La población de Colima no se ha achicado en respuesta al acto violento del gobierno federal por incremento desmedido de los combustibles, el “gasolinazo”, pero principalmente ante la postura de cinismo, del Presidente Enrique Peña Nieto, indolencia y abuso ante la situación precaria de 60 millones de mexicanos.

Parte de la población se unió a las decenas de protestas multitudinarias en las calles y redes sociales, como un legítimo reclamo a la medida fiscal recaudatoria (IEPS e IVA) que el gobierno federal puso en marcha con el aval de los “representantes populares”, representantes más de intereses partidistas, diputados federales, locales, senadores y gobernadores del país.

Sin duda, esta acción, que claramente es ABUSIVA Y DESPROPORCIONADA, no es ningún mecanismo de contención al alza de precios internacionales de los combustibles, sino un mecanismo para cubrir el desfalco de las arcas federales. También, es una total falta de respeto a la nación entera, a los cultos o incultos, a los académicos como obreros a todos por igual, para aquellos que somos mexicanos conscientes del deber ser, que tenemos sentido de proporcionalidad e equidad social.

Pues, primero, diversos analistas con evidencias duras ya dejaron claro que es una acción para tapar la mala administración priista representada por la persona de Enrique Peña Nieto y por la clase política que le ha avalado todo, absolutamente todo y así tiene al país. Que de ninguna mera es justificable por las razones que Peña Nieto ha manejado en su recientes discursos a la población, con ello ha evidencia su rol como merolico y títere del grupo en el poder.

Segundo, por la forma de manejar su decisión al incrementar el IEPS se expone la razón principal de esta alza, MALA ADMINISTRACIÓN DE LOS RECURSOS FINANCIEROS Y PETROLEROS, ENTRE OTROS, DEL PAÍS: DEL PUEBLO DE MÉXICO.

En lugar de haber sido previsivos, al inicio de su gobierno, se pusieron a derrochar las reservas de dinero despilfarrándolo en programas clientelares, sin dimensionar los retos presentes. Así tenemos los sueldazos en asignados a la élite gubernamental y política de primer nivel, en los tres órdenes de gobierno, regalando televisores, engrosando el gasto burocrático y de comunicación social del mismo presidente, haciendo gastos lujosos como la compra del avión presidencial.

Pero en qué cabeza cabe, gastar lo que no se tiene, gastar por encima del nivel de productividad de un país. Eso señoras y señores es indolencia. ¿Nos preguntamos cómo lo han hecho? Claro está a la sombra de la ley. Es decir, violándola, acomodándola a su modo y aprovechando lagunas de interpretación pero al final saliéndose con la suya: FREGANDO A LA MAYORÍA DEL PUEBLO MEXICANO.

Es de admirar y reconocer el valor civil y el amor a nuestro México que han mostrado los colimenses, que haciendo uso de sus derechos constitucionales, salieron a protestar dignamente ante un gobierno indigno. Es cierto, han sido protestas menores pero con la semilla de una revolución pacífica que desea un México digno. Es recién el comienzo de una era promisoria… son destellos de un alumbramiento.

Ahora se requiere que los ciudadanos pasemos a la organización de acciones legales para que no solamente se revierta el “gasolinazo”, sino todas aquellas de las cuales hemos sido víctimas de la partidocracia corrupta. Es tiempo de que el gobierno sea de los ciudadanos y para los ciudadanos.

Guillermo Bueno

Licenciado en Administración de Empresas;  Licenciado en Educación; cuenta con dos especialidades en educación y un Posgrado en Pedagogía. Activista social.

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