TAREA POLÍTICA

Así están los tres regidores priistas del cabildo porteño que no pueden aletear ni hacer olas porque para José Ignacio Peralta es prioritario respaldar con todo y en todo a su la aliada política la alcaldesa de Manzanillo Gabriela Benavides Cobos, quien, a diferencia de lo vivido por su antecesor en el cargo Virgilio Mendosa Amezcua en el trienio 2006-2009, tendrá un día de campo, un tránsito feliz, hacia las elecciones de 2018. Sabedores de que nada pueden hacer para diferenciarse ante los electores manzanillenses del grupo en el poder municipal ni establecer los necesarios contrastes ante el electorado, los regidores priistas del municipio continuarán modositos, calladitos, tragando camote sin hacer gestos, con la esperanza de que aunque sea un premio de consolación les toque en el próximo reparto de candidaturas priistas en el que Virgilio y su gente tendrán mano.

Hay que recordar que en la primera incursión de Virgilio Mendosa Amezcua como alcalde de Manzanillo tuvo que bailar al son que entonces le tocaron los muy grillos regidores de oposición Pancho Santana, Chema Valencia y Pico Zepeda, más el muy decente cromista Héctor Manuel Torres Farías. Esta pandilla de los cuatro tuvo todo el respaldo y la comunicación del entonces gobernador del estado, Jesús Silverio Cavazos Ceballos, con quien se reunían cada semana para concertar jugadas políticas a realizar, y del dirigente municipal de Manzanillo Martín Sánchez Valdivia que los secundaba. Nada de lo cual, sino todo lo contrario, se está dando ahora a pesar de que repiten como regidores tano Pico como Martín que junto con Fernando Morán Cisneros están solos y sus atormentadas almas frente la poderosa e influyente dupla Gabriela-Virgilio, sin más alternativa que cabrestear o  ahorcarse, pero como suicidas no son, seguirán cabresteando. ¿O no?

Pancho, Chema, Pico y Héctor Manuel ampliaron su bancada a siete regidores con la cooptación de los ex priistas, ex panistas y verde ecologistas Miguel Salazar Abaroa y Roberto Barbosa López, y del perredista Raúl Espinosa Nogueda, haciendo mayoría simple que puso en aprietos al en ese tiempo alcalde de Manzanillo Virgilio Mendosa Amezcua, quien mucho aprendió de esta experiencia al grado de que en 2012 le ganó al PRI en Manzanillo por carro completo viniendo de la derrota total sufrida en 2009. Se la aplicaron una vez pero dos no, mucho menos tres, gracias a la fuerte alianza política que estableció desde un par de años antes con su amigo José Ignacio Peralta a cuya conquista de la gubernatura contribuyó más que determinantemente, y quien lo reconoce como jefe de jefes de la plaza política de Manzanillo y le respetará no sólo las decisiones que llegue a tomar en el tema de la nominación de las candidaturas locales, alcaldía, regidurías y tres diputaciones de la alianza PRI-PVEM , sino también su diputación federal plurinominal que por la vía del PVEM será para Gabriela Benavides Cobos, mínimo.

Virgilio Mendosa Amezcua, Gabriela Benavides Cobos y Daniel Cortés Carrillo cabalgan a paso firme y seguro rumbo a la alcaldía de Manzanillo, la Cámara de Diputados y el Congreso del Estado a donde llegarán a mediados de octubre, 1 de septiembre y 1 de octubre de 2018, respectivamente, sin tocar baranda. En tanto, los priistas de Manzanillo volverán a ser plato de segunda mesa otro trienio más, algo a lo que ya se están acostumbrando. Al tiempo.

EL ACABO

  • Porque no hay más cera que la que arde, los priistas porteños, viejos y nuevos, llegadas que sean las decisiones de cada tres años, se sumarán locos de contento a las que les anuncien sus dirigentes nacionales y estatales.
  • Para salir lo mejor librados, forrados, que les sea posible, los tres regidores priistas del cabildo de Manzanillo continuarán caminando con bandera de conveniencia y derechito para asegurarse la generosidad de la alcaldesa. Les quedan dos años de beca. ¡Aprovéchenlos!
  • No es broma, el caballero de Colón totalmente Altozano, Rogelio Humberto Rueda Sánchez, quiere volver a ser alcalde de Manzanillo de cara al 2018 o ya de perdido de nuevo senador de la República.
  • Los priistas de Armería y Minatitlán, como sus camaradas de Manzanillo, también sufren del olvido y la indiferencia de su gobernador sin poder hacer nada para remediar su triste condición.
José Luís Santana Ochoa

Analista político

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