TAREA POLÍTICA por José Luís Santana Ochoa.

 

La que lleva ya 15 años controlando la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Colima, ante la permisividad, la dejadez, la pasividad, de su membresía que, como el perro del carnicero, ven que en la alegre danza del reparto de la obra pública sus representantes siempre se llevan la mejor tajada sin dejarles ni boronas del pastel, trato inequitativo a pesar del cual les exigen el pago puntal de sus cuotas y los votos para seguir imponiéndose como dirigentes año tras año.
La renovación directiva de la CMIC- Colima programada está para llevarse a cabo al arranque del próximo año 2018, al igual que lo harán los demás organismos empresariales locales. La contienda por el liderazgo del gremio de los constructores colimenses es la que mayor interés participativo suele despertar dado lo mucho que se juegan en la misma. La camarilla de perniciosos “cmicos” se apresta a continuar con el pandero uno periodo estatutario más vendiéndoles a los socios más de los mismos de siempre, gato por liebre.
Hartos de tanta manipulación por parte de los dueños de la franquicia CMIC en el estado, los socios excluidos cuyas voces discordantes empiezan a expresarse en corto y pronto lo harán en largo, en forma abierta y combativa, esta vez decididos están a evitar otra imposición más, a no seguir siendo una cámara entregada a las nada santas voluntades del gobernador José Ignacio Peralta, el Secretario de Planeación y Finanzas del Gobierno del Estado, Carlos Noriega García, y el de Infraestructura y Desarrollo Urbano, José de Jesús Sánchez Romo.
Lo que más calienta a los constructores ajenos a la camarilla enquistada en la CMIC – Colima es el ninguneo que de ella reciben, que los crean carentes de memoria e inteligencia, agachones sin dignidad ni agallas para defender sus derechos; también, el discurso de su dirigente Jorge Morales en contra de la corrupción sin atreverse a denunciar puntualmente los nombres, apellidos y cargos de los funcionarios federales, estatales y municipales que la propician. La farsa, pues.
El continuismo de la misma camarilla en los órganos directivos de la CMIC-Colima garantiza que la corrupción en torno a la asignación de los contratos de obra pública siga gozando de cabal salud en el futuro próximo en detrimento de la productividad de las empresas y a favor de la generación de problemas sociales como el desempleo y la desigualdad en el acceso a las oportunidades de inversión y trabajo.
Como a partir del 1 de diciembre de 2018 campeará en todo el país (Colima incluido) la honestidad, la verdad y la lealtad a toda prueba, estos valores prevalecerán en todos los ámbitos de la vida nacional como el cubierto por las cámaras empresariales que deben ser ejemplo de transparencia, democracia y equidad. Por ello, es de esperarse que camarillas como la que desde hace 15 años tiene sojuzgados a la mayoría de los constructores colimenses desparezcan de una buena vez y para siempre.
En la decisión de los propios socios de las CMIC-Colima marginados del ‘reparto agrario’ está el liberarse de quienes por tantos años los han tenido sojuzgados. Tiempo y oportunidad habrá de ver de qué están hechos en verdad, si van a la guerra o no. Si no topan luego que no se asusten ni espanten de volver a sufrir más de lo mismo. Advertidos están.
EL ACABO

 El Secretario de Infraestructura y Desarrollo Urbano (Seidur) del Gobierno del Estado, José de Jesús Sánchez Romo, ya sabía que los terrenos que todavía ocupa la XX Zona Militar quedarían liberados al cambiarse ésta a sus nuevas instalaciones, a pesar de lo cual realizó la primera etapa de la remodelación de la Calzada Galván que resultó una obra mal planeada y peor ejecutada que ahora pretende “acondicionar como estaba anteriormente”.

 Si, como Sánchez Romo argumenta, “para llevar a cabo la modificación a la primera etapa de la Pedro A. Galván se tiene que dar el cambio de sede de la Zona Militar, y debido a que en el proyecto se invirtieron recursos federales, se debe considerar a la Federación para hacer cualquier cambio”, ¿Por qué no razonó así antes de arrancar la que presumen como una de las obras emblemáticas del gobierno Peraltista que ha resultado un fiasco?

 Los integrantes de CANIRAC- Colima a quienes la Comisión Federal de Electricidad trae electrocutados con sus tarifas, también renovarán pronto a su dirigencia. Lo mismo harán los canacintros liderados por Sean Osmin Hamud Ruiz .

José Luís Santana Ochoa

Analista político

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