TAREA POLÍTICA

A nueve meses del inicio de su gestión como alcalde de Colima, Héctor Insúa García les está cumpliendo a los habitantes del municipio sede de los tres poderes estatales los compromisos adquiridos con ellos en la campaña electoral que lo llevó por apretado margen a la oficina principal del Palacio de Torres Quintero, como los de no incrementar la deuda pública, poner orden en las finanzas municipales, combatir la informalidad y tener una ciudad limpia. Con tales logros  más un poco de gracia y otras cositas, HIG atraerá una mayor inversión productiva al municipio que genere una oferta significativa de empleos de calidad para la población económicamente activa que bien gobierna y conduce hacia mejores etapas de desarrollo y bienestar en medio de los graves problemas de toda índole que aquejan a la entidad.

Héctor Insúa García cree firmemente en la imperiosa necesidad de fomentar el respeto a la legalidad y el puntual cumplimiento de la obligación de pagar impuestos justos, entre otros el que grava los ingresos y prestaciones  de los trabajadores al servicio de la comuna capitalina; también, en el manejo transparente de los recursos públicos que son de su responsabilidad y en la evaluación del desempeño de sus colaboradores a efecto de reconocer aciertos y corregir desviaciones, orientado invariablemente al  cabal cumplimiento de las políticas públicas concebidas para responder a las demandas de la gente que aspira a una vida mejor.

La participación ciudadana real, auténtica, enriquecedora, no simulada, ha sido la clave de la hasta ahora exitosa gestión del alcalde de Colima Héctor Insúa García, ferviente convencido de que con ciudadanos de primera se tiene “un gobierno de primera y un municipio de primera”; también, de la transparencia y la rendición de cuentas a la ciudadanía. Sin descuidar la atención debida a los grupos que más necesitan del auxilio económico de su gobierno como son los considerados vulnerables y los estudiantes de educación básica a través de programas de mejoramiento de la vivienda y becas escolares, HIG empeñado está en concretar proyectos como los de renovación del parque vehicular de la Dirección General de Servicios Públicos Municipales y de las luminarias de la ciudad para “gastar menos y cuidar nuestro medio ambiente”, pero sobre todo, en lanzar el proyecto insignia de su gestión que puede prolongarse hasta el 2021: El de “Ciudad Resiliente” pensado y concebido para dotar a la población de la capacidad para “ prepararse, resistir y recuperarse frente a una crisis” como las que provocan desastres naturales,  incendios, terremotos e inundaciones y dar respuestas pertinentes  a problemas de abastecimiento de agua potable, ambientales y de movilidad urbana sustentable, por ejemplo. Junto con la Perla Tapatía, Colima tendrá durante los próximo dos años el respaldo técnico y financiero de la Fundación Rockefeller para alcanzar el status de resilente. Si lo concretiza, los bonos políticos de Héctor Insúa García se irán por los cielos. Al tiempo.

Sobre el por tantos años diferido tratamiento sustentable de la basura, y ante la imposibilidad de seguir enterrándola, sino aprovecharla integralmente en beneficio del medio ambiente y de la generación de empleos, Héctor Insúa García invita a la iniciativa privada a invertir en una moderna planta de tratamiento de residuos sólidos. También se propone mejorar calles, eliminar baches (y también bollas o topes que son lo mismo pero invertidos, habría que agregar) y  recuperar empedrados para tener vialidades funcionales y más seguras. Ojalá que logre todo lo que se propone.

EL ACABO

  • En los nueve meses que llevan ya en sus cargos, los diez alcaldes del estado lograron agarrar ya las riendas de sus administraciones, cumplir dentro de las posibilidades de las siempre insuficientes finanzas municipales sus obligaciones laborales, prestar los servicios públicos con eficiencia y empezar a ejecutar obra pública. Sin echarle todas las culpas todo el tiempo a sus antecesores por las condiciones nada favorables en que recibieron de ellos los changarros, a diferencia del Gobierno del Estado que lleva ya el mismo tiempo lloriqueando como la zarzamora, se pusieron a trabajar en serio y a fondo.
  • Hasta ahora los alcaldes panistas de Colima, Coquimatlán, Cuauhtémoc, Tecomán y Villa de Álvarez han sido los clientes favoritos de la crítica ‘periodista’ subsidiada y orientada desde la Coordinación de Comunicación Social del Gobierno del Estado, misma a la que, inteligentemente, han puesto oídos de carnicero sabedores que la misma es para tratar de opacarlos para que no luzcan más que José Ignacio Peralta.
  • ¿Cómo cuántos días, semanas, meses o años habrá que darle a José Ignacio Peralta para que resuelva el grave problema de la inseguridad que aqueja a los colimenses? Es pregunta, no se enoje.

 

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