TAREA POLÍTICA-  José Luís Santana Ochoa

Con la misión de conservar la autonomía e independencia de su Partido Acción Nacional respecto del prianismo peraltista que  intenta  cooptarlo con las mismas pésimas artes que usó para reconquistar el Congreso  Local pero falló en su objetivo de hacerse del control del Sindicato de Trabajadores del Gobierno del Estado, impidiendo que sea sometido al proyecto político transexenal otro priista- prianista , entra en el escenario de la renovación de la dirigencia estatal de su partido programada para el último bimestre de 2016,  respaldado por los panistas-panistas, derechos, auténticos, los que no se venden al mejor postor, el panista viejo, de principios y convicciones, cierto, leal a los colores blanco y azul y a las siglas PAN, Enrique Michel Ruiz, ex alcalde de Colima, ex diputado local plurinominal, dos veces candidato a gobernador del estado, ex funcionario federal y ex Secretario General del CDE del PAN en Colima.

Enrique Michel Ruiz, como virtual candidato a presidente del CDE del PAN para los próximos tres años, es quien mejor le garantiza a la militancia panista el salvamento de su partido para bien de la salud democrática del estado; y quien tiene a su favor  la autoridad moral, la credibilidad y la confianza de sus camaradas para hacer valer  la solidez del  PAN, la fortaleza de sus más de 75 años de vida institucional, la prevalencia del interés general y la experiencia democrática interna en lides como la que librará en contra la padilla moreno vallista-peraltista que respalda a la diputada plurinominal Julia Licet Jiménez Angulo.

A Enrique ni los pedro peraltistas aliados de los gobernadores José Ignacio Peralta y Rafael Moreno Valle Rosas pueden ponerle peros, mucho menos los panistas de a de veras que ven en él la experiencia, el oficio y la confiabilidad que se requieren para  integrar y motivar a lo mejor del panismo colimense al cierre de filas para su autodefensa; a quien puede obrar el milagro de ponerle las pilas para que se aplique con seriedad y a fondo al salvamento de su partido en Colima de los afanes totalitarios del Otro PRI, del prianismo peraltista.

Los miles de colimenses que votaron a favor del PAN y sus candidatos en las elecciones del domingo 07/06/2015 esperan y merecen una nueva dirigencia estatal blanquiazul que garantice la mayor armonía e integración posibles del panismo colimense y la viabilidad misma del Partido Acción Nacional como alternativa real, diferenciada, auténtica, para un electorado demasiado baleado ya que merece mejores partidos políticos, dirigentes, representantes y servidores públicos. Una que por las vías del diálogo, la conciliación y la firma de compromisos de participación política electoral de cara al 2018 y más lejos, lo haga prevalecer después de la refriega electoral en turno. Enrique Miche Ruiz tiene lo que se necesita para encabezarla, para liderar a su partido hacia el 2018.

Más que el reparto de candidaturas de elección popular a disputarse en el año 2018, lo que está en juego en la renovación de la dirigencia estatal del PAN para la que apuntado está Enrique Michel Ruiz, es el futuro del Partido Acción Nacional en el estado que, por el bien de la democracia, debe seguir siendo alternativa electoral seria y confiable, diferenciada del PRI y sus pequeños satélites. Nada más pero tampoco nada menos.

Como en su oportunidad lo asentó el todavía presidente del CDE del PAN, Jesús Fuentes Martínez, en forma  clara, directa y contundente, “a ningún panista debe asustar que se dé una competencia por la renovación del Comité Directivo Estatal del PAN entre los grupos internos panistas”. Pero curados de espantos, Enrique Michel Ruiz y quienes respaldan sus legítimas aspiraciones partidistas deben ponerse truchas para evitar que les confisquen el partido los más priistas de los panistas liderados por el mozo de estribos de su primo José Ignacio, Pedro Peralta Rivas.

EL ACABO

  • En los casi tres años que cobró religiosamente como Secretario General de Gobierno en la segunda mitad del nefasto sexenio anguianista, Rogelio Humberto Rueda Sánchez nunca dijo ni pio, calló y otorgó, nada vio, nada escuchó, nada supo, de las trapacerías cometidas por la pandilla de la cual formó parte en perjuicio del estoico pueblo de Colima. Ahora que ha sido cogido en la maroma por el OSAFIG, cínico como el que más, sale a recordar que dizque “en el pasado ya había criticado algunas decisiones sobre gastos en materia de seguridad pública que tomaban de manera directa el Secretario Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESP) y la Secretaría de Finanzas y Administración. ¿Cuándo, cómo, donde, a qué horas? ¡A qué Rogelio Humberto tan sin embargo!
  • “y no solamente es Rogelio, y no solamente es él, sino otros funcionarios que creíamos en ellos, la única limitación era la capacidad, lastima su actitud, de haberles dado la confianza y cualquier persona que conozca de derecho y si se les piden que les hagan una acción que es contraria a la ley, no te quita de la responsabilidad”: MAM, o sea que tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata.
  • Se está tardando el presidente del CEN del PRI, Enrique Ochoa Reza, en renunciar a Rogelio Humberto Rueda Sánchez.
José Luís Santana Ochoa

Analista político

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