TAREA POLÍTICA por José Luís Santana Ochoa

La elección de la dirigencia estatal del Partido Acción Nacional en Colima a celebrarse el próximo domingo está plagada de las truculencias que caracterizan el comportamiento político que siempre han observado Jorge Luís Preciado Rodríguez y Pedro Peralta Rivas. Si separados tronaron el proceso electoral panista interno de hace dos años, ahora de nuevo juntos pueden enterrar con sus malas artes al partido gracias al cual se enriquecieron a más no poder.

Preciado Rodríguez y Peralta Rivas tienen el control de la mesa del juego electoral dizque democrático, empezando por la Comisión Estatal Organizadora de la Elección cuyas sesgadas decisiones no garantizan como debieran “un trabajo imparcial, responsable y comprometido con la militancia de Acción Nacional”, sino todo lo contrario porque no se ha estado “dirigiendo con apego a los estatutos y reglamentos del PAN” ni llevando a la práctica “los valores que distinguen a su institución partidista”, mucho menos ha estado desarrollando el proceso de renovación de la dirigencia estatal “salvaguardando los derechos de la militancia”. Todo su accionar ha sido al son que le marcan los nefastos caciquillos de siete suelas Jorge Luís y Pedro.

La primera integrante de la CEO que es a la vez juez y parte en evidenciarse como porrista del candidato de la “mafia local panista en el poder”, Miguel Alejandro García Rivera, fue Brenda del Carmen Gutiérrez Vega, quien loca de contento dio por hecha la victoria de su porteño paisano por “default” al haber sido el primero de los tres contendientes en presentar las firmas requeridas para su registro, mientras a los otros dos les faltaron algunas por las que les anularon debido a que estaban duplicadas, incidencia completamente subsanable como lo establece la Convocatoria, pequeño gran detalle que en su euforia pasó por alto la impoluta ex alcaldesa de Villa de Álvarez.

Ella y sus tres compinches peraltistas/preciadistas (Jorge Alfredo Morfín Vaca, Isis Carmen Sánchez Llerenas y Marco Antonio Espíritu Isordia) enquistados en la CEO que conforman cinco miembros se hicieron de la vista gorda ante la manipulación que los “monos” hicieron de las posadas pre navideñas para promover la candidatura de García Rivera sin reparar en gastos que superaron por mucho el límite establecido para la campaña por participante, exceso que amerita sacarlos del baile electoral. Tampoco se han ocupado de sancionar la compra de votos que vienen haciendo Jorge Luís y Pedro para su mono. En la zona rural alta de Manzanillo, por ejemplo, están ofreciendo dos mil pesos piocha.

A pesar de que la Convocatoria establece como documento de acreditación para los votantes enlistados en el padrón panista la credencial del INE, la CEO está cediendo a las presiones de Preciado Rodríguez y Peralta Rivas para que imponer la credencial del partido. Previsores, ya trajeron de la ciudad de Morelia la maquinita que las expide a discreción.

Otro desmadre organizado por la muy cargada CEO es el nombramiento de los funcionarios de casilla. De entrada establecieron que fungirían como tales los nacidos el mes de enero cuyos apellidos inciaran con la letra “B”. Sin insaculación transparente sino en lo obscurito salieron con un primer listado para, un día después, eliminar al 60% de los nombres en él incluidos porque supuestamente se negaron a participar como tales.

Los representantes de los dos candidatos que se resisten al avasallamiento de Peralta y Preciado están dando férrea pelea para que se castigue como debe el rebasamiento de los gastos de campaña cometido por Miguel Alejandro García Rivera, se nombren funcionarios de casilla imparciales, se respete a la Convotaria para que solamente la Credencial de Elector con Fotografía Cuente, inutilizar la maquinita moreliana de credenciales y la prohibir de que los militantes se acerquen a las urnas con celulares para que no puedan fotografiar las boletas como pruebas de que cumplieron con la compra venta de votos.

La tarde noche del próximo domingo se sabrá si, como afirma Raymundo González Saldaña, “los panistas son personas que piensan y tienen algo que ellos nombran mucho en sus altisonantes discursos que se llama dignidad”; también, si entendieron o no que “votar por El Mono de plano es entregarle el PAN al actual Gobernador para convertirlo en otro satélite del PRI”.

EL ACABO

El diputado federal plurinominal del PAN, Jorge Luís Preciado Rodríguez, sigue cuesta abajo en su rodada. Primero quiso ser presidente del CEN del PAN; luego, miembro de la Comisión Permanente del mismo. En ambos casos se quedó como el perro del carnicero. Ahora quiere, en copropiedad con Pedro “El más priista de los panistas” Peralta Rivas, la franquicia de su partido en el estado.

José Luís Santana Ochoa

Analista político

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