TAREA POLÍTICA por José Luís Santana Ochoa.

 

Así dejaron la semana anterior sus compañeros diputados locales de la “Cuarta Transformación” al Secretario de la Comisión de Gobierno Interno y Acuerdos Parlamentarios del Congreso del Estado, el petista Carlos César Farías Ramos, en el tema de la designación como oficial mayor de ese órgano legislativo, del exfuncionario silverista y anguianista Josué Reyes Rojas Barajas, quien también se quedó como las novias de rancho: vestido y alborotado, pues el sobrino de Rigoberto Salazar Velasco hasta se peinó su prominente calva, vistió sus mejores galas, traje, corbata y zapatos nuevos, ajuar que no tuvo la oportunidad de lucir porque se le echaron pa’tras los mismos que lo embarcaron en aventura tan riesgosa.

Solamente la diputada petista Ana Karen Hernández Aceves acompañó en su desgracia a su compañero de grupo parlamentario Carlos César Farías Ramos, los otros dos y todos los morenos le dieron la espalda, empezando por Vladimir Parra Barragán y Guillermo Toscano Reyes, monaguillos del diputado federal Mario Delgado Carrillo. Aquellos, junto con  Francis Anel Bueno Sánchez, Blanca Livier, Ana Sánchez Landa, Malú Julio Anguiano, Rogelio Salinas, Arturo García Arias, sacatones, se abstuvieron en la votación que tuvo los sufragios en contra del resto de amloístas que juntos están haciendo desfiguros en el Congreso del Estado.

La exhibida que le dieron al diputado Farías Ramos sus propios camaradas contraviniendo los sacrosantos principios de “no mentir, no traicionar”  que se supone guían su actuar, fue de mala leche y cruel, pues primero lo mandan por delante a proponer como nuevo Oficial Mayor del Congreso del Estado al muy cuestionado colaborador de Mario Anguiano Moreno a sabiendas de que sus malquerientes lo ubican políticamente a su cuadra, y luego lo dejan hablando solo. Si hasta las vías del ferrocarril que son de acero se rajan, cuantimás los diputados locales de MORENA/PT que son de carne débil, hueso y un pedazo de pescuezo, alegan en su defensa quienes traicionaron a Carlos César convirtiéndolo en el hazme reír de la comarca.

Los agravios que sus propios compañeros de viaje le hicieron al diputado del PT Carlos César Farías Ramos estuvieron a punto de tronar la alianza que prendida con alfileres tiene su partido con  Morena en el Congreso del Estado. Para evitar este desaguisado, el fin de semana anterior se descolgó hacia Colima desde la ciudad de México, el líder morenista en la Cámara de Diputados, Mario Delgado Carrillo, quien desde el arranque mismo de la LIX Legislatura Estatal asumió el rol de guía y protector del muy limitado de entendederas ex diputado del PT convertido a Morena, Guillermo Toscano Reyes, y del ínclito Vladimir Parra Barragán.

Desde luego que los afanes conciliadores de Delgado Carrillo no obedecen a su interés por la gubernatura de Colima a disputarse en 2021, ¿o sí?, sino al muy superior de tener al Congreso de Colima en la misma línea con la Cámara de Diputados, en sintonía, para crear la Guardia Nacional y aprobar como delito grave el robo de combustible, más lo que en delante se ofrezca, habría que colegir. Por no alegarle, hay que pretender que verdad es su afirmación de que, gracias a sus oficios, “atrás quedaron las diferencias en el Congreso de Colima porque ningún proyecto personal es más grande que la Cuarta Transformación del país”. ¡No pos ‘sí ¡ Hay que ver cuánto duran los efectos de su prédica en los cerebros y corazones de sus camaradas diputados locales.

 

EL ACABO

  • Según Mario Delgado Carrillo, “Los diputados locales de Morena y del PT trabajarán en unidad para colaborar en la cuarta transformación del país, pues sabemos que ningún proyecto personal es más grande que el esfuerzo en el que estamos participando. Las diferencias en el Congreso local están superadas y por lo tanto, es tiempo de atender el compromiso que tienen con los colimenses”. Que su boca sea de santo.
  • Pa’ puras vergüenzas con los diputados locales de la IV Transformación; también, con los gritones reventadores que van al recinto del Congreso del Estado a despotricar como orates asumiéndose indebidamente como representantes del pueblo de Colima que nadie los haya investido como tales.
  • También el reventador diputado federal de Morena, Gerardo Fernández Noroña, vino a Colima a pedirles a los diputados locales sobrevivientes de la coalición Juntos Haremos Historia “no darle la espalda a la gente, rectificar sus decisiones y privilegiar la unidad”.
  • Tantos meneadores le siguen metiendo mano al caso de los diputados morenos/petistas que juntos harían historia, que se les siguen quemando los chicharrones.
José Luís Santana Ochoa

Analista político

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