TAREA POLÍTICA por José Luís Santana Ochoa

Aunque en lo económico se va bien forrado, políticamente cayó en desgracia el todavía Director General de la Administración Portuaria Integral de Manzanillo, Héctor Mora Gómez. Al amigo de políticos pedigüeños locales primero lo puso fuera de circulación unos días el Coronavirus; luego, lo debilitó la muerte de uno de sus protectores, el líder gremial Cecilio Lepe Bautista; después, de plano se puso a llorar con el reciente anuncio presidencial de que las aduanas y las administraciones integrales del país pasaron de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes a la de Marina.

El balazo de gracia, el último clavo en la cruz de Héctor Mora Gómez,  fue el retiro de la titularidad  del huacal que ahora es la SCT donde plácidamente dormitaba, de Javier Jiménez Espriú, quien se llevó consigo hacia el cementerio de los elefantes, de las aves de rapiña venidas a menos, a quien contra viento y marea lo impuso al frente de la APIMAN, Héctor López Gutiérrez, Coordinador en fuga de Puertos y Marina Mercante que será reemplazado por la reportera egresada de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, la honestísima mujer totalmente ignorante del teje y maneje de las operaciones portuarias, Rosa Isela Rodríguez.

Ya sin sus viejecitos padrinos, Héctor Mora Gómez quedó a la intemperie. Más rápido que inmediatamente habrá de entregarle las llaves del negocio al Almirante Salvador Gómez Meillón. Por solidaridad  con sus viejecitos Jiménez Espriú y López Gutiérrez, el alicaído capitán debió haber presentado su renuncia en cuanto ambos lo hicieron, pero no lo hizo porque carece de decencia, honestidad y vergüenza. Esperó a que lo corrieran a escobazos para exigir el pago de su última quincena y de la liquidación de rigor.

“Tuvimos un diferendo que sólo se da entre hombres libres y con criterio (no entre amos y esclavos insensatos, se subentiende), acerca de la operación de los puertos. El ingeniero Jiménez Espriú sostiene que deben ser operados por la SCT, y yo creo que se requiere el apoyo de la SEMAR”, declaró el presidente López Obrador sobre su ex colaborador,  y como quien  manda y gobierna, quien da y quita, quien cede y concede, es AMLO y nadie más que AMLO, la creencia de éste terminó imponiéndose sobre la postura de aquel.

El pretexto presidencial para militarizar los puertos y las aduanas del país es el mismo utilizado para justificar otras decisiones como la cancelación de las obras del Aeropuerto en Texcoco y la asignación directa de las del Tren Maya, el Aeropuerto de Santa Lucía y la Refinería de Dos Bocas, negocios en grande de los que dejó fuera a Don Javier: la corrupción imperante en el sector y la necesidad de “buena administración y buena seguridad”.

“Le agradezco su comprensión, su respeto y su aceptación a mi decisión de separarme por este diferendo, esta discrepancia”, fueron las comedidas palabras de Javier Jiménez Espriú en respuesta a las de López Obrador con las que le agradeció el “apoyo, profesionalismo y servicio” aportados a la causa de la 4T. Cortesías aparte, la verdad es que Jiménez Espriú se va porque la SCT perdió rentabilidad para sus funcionarios como fuente de moches, dejó de ser lo lucrativa que fue  en sus tiempos dorados. En adelante el negocio lo monopolizarán las secretarías de Marina y de la Defensa Nacional, así siga pregonando López Obrador que  “se acabó la corrupción, se va a acabar la corrupción, se está acabando, se va, se va, la corrupción”.

Como la burra no era arisca, cuesta creerle al Secretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán, que su personal (y el de la SEDENA) “es honesto, hace las cosas bien, porque al ser un militar que tiene un apoyo para la seguridad integral del puerto, lógico es que se evita que existan malos manejos. Ese es el tema en sí”. Ojalá que los cambios sean para mejorar porque el país no aguanta más experimentos fallidos. Honestidad y eficiencia, eficiencia y honestidad, es lo que el comercio internacional demanda en puertos y aduanas. Nada de que ochenta por ciento de la de la segunda por un veinte de la primer sino ciento por ciento de las dos. ¿O no?

 

EL ACABO

La  salida de Héctor Mora Gómez de la Dirección General de la APIMAN corta de tajo el financiamiento a dos que tres proyectos políticos que auspiciaba hacia las elecciones del domingo 06/07/2021.

José Luís Santana Ochoa

Analista político

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