José Luis Santana Ochoa

TAREA POLÍTICA

En los primeros 16 meses de su gestión como alcalde del municipio de Tecomán que recibió financieramente quebrado y operativamente colapsado, José Guadalupe García Negrete ha acreditado con hechos y resultados que los tecomenses acertaron al elegirlo para que les sacara el buey de la barranca donde lo dejó su antecesor priista Héctor Raúl Vázquez Montes. La primera prueba de valor y decisión del popular alcalde fue no haber tirado el harpa al comprobar el tamaño del paquete que recibía. No volteó hacia atrás, dicharachero como es, sólo expresó el chascarrillo en el que afirmaba que si el tal Tito no se llevó el edificio de la presidencia municipal fue porque éste no tiene rueditas para jalarlo, pero de allí no pasó. Repuesto del shock  inicial se aplicó en serio y a fondo a darle respuestas efectivas, prácticas, funcionales, a las sentidas demandas de la gente en todos los rubros del quehacer municipal.

Con una lógica digna del filósofo de Güemes, “cuando hay , hay, y cuando no hay no hay”, Lupillo inició su gobierno de vacas flacas reduciéndose su propio sueldo y el de sus funcionarios, suprimió gastos de representación, disminuyó el de gasolina  y canceló el pago de telefonía celular, medidas de austeridad que en los primeros 16 meses de su gestión le han permitido economías que , sumados  los recursos obtenidos a través de las gestiones que desde el mismo 15 de octubre de 2015 cuando tomó posesión del cargo ha realizado ante dependencias del Gobierno Federal, hicieron posible la reactivación de los servicios públicos municipales y de la obra pública y pagar con puntualidad las quincenas a los trabajadores y empleados al servicio de la comuna y los aguinaldos 2015 y 2016.

Convencido de que “la gestión y el trabajo son importantes para sacar adelante Tecomán”,  García Negrete los ha realizado con tino y eficacia durante la ya casi primera mitad de su mandato. Centrado en la gente sin distraerse en “los juegos pirotécnicos políticos ya pasados”, el alcalde tecomense  ha dado ejemplo de respeto y disposición a colaborar  con los gobiernos estatal y federal a pesar de los pesares como el de haber sido sistemáticamente atacado por la prensa oficialista local por la violencia que el crimen organizado desató desde hace más de un año en el otrora tranquilo valle de Tecomán, como si la misma fuera de su autoría personal.

El muy sensible tema de la narco violencia que le ha pegado a Tecomán en todo el trayecto de su administración, desde el primer momento de la misma José Guadalupe García Negrete clamó por un involucramiento integral, coordinado, con inteligencia,  de las fuerzas policiacas de los tres niveles de gobierno, del Ejército y la Marina Armada de México, pero tuvo que pasar más de un año para que el mismo se materializara con la llegada de  500 policías militares que se han sumado al trabajo que venían realizando  los miembros de las diferentes corporaciones de Seguridad en el municipio iguanero. En lugar de criticar tan tardío auxilio que  llegó después de que los sicarios habían sembrado ya cienos de cruces de “en paz descanse”, García Negrete agradeció el respaldo recibido dándole todo el crédito a José Ignacio Peralta por las gestiones que éste supuestamente realizó ante el Gobierno Federal.

Convencido de la importancia de la prevención de conductas antisociales, el alcalde tecomense ha emprendido un conjunto de acciones encaminadas al mejoramiento de espacios públicos para la convivencia y el entretenimiento vecinal, de instalaciones deportivas, rescate de las tradiciones, apoyos a la cultura, la educación, etc., al mismo tiempo que promueve la inversión productivo en el municipio que detone el empleo que tanto necesita la gente para procurarse una forma digna de vivir.

A José Guadalupe García Negrete le tocó bailar con la más fea de las diez, pero a pesar de ello le ha sabido sacar buenos pasos. No se arrugó y le entró con fe al bailazo. Mantuvo la barcaza iguanera a flote que ahora avanza hacia buen puerto: Un mejor Tecomán para sus esforzados y positivos habitantes.

 

EL ACABO

  • La diputada local plurinominal verde ecologista, Martha Meza Ortegón, a quien su jefe Nabor Ochoa López trae encuerdada con su rollo de hacerla alcaldesa de Manzanillo 2018-2021, tuvo sus 5 minutos de fama.
  • Para que el todavía Secretario General de Gobierno, Arnoldo Ochoa González, no se quiebre la cabeza, el alcalde de Colima, Héctor Insúa García, debe darle santo y seña de la comida que el miércoles 22 de febrero de 2017 tuvo en Manzanillo invitado por el honorable Alejandro Meillón Galindo.
José Luís Santana Ochoa

Analista político

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