TAREA POLÍTICA

El acto de toma de protesta del nuevo delegado del Partido Verde Ecologista en la entidad, diputado federal plurinominal Virgilio Mendoza Amezcua, celebrado la tarde noche del viernes anterior en la ciudad y puerto de Manzanillo, además de haber acreditado su gran poder de convocatoria y capacidad de movilización política, marcó la reconversión de la consabida alianza electoral PRI-PVEM en otra muy diferente, PVEM-PRI, donde él con la camisa verde que lleva tatuada el tucán en el pecho tendrá la batuta, para empezar, por ahora, en los municipios de Armería, Manzanillo y Minatitlán. El nuevo orden de las siglas partidistas por supuesto que alterará más que significativamente el producto (votos) en las urnas el primer domingo de junio de 2018. Al tiempo.

El indiscutible liderazgo político de Virgilio Mendoza Amezcua en  Manzanillo empezó a manifestarse a plenitud  desde cuando a mediados de 2012, como candidato a la alcaldía, llevó al Partido Acción Nacional a la victoria electoral por carro completo en el municipio, misma hazaña que repitió en 2015 al mismo tiempo que le daba una más que buena mano a “su amigo” para que después de muchos brincos llegará a la gubernatura del estado donde todavía no da pie con bola:  “apoyamos al gobernador Ignacio Peralta Sánchez porque vimos en él la figura que requería el estado para impulsar el desarrollo, rescatar la credibilidad perdida en los actores políticos y lograr sacar adelante a la entidad de las condiciones en que se encontraba”, válidas razones que cada vez más y más colimenses ven lejos de traducirse en hechos y realidades, disonancia que le cobrarán a sus candidatos en la próxima cita a las urnas.

Tanto el ahora Delegado del PVEM en Colima como sus aliados de Armería, Ernesto Márquez Guerreo; y Minatitlán, Horacio Mancilla González, trio con una gran presencia y aceptación en el Segundo Distrito Electoral Federal, saben que sus aliados priistas, desde el primero de ellos a nivel nacional, Enrique Peña Nieto, y en Colima José Ignacio Peralta, hasta sus dirigentes locales , llegarán a las elecciones de 2018 irremediablemente corneados y apaleados, arrastrando la cobija del desprestigio tricolor, con un gran rechazo social fruto del hartazgo de la gente por la más que probada incapacidad de los gobiernos estatal y federal para resolverle de fondo los problemas de inseguridad, salud pública, estancamiento económico y corrupción galopante. Como tampoco el PVEM goza de un gran prestigio entre los electores sino todo al revés volteado, contra todo ello y mucho más tendrán que remar Ernesto, Virgilio y Horacio en sus próximas campañas político-electorales en las que deberán convencer a los ciudadanos de que ellos se cuecen aparte a pesar de haber respaldado a José Ignacio como lo hicieron en los comicios de 2015/2016.

La presencia de más priistas que panistas en la fiesta de toma de posesión de Virgilio Mendoza Amezcua  como líder formal del PVEM en el estado, prueba la máxima popular de que quienes se saben de antemano perdidos a todas van, y es que los tricolores porteños no tienen de quién ni  de donde asirse de cara al 2018, ni con qué toparle a lo que se les viene encima.  Sus dirigencias estatal y  municipal son meramente testimoniales, incapaces de sacarlos de la barranca, por ello están recurriendo en busca de acogida y abrigo con el nuevo jefe de los verdes en la entidad que decidido está a “combatir la corrupción y la impunidad, promover la rendición de cuentas y la transparencia e impulsar actividades para conservar el equilibrio ecológico, la preservación de las especies y la reducción del impacto negativo generado por el cambio climático”.

El recorrimiento de los priistas colimenses hacia el manto protector virgilista apenas empieza. En unos meses más su cobertura abarcará todo el estado, desde el mar al volcán, desde los límites con Cihuatlán, Pihuamo y Tonila hasta los michoacanos de Coahuayana. Todo ello ante la complacencia de los dirigentes estatales y municipales del PRI, sus sectores y organizaciones adherentes incluidos,  que saben que no tendrán vela en el entierro electoral que les espera si no van con  camuflaje  a la contienda electoral del 2018.

EL ACABO

  • Si se considera el tamaño de la población de su municipio, el contingente que desde Minatitlán le llevaron los hermanos Horacio y Alejandro a su trascendental evento político a Virgilio Mendoza Amezcua,  fue por mucho el proporcionalmente más nutrido.
  • “José Ignacio Peralta Sánchez no olvida a quienes contribuyeron al triunfo, y Virgilio Mendoza y los seguidores del Partido Verde significaron un papel importante en los resultados, por eso les digo, Nacho apoyará a Virgilio”. Sin comentarios.
  • Que Efraín Medina Valenzuela “actualmente está en el área de proyectos especiales del gobierno del estado, es uno de los hombres más leales al gobernador Ignacio Peralta, cuenta con sus exámenes de control y confianza aprobados y vigentes en la PGR y goza de todas las confianzas del mandatario“. ¿Qué más le puede pedir a la vida? A propósito de enchiladas, ¿Cuáles son los varios temas gubernamentales en los que participa el muy activo Efraín Medina Valenzuela? Nomás pa’ saber.
José Luís Santana Ochoa

Analista político

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