Jesús CP

Cuando un político, por falta de principios, carencia de ideología o cambio de intereses, no puede seguir en el partido político en donde se ha desarrollado, es normal que busque nuevas madrigueras en donde refugiarse, y a no ser que esos políticos sean Nabor Ochoa o Nicolás Contreras, que cierran y abren madrigueras a placer, lo común es que una vez cerrada la puerta de un partido político, muy difícilmente se abra de nuevo. Es por esto, que estamos viendo cómo el Partido Verde, en Colima, se perfila para ser la gran madriguera de varios, el partido de reciclaje número uno en el estado, la institución a donde irán a parar muchos de los políticos renunciados y corridos.

Por lo menos durante los próximos cinco años de gobierno peraltista, veremos cómo, de la mano de Virgilio Mendoza (mientras éste mantenga buenas relaciones con el gobernador), el Partido Verde engrosará sus filas de actores principalmente expanistas. Con los brazos abiertos, Virgilio Mendoza recibirá a todos esos políticos que decidieron traicionar a su partido y ofrecer su morralla política al servicio del PRI.

En este Verde, ya no cabrá Nabor Ochoa (quien llegó antes que Virgilio), y por su parte, Mariano Trillo, todavía dirigente estatal de este partido, pasará a ser un actor irrelevante de esta institución. Además, hay que esperar la definición de Esmeralda Cardenas, quien después de la candidatura por el Verde, al parecer tampoco ha estado involucrada con el partido del tucán. A este Verde, seguramente no tarda en llegar Gabriela Benavides, alcaldesa de Manzanillo, para que, con este arribo, el Partido Verde se convierta en la segunda fuerza política del estado por número de alcaldías.

No nos sorprendamos también que pronto se enliste Pedro Peralta, expanista, primo del gobernador, también conocido como “el más priísta de los panistas”, y quien seguramente no se afilia al PRI “nomás para que no digan”. En un futuro cercano tampoco será hecho de sorpresa que se pinten de verde Julia Jiménez y hasta Riult Rivera. En una de esas, la experredista Indira Vizcaíno, amiga de Virgilio Mendoza.

Para el gobernador Nacho Peralta, y con las cosas como están en el PRI, el PVEM más que un aliado y un partido servil, que ya lo es, es una opción de respaldo para tener a quien apoyar en cinco años.

Para el PRI estatal, el crecimiento del Verde, representará mayor sacrificio de su capital político en las negociaciones para el 2018.

Para el PAN, esta migración de personajes, más que un cisma que le debilite, es una depuración que le fortalece. Tirar la basura nunca es malo, aunque recordemos: “Basura del amo, manjar del marrano”.

 

Jesús CP.

"Hombre de costumbres."

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