TAREA POLÍTICA por José Luis Santana Ochoa

 

Hay que aplaudir la sinceridad de la alcaldesa de “Amlopolis”, Griselda Martínez, al reconocer públicamente que lo suyo “no es mucho la administración pública, acuérdate que yo ni siquiera quería ser candidata, estamos aquí porque las circunstancias nos pusieron en este lugar”, mismo caso de otros improvisados que se encuentran en igual situación sin reparar en su incompetencia; al contrario, se pavonean cual grandes divas de la política y las funciones de gobierno. Como tampoco la administración privada “es mucho” lo de ella, desconoce el ABC de los sistemas, métodos y procedimientos para optimizar el aprovechamiento de los recursos humanos, materiales y de organización tanto en la empresa como en el gobierno.

 

Cierto es que ella “ni siquiera quería ser candidata”, pero al quedar registrada como tal ganó sin hacer campaña gracias al ventarrón lopez obradorista que la sacó a flote, igual que lo hizo con el ahora alcalde tecomense, Elías Lozano Ochoa, quien sí quiso ser candidato para, como presidente de Tecomán, resolver sus problemas económicos personales, pero está peor que ella, pues no es consciente de sus mismas limitaciones políticas, administrativas y de comunicación. Manzanillenses y tecomenses por igual sufrirán las consecuencias de tener como alcaldes a la sincera MORENA y al pretencioso MORENO. Menos mal que ya corrió el primero de los 36 meses que tendrán que soportarlos.

“Lo tenemos que cubrir, lo vamos a hacer y lo vamos  a salir…”, le dijo Griselda al periodista Max Cortés, convencida de que hay peor lucha que la que no se hace. Cierto es que echando a perder se aprende, pero también verdad de a kilo es que los porteños pagarán los altos los costos de su caro aprendizaje. Con la misma claridad, franqueza y precisión con que la señora Martínez acepta que la suerte la metió en el berenjenal donde se encuentra, debe encuerar a los medios de comunicación y a los “periodistas” que la han estado extorsionando (“…no es un chantaje, es una extorsión, esa es la palabra exacta, correcta y precisa”) para que “les reparta dinero que no se tiene”.

En su desesperado afán por succionar del presupuesto municipal, de que “les reparta dinero que no se tiene”, columnistas de política ficción que operan desde Manzanillo ya hicieron a Griselda Martínez precandidata a la gubernatura de Colima 2021/2027 dizque porque está cumpliendo con las propuestas de Andrés Manuel López Obrador y sumando a grupos de la vida política para que impulsen, desde posiciones de poder, la Cuarta Transformación. No pos’ sí, por dinero hasta los perros bailan.

Según las cuentas alegres de quienes la están chantajeando con halagos que son vituperios, las imaginarias corrientes políticas  sosista, perredista, naborista, insuísta, arellanista y urdialista, más las que en adelante se le acumulen, se han venido sumado al  proyecto político sexenal de Griselda Martínez al grado de tenerla ya  en la antesala de Palacio de Gobierno, Casa de Gobierno y Complejo Administrativo a donde llegará sin tocar baranda el día primer de noviembre de 2021. ¿O no?


EL ACABO

  • La alcaldesa de Manzanillo, Griselda Martínez, importó funcionarios para su administración de otros lares y diferentes partidos políticos no porque en el Puerto y en su partido MORENA no hubiera cuadros calificados que le llenaran el ojo, sino porque su visión 2021/2027 le demanda posicionarse en toda la geografía estatal a través de operadores políticos con cargo al presupuesto municipal arraigados en los principales municipios del estado y en los partidos políticos que, llegado el momento, podrían ser sus aliados en una aventura electoral como la que le están promoviendo dos que tres operadores interesados.

  • La corrupción en grande ha sido la historia de los puertos mexicanos regenteados por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Gobierno Federal. Los más codiciados por su capacidad generadora de “cash” mal habido son los de Manzanillo, Altamira y Lázaro Cárdenas. Los directores de las administraciones portuarias integrales correspondientes se “mochan” con los peces gordos de las direcciones de puertos y marina mercante, y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

  • Las presuntas irregularidades administrativas cometidas por el Director General de la APIMAN, Ovidio Noval, al otorgar un contrato a través de la adjudicación directa a la empresa Logística de Fluidos y Graneles S.A de C.V, son ‘peccata minuta’ comparadas con las trapacerías cometidas por sus antecesores en el cargo, excepto Enrique Michel Ruiz al que por no prestarse a componendas con los de arriba le dieron aire a pesar de haber llegado con la bendición del ex presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa.

 

José Luís Santana Ochoa

Analista político

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