Alex Berber
Comm Politics por Alex Berber.
         
             Los infortunios de las últimas décadas en Tecomán tienen nombre: Audelino Flores Jurado, quien en 2016 cumplió nada menos que 40 años al frente del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento, DIF y COMAPAT, y que por su dinosáurica trayectoria se cree dueño de los destinos de la capital del oro verde.
            En su imaginación, ostenta un cuarto poder, y dado que la actual administración municipal de Lupillo García Negrete no ha cedido a sus chantajes y pataletas, la misión de impedir que el edil repita en el cargo (y es más, que la presidencia municipal se vuelva a pintar de verde, blanco y rojo), se han convertido en una obsesión que ha afectado la vida económica de los tecomenses, de todos, incluyendo los que no dependen del Gobierno, poniendo a sus trabajadores a denigrarse públicamente en las instalaciones municipales con pancartas que pintan por sí solo las intenciones de estas protestas: la desestabilización.
            Para que haya una negociación, debe haber dos partes, y por sus declaraciones, Audelino no está interesado en negociar, su misión es la caída de un municipio que apenas sobrevive por la carga administrativa que representan las prebendas de sus trabajadores, no vistas en ninguna otra parte de la entidad. Prebendas que, si fueran desquitadas por aquellos que se pasan el día sentados con una pancarta en la mano, no fueran tan cuestionadas.
            El trabajo de Audelino no es decidir si el presidente municipal electo por los tecomenses es el adecuado para sus intereses personales; a él se le paga, y muy bien, para conciliar y vigilar que las prebendas de los sindicalizados se cumplan a cabalidad. En algún momento, todo se torció y cambió de rumbo: la gente en Tecomán se hizo panista, y ahí es donde Audelino se adjudicó la misión imposible de tratar de movilizar a su sindicato para revertir la ola panista que desde hace décadas inunda Tecomán. Si bien la alternancia es una constante, esto sucede porque cada vez que gana un panista, Audelino y su gente colapsan los servicios y la vida administrativa del Ayuntamiento para mermar el desarrollo del municipio entero, como lo hacen ahora. Esto ha facilitado que, tras catastróficos trienios panistas a consecuencia de lo antes mencionado, los priistas recuperen la administración pública, pero a qué costo para toda la población.
            Tecomán ha venido en retroceso porque las afectaciones que provocan actitudes como la de Audelino cada vez que la administración tecomense no es afín a sus intereses, solamente vulneran el desarrollo de este municipio. No por nada, Tecomán es un colapso financiero.
Pase de salida…
 
SEDATU, LA DELEGACIÓN DE ORO
El evento de “Vivienda Joven”, en la que hubo varios aplausómetros activados, y que por cierto se llevó el Director del IMJUVE, José Manuel Romero Coello, fue un buen ejercicio para detectar qué delegación se llevará los aplausos en la recta final del sexenio peñista en Colima: la SEDATU, de Carlos Cárdenas Roque. Un factor determinante, pues pudiera ser la pauta para ir delineando las candidaturas para 2018.
VARIOS DEDOS EN LA BOCA
Los diputados panistas no encuentran la forma de tapar que, en todo el proceso previo y posterior a la visita del Gobernador Ignacio Peralta al Congreso para dar explicaciones sobre la inseguridad, fueron exhibidos como una oposición débil, inexperta y poco representativa. Si desde finales del año pasado que perdieron el control del Legislativo, el líder moral del PAN, Jorge Luis Preciado, se avergüenza de ellos, imagínense ahora que les jugaron varios dedos en la boca.
 
*Columnista  #G8-Independiente…
Alex Berber

Autor del libro "El hacedor de goles ha muerto"

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