Los empresarios ya están hablado y los apoderados moviendo a su gente a fin de acomodarla en cartel, parece todo marcha con recelo y ruidoso sigilo rumbo a la carrera electoral del 2021, pero parece que tanto se centran en aparecer en el cartel que no les interesa los cómo estarán los toros.

            A diferencia del 2018 ya sabemos que esta elección no será miel sobre hojuelas para ninguna facción, no habrá una ola avasalladora para un partido, todos los posibles competidores les tocara una elección como toro toreado, esto es que cuando le quieran lanzar un capotazo es más probable que no caiga ante el engaño y que se termine yendo en contra del que mueve el avío, porque si algo quedó claro en el 2018 y se ha reforzado hasta ahora es la falta de fe ciudadana en los partidos políticos, incluso podríamos hablar de crisis en el sistema partidista mexicano, pero ese tema es para una investigación más a fondo.

            Pero además de esto ¿qué otros retos nos esperan para el 2021?, ¿está preparada la clase política para enfrentarse a esta elección?, ¿está la ciudadanía entusiasmada para salir a las urnas?, todo parece indicar una elección con un alto grado de complejidad, vemos una ciudadanía que no se siente representada por las organizaciones democráticas, vimos una participación de tan solo 33% en las elecciones del 2019 que se llevaron a cabo en los estados de Aguascalientes, Puebla, Baja California, Tamaulipas y Durango, esa es la participación más baja que se ha registrado y fue un contraste con la participación de un poco más del 60% en el proceso de 2018 cuando se dio la máxima expresión social de repudio ante el tradicionalismo político en el cual la separación entre la ciudadanía y la política estaba bastante marcada.

            Los retos futuros no son propiedad exclusiva de las organizaciones partidistas, los mismos institutos electorales, tanto el nacional como los estatales, deben de reconsiderar los mecanismos utilizados para impulsar el voto (eso sin considerar los demás aspectos de la participación ciudadana), deben de buscar la legitimidad de las democracias por las cuales estos organismos, con las muchas o pocas fallas que tengan, son los primeros que deben defenderla y nutrirla para su sano desarrollo.

            Ante una sociedad polarizada, llena de hartazgo y agobiada por la crisis de inseguridad, economía y salud, los actores involucrados en la elección que definirá el rumbo de varios Estados y de lo que queda del presente sexenio presidencial deben de cuestionarse las estrategias que se utilizarán para lidiar con las problemáticas que sufre nuestra democracia, el 2018 tomó a muchos por sorpresa pero ante aviso no hay engaño, las estrategias no pueden repetirse y las actitudes menos.

*Estoconazo*

            La solidaridad es uno de los valores que más se convierte en acciones en el ámbito de la tauromaquia, es claro que la pandemia nos ha dejado con una gran herida económica, creo firmemente que los empresarios taurinos y también los aficionados deben comenzar a considerar la organización de corridas y festejos benéficos como siempre se ha hecho, no debemos dejar que un toro sin nobleza y de tan bajo trapío como lo es el Covid-19 nos haga perder la esencia de la fraternidad que ha caracterizado al mundo del toro.

 

Fernando Herrera

Licenciado en Ciencia Política y Administración Pública por la Universidad Autónoma de Guadalajara y Secretario de la Peña Libre “Tomás Abaroa”.

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