TAREA POLÍTICA por José Luís Santana Ochoa.

En tanto el Partido Revolucionario Institucional en el estado siga bajo el dominio del gobernador amloísta, José Ignacio Peralta, no tendrá futuro, condenado estará a continuar  como lo dejó el domingo 01/07/2018: Sumido en la ignominia, con su alicaída militancia desmotivada a participar en la contienda electoral 2021, sola, abandonada, dispersa, a su suerte, marcada por el estigma peralista. Como zombis deambulan por la geografía estatal los priistas colimeños que ya perdieron la fe, la confianza y la esperanza de que pueden levantarse cargando sobre sus espaldas a su primer camarada cuya gestión reprueba el 90% de los infelices ciudadanos que a diario se debaten en la inseguridad.

Al menos el priismo nacional se liberará a partir del 01/XII/2018 del estigma peña nietista, quedando así  libre para remar a contracorriente, pero el local no se atreverá a sacudirse de una buena vez y para siempre a un gobernador que le entregó carro electoral completo a la MORENA propiedad del presidente electo, Andrés Manuel  López Obrador. Para no dejar lugar a dudas de que José Ignacio seguirá poniendo y disponiendo en lo poco que resta del PRI en Colima, para mal de la militancia, le impondrá como pastor a su empleado de confianza Agustín Morales Valencia, habiendo cuadros de mayor valía pero menos manejables que el comalteco.

Porque nada tiene que hacer Mely Romero Celis como presidente de un  CDE de PRI amancebado al peor gobernador que en este silgo XXI ha tenido Colima, bien por ella en haber aceptado la invitación que la presidente del CEN del PRI, Claudia Ruiz Massieu, le hizo a integrarse al mismo como Secretaria de Gestión Social , importante cargo desde el cual trazará su proyección electoral de cara al 2021, cartera que, como bien apunta Adalberto Carvajal,  corresponde al perfil que la ha llevado tanto al Senado como a la Secretaría de Agricultura, “pero especialmente en la CNC donde llegó a ser secretaria de Acción Femenil y presidente de la Conferencia de Mujeres Rurales de México”.

Avalan las legítimas aspiraciones de Mely de participar en la contienda electoral 2021 que fortalecerá desde el CEN del PRI, su trayectoria pública como mujer académicamente preparada, con experiencia legislativa y en la administración pública federal, y la buena campaña electoral que en las recientes elecciones hizo como candidata a diputada por el Primer Distrito Electoral Federal, misma que superó a sus rivales por la calidad y pertinencia de sus propuestas, discurso de avanzada, campaña bien llevada y entrega total a la promoción de su candidatura, nada de lo cual contó porque el electorado le cobró  a ella en las urnas los agravios que le ha hecho José Ignacio Peralta, más que los del más lejano Enrique Peña Nieto. Ni cómo poder cargar la pesada losa que para Mely fue en campaña la vida, obra y milagros del bilingüe miembro de la clase ilustrada de Colima egresado del ITAM y Essex University.

Mely Romero Celis se ha librado de que la invitara José Ignacio a la dirigencia estatal del PRI, pues más que reconocimiento al hecho de que fue la candidata que en los recientes comicios  “proporcionalmente más votos obtuvo, aunque no haya ganado, en los pasados comicios”, hubiera sido el fin de su carrera política. Ahora, como apunta Adalberto Carvajal, “el Gobernador puede nombrar como presidente estatal del PRI a quien quiera, sin tener que responderle a quienes se erigen como su conciencia por no haberle otorgado a una figura que todavía tiene futuro, una de las pocas posiciones que le quedan a los priistas para hacer política hacia el 2021”.

Mely Romero Celis es de las pocas mujeres priistas que, a pesar de haber perdido su contienda arrastrada por la iracunda  ciudadanía provocada  más por José Ignacio que por Enrique, puede ser competitiva cuando en dos años y medio más, el tiempo y el desencanto ciudadano reestablezcan las cosas políticas en su lugar. Ella destacará en la nueva etapa política en gestación porque, otra vez en palabras de Adalberto Carvajal, “habituada está a remar contra la corriente, posee  un pensamiento poco ortodoxo y un auténtico acercamiento a las bases”.

EL ACABO

  • El paquete de nuevos funcionarios que José Ignacio incorporaría a su inoperante gobierno incluye los nombres del invicto en tres contiendas electorales sucesivas, Enrique Rojas Orozco; de los todavía diputados locales Federico Rangel Lozano y Nicolás Contreras Cortés; y del regidor capitalino electo, Walter Oldenbourg Ochoa. Kike iría a la Secretaría de Movilidad, Federico a SEDESCOL, Nicolás a CIAPACOV y Walter a la SEFOME.
José Luís Santana Ochoa

Analista político

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.