TAREA POLÍTICA

Ni la Secretaría de la Contaduría del Gobierno del Estado, ni el órgano fiscalizador del Congreso Local, ni las mayorías priistas en las legislaturas que coincidieron con las administraciones silverista y anguianista detectaron nada que los llevara a sospechar de malos manejos de parte de los exgobernadores Jesús Silverio Cavazos Cevallos y Mario Anguiano Moreno. Sólo a las administraciones municipales panistas les encontraron irregularidades que ameritaron suspensiones y reclamos económicos.
Si ahora el OSAFIG y la auditoría contratada por José Ignacio Peralta han encontrado que en el gobierno anguianista continuismo del cavazista, hubo corrupción a más no poder, tanto el Legislativo como el Ejecutivo estatales deberían llamar a cuentas a quienes estuvieron al frente de la Secretaría de la Contaduría y del órgano fiscalizador del Congreso del Estado durante la decena trágica 2005-2015, y a los diputados locales que en el mismo periodo se hicieron de la vista gorda ante el enriquecimiento a todas luces explicable de los exgobernadores Jesús Silverio Cavazos Cevallos y Mario Anguiano Moreno y sus respectivas gavillas que son una y la misma cosa.
Quienes fallaron en su responsabilidad de fiscalizar el desempeño del villano favorito de los peraltistas, Mario Anguiano Moreno, a quien por cierto llevan ya demasiado tiempo culpando de todos los males de un gobierno que no levanta, y como Don Teofilito, también deben ser llamados por la autoridad judicial por haberse hecho como el monje loco al no haber visto ni oído nada de nada a pesar de que el enriquecimiento de los principales funcionarios silveristas-maristas, y de sus jefes, hasta el “buky” lo notó.
Funcionarios anguianistas como su Secretario General de Gobierno Rogelio Rueda Sánchez y el de Cultura Rubén Pérez Anguiano, por citar sólo un par de los incrustados en el primer equipo político de José Ignacio Peralta, también solaparon y se beneficiaron de las trapacerías que le atribuyen al de Tinajas, por lo que tienen mucho que decirle sobre el tema al pueblo de Colima. MAM bien podría llamarlos como testigos en el proceso judicial que llegara a iniciársele. Si JIPS no mete a la cárcel a MAM, a su gavilla y cómplices, ni recupera los miles de millones que migraron del erario público a sus patrimonios personales y familiares, quedará evidenciado como un charlatán que con nubes de humo trató de ocultar su incumplimiento de la promesa de hacer felices a los colimenses atrapados en la inseguridad, la penuria económica y la desesperanza.
EL ACABO
Bien por la presidenta municipal de Villa de Álvarez, Yuleny Cortés León, al haber precisado que su administración es un libro abierto a los ciudadanos deseosos de información sobre las acciones, programas y asuntos de interés de su gobierno, incluidos por supuesto los dueños de la franquicia ¿Cómo vamos? Colima.

 

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