Fuente: Animal Político

“¿Cómo se imaginan que vamos a dejar nosotros sin poder asistir a un albergue a religiosos, a miembros de la sociedad civil, de organizaciones sociales… ¡No!” El presidente Andrés Manuel López Obrador negó que el gobierno vaya a impedir el acceso de las organizaciones sociales y religiosas a las estaciones migratorias.

Un oficio hecho público el martes suspendía “temporalmente” el acceso de todos los colectivos a todos los centros de detención del país. El Instituto Nacional de Migración (INM) matizó que se trataba de una “reprogramación” de las visitas. Minutos después de las palabras de López Obrador en la conferencia mañanera, un equipo de Asylum Access trató de entrar en la estación migratoria de Tenosique, Tabasco. Los funcionarios del INM les impidieron el paso.

“No nos mostraron ningún oficio. Dijeron que existía pero que no lo tenían y que nos dirigiéramos a las autoridades del INM en Ciudad de México para resolver”, dice Alejandra Macías, de Asylum Access. Tenosique es una de las 53 estaciones migratorias en las que miles de migrantes en situación irregular están encerrados a lo largo de todo el país. En el caso de Tabasco, ahí se encuentran encerrados algunos de los integrantes de la caravana que partió el miércoles 15 desde San Pedro Sula, Honduras. Decenas de ellos fueron deportados sin tener contacto con organizaciones de la sociedad civil ni la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar).

“Prohibido prohibir. En todo. Casi en todo. Convencer, persuadir, nada de acciones coercitivas. No somos conservadores”, dijo López Obrador.

El presidente se dirigió públicamente al comisionado del INM, Francisco Garduño, para instarle a que no impida el paso a las organizaciones. Minutos después, Asylum Access era rechazado en Tenosique. Otros colectivos tenían previsto tratar de acceder a las estaciones en las que tienen permiso.

Por el momento, el INM ha remitido nuevos oficios a las organizaciones. Animal Político tuvo acceso a varios de ellos y pudo constatar cómo se ha modificado el lenguaje. Ya no se habla de “suspensión temporal” de las visitas, sino de “reprogramación de ingresos”.  Y establece que a partir del sábado 1 de febrero las organizaciones podrán volver a visitar los centros de detención. El documento está firmado por Antonio Molina Díaz, director general de Verificación Migratoria.

En la tarde del martes, este funcionario fue señalado por la secretaría de Gobernación, que aseguró que la orden en la que se impedía el paso a las organizaciones no había sido autorizada por sus superiores.

El INM aseguró que en próximas horas emitirá un comunicado.

El anuncio de que el INM suspendería temporalmente las visitas a centros migratorios generó un gran rechazo entre la sociedad civil. Salvador Lacruz, del centro de Derechos Humanos Fray Matías, basado en Tapachula, Chiapas, anunció recursos judiciales, una queja ante la CNDH y apelaciones a instituciones internacionales como los relatores especiales de la ONU. La medid motivó incluso que instituciones internacionales como Acnur, OIM o la propia ONU se posicionasen públicamente defendiendo la labor de las organizaciones de la sociedad civil.

El anuncio de la suspensión temporal del acceso a las organizaciones llega en un momento de crisis. En diez días, más de 2 mil 300 migrantes fueron deportados a Honduras. Todos ellos formaban parte de la caravana que partió de San Pedro Sula el 15 de enero.

López Obrador negó que se trate de deportaciones y dijo que todos ellos regresaron por voluntad propia. “Lo están haciendo por voluntad. Es un regreso asistido. La mayoría de la caravana fueron engañados de que iban a poder pasar por el territorio hasta la frontera norte. Se les informó que eso no era posible”, dijo.

“Se les está dando la opción de refugio y la opción de que puedan entrar en el país. Se está cumpliendo con la ley para que haya un registro y eso requiere de garantizar el orden, porque si no, se introduce en el territorio”, afirmó.

Animal Político reveló que cientos de los migrantes deportados no habían tenido acceso a la Comar, por lo que no habían podido hablar con la única institución que regula el refugio. Durante el tiempo en el que Comar no pudo acceder a las estaciones migratorias no se registró ni una sola petición de asilo en su interior.

Esto cambió el viernes, cuando una oficial de la institución pudo visitar Siglo XXI, en Tapachula, Chiapas, dentro en un tour organizado por el INM a las instituciones internacionales. Ahí aprovechó para elaborar una lista de solicitantes de asilo. Esto les permitirá eludir la deportación, al menos mientras dura su proceso.

El INM ha ofrecido datos sobre deportaciones. Lo que no ha informado es sobre cuántos procesos de regularización se han abierto.

El cierre de las estaciones migratorias a la sociedad civil llega en el contexto de la caravana. Cientos de migrantes trataron de acceder a México para alcanzar Estados Unidos pero fueron repelidos por la Guardia Nacional, que formó una barrera en el río Suchiate, en la frontera con Guatemala. La marcha fue definitivamente disuelta el jueves 23 con la detención de más de 800 personas.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, se felicitó por los operativos. “Con todo respeto, México está pagando por el muro. Pronto lo descubrirán”, dijo en un acto electoral en Nueva Jersey.

Su homólogo, López Obrador, dijo no querer entrar en disputas. “Amor y paz, no queremos pelearnos, aunque nos cuquen, no nos vamos a enganchar”, dijo.

“No tenemos problemas de conciencia”, aseguró.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.