Por Miguel Ángel Sánchez Romero

Lo menos que se podía haber esperado del Secretario de Seguridad Pública del estado, Francisco Javier Castaño Suarez, durante su comparecencia en el Congreso del Estado, tras un fin de semana sangriento, en el que la delincuencia se dio el lujo de ejecutar a hombres, mujeres y herir a un infante de meses y a su progenitor, así como de machar los festejos con motivo de la “feria de todos los santos”, al asesinar a mansalva a un joven y herir de gravedad a otros dos que participaban en el evento deportivo llamado “Cuyutlanazo”; era que por dignidad y por lealtad al rango que ostenta como Contraalmirante de la Marina Armada de México, presentara su renuncia al cargo y se fuera de Colima; pero para mala suerte de los colimenses no lo hizo, en su lugar parloteo con los diputados prometiendo como político del PRI, justificándose con cifras y estadísticas alegres, que no solo están muy por de debajo de las cifras oficiales, sino muy lejos de la realidad que se vive en Colima.

Sin duda, la comparecencia del secretario de seguridad pública, en el Congreso del Estado, fue una burla para los legisladores, de los que evadió sus cuestionamientos divagando con temas intrascendentes para consumir el tiempo que tenía para no darles respuesta, por lo que los diputados tuvieron que conformarse con la invitación que les hizo para visitarlo en su oficina o de lo contrario tendrán que esperar a que les llegué la respuesta por escrito de sus cuestionamientos, lo que quizá nunca suceda, pero esperamos que algún diputado o diputada valiente y sin compromisos exhorte al gobernador para cesar a este secretario, que simplemente no ha dado resultados.

Pero también la comparecencia fue un insulto para los ciudadanos, al asegurar Castaño Suárez que la inseguridad es un problema de percepción, de la que en cierta medida la población es culpable por usar las redes sociales para difundirla; quizá el secretario piensa que los desaparecidos, robos, asesinatos, asaltos,… que circulan en internet son ficticios o inventados por la gente, para hacer quedar mal a su jefe y a él; lo cierto es que si problema de inseguridad y violencia que vive la entidad fuera por percepción, en lo que va del año no hubiera habido, más de 500 homicidios, más de 270 mujeres desaparecidas, policías, un alcalde y funcionarios ejecutados y desaparecidos, cientos de robos a casas habitación y vehículos, asalto a negocios, extorciones, secuestros, violaciones…. y todo tipo de delitos, de los que estamos seguros que no sufre ni él ni su familia, porque no son de Colima, pero esto no es percepción es la realidad, que tratan de ocultar pagando medios de comunicación y comprando periodistas; pero a las redes sociales no las podrán callar, seguirán siendo la voz y el sentir de los colimenses.

Sin duda, el Congreso del Estado, deberá dejar de ser un escenario de pasarela y complicidad de funcionarios, si bien es cierto que la oposición hizo cuestionamientos claros y precisos, es que no obtuvieron respuestas o si las tuvieron fueron a medias, ya que al no haber consecuencias ni responsabilidad que se les pueda fincar a los funcionarios no pasa nada si contestan o no, ellos cumplen con asistir, por lo que podrán citarlos a comparecer cuantas veces quieran, pero eso no genera ningún beneficio a la población, por lo que definitivamente se deberán hacer las reformar necesarias, para evitar que los secretarios se burlen de los diputados y las comparecencias tengan beneficios y consecuencias.

miguelinosan@yahoo.com.mx

 

Miguel Ángel Sánchez Romero

Analista Político

miguelinosan@yahoo.com.mx

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