“No hay que enamorarse del fracaso”
Carlos Fuentes.

 

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Javier Montes Camarena * Locutor y Periodista

Déjenme decirles que: El gran infortunio que profundiza la tragedia humana que nos tocó vivir y escenificar, es que, poco a poco los colimenses nos vamos acostumbrando al “porrismo, al narco y la inseguridad”.

El miedo a petrificado a la sociedad, la ha paralizado, porque no hay sangre ni dolor suficientes para lubricar en las conciencias los necesarios arrebatos de rabia, impotencia e indignación que le den sentido a la vida y a la muerte.

Mucho hemos escrito sobre la inoperancia de un “Gobierno Cevichero” que no le entiende a la inseguridad y mucho menos a la gobernanza. Se entiende. No resulta fácil defender la política de un gobernante como Nacho Peralta que no ha sabido ni tan siquiera intentar parar la extensión territorial del crimen organizado, lo que ha convertido a Colima en el estado más violento y más bárbaro del País.

Sin embargo, las estupideces gubernamentales sirven de fallidos argumentos que valdría considerar: El primer argumento: “Mario nunca hizo nada”. La política Peraltista se defiende a ultranza en estos términos utilizando una descalificación barata o, para mostrar la indolencia de su antecesor.

¿Son aceptables estos dos argumentos a dos años de no poder en el poder? No. La acción política del Gobernador Peralta Sánchez es desplante, impulso irreflexivo y contraproducente.

Pero lo excesos no sólo están en los campos mojados de sangre de Colima, también en la Secretaría General de Gobierno con un secretario a la medida del Crimen Organizado, no de los colimenses. Así no hay democracia que aguante.

En el fondo hay una distorsión a la hora de tratar de comprender la nula política de seguridad, sobre todo, cuando es conocimiento de la sociedad de Colima que el conocido “Porro” Arnoldo Ochoa González va pavimentando el camino al infierno otorgando a los mafiosos no sólo información sino facilidades y abriéndoles la puerta del Estado de par en par y esto lo sabe y lo consiente el Gobernador de Colima José Ignacio Peralta Sánchez.

Así, de esta manera tan burda, se intenta dictar la realidad, tapar el Sol con un dedo, dejar de ver el punto de atención en el que, según el alcohólico Secretario General de Gobierno terminaremos mirando al mismo lugar, en donde sus fechorías quedan libres de atención.

Mirando al mismo lugar convencidos que, a pesar de estar infiltrado en el narcotráfico “Chupitos” Arnoldo Ochoa González es el indicado para trolear la gobernanza y “combatir” al crimen organizado. O sea, < el Coyote cuidando a las gallinas >.

La gran tragedia que vive Colima está determinada por la vertiginosa expansión que se ha dado desde hace ya más de dos años del crimen organizado, misma que carcome las fibras más sensibles de la sociedad colimense.

La gran desgracia de nuestro tiempo es que los cínicos, los sinvergüenzas y los viles del Gobierno de Colima se exhiben impúdica e impunemente, al tiempo que reclaman y defienden privilegios perversos.
El asistir el Gobernador Nacho Peralta a cada rato a reuniones en la Secretaría de Gobernación en la Ciudad de México no va a resolver el fracaso, su fracaso en el combate a la inseguridad ya que el Mandatario colimense sigue en la simulación, en el importamadrismo, en la farándula, en jugar a las escondiditas y a las comiditas con Walter y, así, no se puede.

Las Leyes de Newton dicen que: “Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria”: o sea como se dice popularmente: “A toda acción corresponde una reacción. Si esa reacción, en el terreno social no la generan Nacho Peralta y sus mafiosos funcionarios, las acciones impunes se convierten cada día en más perniciosas”.

Ahí se ven.
ENLACITOS
Don Fer, deme por muerto: Cuando hice el comentario sobre la pelea callejera entre el ex Gobernador Fernando Moreno Peña y su contrincante Leoncio (Locho) Morán en una modesta radiodifusora, me referí a un encuentro desagradable para la audiencia donde prevaleció la expresión rijosa, majadera y corriente, estando ausente la inteligencia, la categoría, la educación y el buen decir político de ambos. Lamentable.
Pues bien. De inmediato un “oficioso y servil corre ve y dile” al servicio Fernando Moreno Peña me recetó insultos. Don Fernando debe saber que eso se me resbala, no le entró a la nueva etapa del ex rector de la Universidad de Colima que hoy anda de “Bailarín”, pendenciero y perdona vidas arriba del ring, prefiero quedarme con la imagen positiva de ayer de un Fernando Moreno Peña atento e inteligente que, por lo que se ve, ya no existe. Que le vaya bien.
Corrupción: El nuevo director de la APIMAN (Administración Portuaria Integral de Manzanillo) ha resultado un funcionario irresponsable, soberbio, prepotente y de “Uña larga” que viene haciendo despidos y cancelando la oportunidad laboral de muchos profesionistas manzanillenses.
¿Y el Gobernador Nacho Peralta y el rector de la Universidad de Colima por qué no han intervenido para frenar éste despido masivo de jóvenes colimenses, acaso les faltan huevos? Creo que sí.

Me puedes leer en: www.colimaxxi.com – elobservadornoticias.com – ipuntocom.mx – lineasdelgadas.com – www.manzanillo.port.com.mx

 

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