Rogelio Guedea

PARACAÍDAS

 

Incluso antes de que tomaran posesión en sus respectivas alcaldías, los medios de comunicación aliados a gobierno del Estado (Diario de Colima, el principal, hoy secundado por Ecos de la Costa, rotativo que actualmente medra en los albañales del periodismo) se propusieron un fijo objetivo: amedrentar con críticas abyectas y sistemáticas a los alcaldes panistas de mayor lealtad a su partido y de mayor peligro para el PRI, esto es al alcalde Héctor Insúa (de Colima), a Yulenny Cortés (de Villa de Álvarez), a Rafael Mendoza (de Cuauhtémoc) y, en menor medida (y no indago aquí los motivos de esta reserva), a Lupillo García (de Tecomán). No digo que sus gestiones no  hayan cometido yerros o decisiones desacertadas, no, digo nada más que es muy extraño que un periódico como Diario de Colima, por ejemplo, encuentre sólo plácemes para la gestión del gobernador Nacho Peralta, que está de bruces en el suelo, y sólo sombras negras en las de los alcaldes panistas. ¿No es raro eso? De entonces a la fecha la misión fue, por todas las vías posibles, mostrar el lado oscuro de estas administraciones, así fuera teniendo que inventar bizarras falacias y psicodélicas acusaciones. Si leemos las secciones editoriales del Diario de Colima del último año, encontraremos críticas sistemáticas, por ejemplo, al alcalde Héctor Insúa, por todo lo mal que éste, según ellos, está llevando a cabo su gestión en detrimento de la sociedad colimense, aunque Diario de Colima ignore que es un insulto mayor que su presidente y dueño, Héctor Sánchez de la Madrid, se pavonee en las calles de nuestra ciudad en un Corvette que cuesta más de un millón de pesos y muestre una riqueza (recordemos su Palacio del Chayote) que es un insulto precisamente porque la población perspicaz tiene la certeza de que esta riqueza es mal habida, todo esto ante una sociedad que padece hambre, desempleo y violencia. De ese tamaño es la incongruencia de los medios de comunicación aliados al gobierno y de ese tamaño también la urgencia de crear canales informativos alternos (como las redes sociales que tanto detesta el dueño de Diario de Colima) a fin de sacar a la población de la manipulación de contenidos y de la tergiversación de su propia realidad. La derrota de medios como Diario de Colima o Ecos de la Costa, cómplices del gobierno de Nacho Peralta, está precisamente en las redes sociales, que, sobre todo el primero, ha denostado a fin de restarle credibilidad. El triunfo, por tanto, de los gobiernos panistas y del panismo local, que en breve tendrá que ratificar a su presidente Enrique Michel si quiere hacer un papel honroso en 2018, está precisamente en lo inverso: hacer que la sociedad vea en las redes  sociales (sobre todo en los medio digitales legítimos que informan a través de ellas) una fuente de verdadera formación para su juicio y criterio. Mientras Diario de Colima o Ecos de la Costa subsisten por las carretonadas de dinero que les da el gobierno del Estado, los medios electrónicos (cuando son legítimos) lo hacen por el voto de confianza que deposita en ellos una sociedad que ya no cede al engaño. Los alcaldes panistas necesitan, por tanto, mejorar en mucho sus canales de comunicación digital y, obligados por las adversas circunstancias, no tienen más remedio que hacer un trabajo digno y de resultados para la población a la que le deben la responsabilidad que hoy ostentan y que, eventualmente, podría refrendárselas el próximo año. 

rguedea@hotmail.com

@rogelioguedea

www.rogelioguedea.com

Rogelio Guedea

Poeta y académico

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