TAREA POLÍTICA

El dos veces alcalde de Manzanillo y diputado federal plurinominal verde ecologista, Virgilio Mendoza Amezcua, tiene en sus manos los hilos que mueven el tinglado de la política porteña, incluidos regidores y dirigentes de la estructura territorial y de las organizaciones adherentes al PRI, además de sólidas alianzas con el líder del priismo estatal José Ignacio Peralta. Ante esta innegable realidad, muy poco o nada es lo que la nueva dirigencia municipal encabezada por Rubén Álamo Navarro y Andrea Naranjo Alcaraz pueden hacer para recuperar, primero, la confianza de quienes han sido sus militantes y simpatizantes en Manzanillo; luego, a los liderazgos que desde hace rato operan a favor del virgilismo. Y es que a todos ellos les ha ido más que mejor ayuntados al armeritense y no van a arriesgar lo más por lo menos.

En el Manzanillo dominado por el liderazgo personal de Virgilio Mendoza Amezcua, que el día de hoy viernes 21 de octubre de 2016  asume formalmente la representación verde ecologista en la entidad con el nombramiento de Delegado del CEN del PVEM,   no hay espacio ni oportunidad para un PRI combativo, demandante, contestatario, que establezca diferencias y contrastes con una administración municipal amiga del gobernador. Ni siquiera puede hacer propuestas ni emprender acciones que la incomoden en lo más mínimo. Ante esta realidad más le vale a Rubén y a Andrea no meterle dinero bueno al malo ni trabajo improductivo a un proyecto partidista que no tiene futuro si se desvía de la vera virgilista. Con mucho tacto y prudencia, para entretenerse, pueden continuar su trabajo social limpiando calles y mejorando accesos con maquinaria y equipo, brigadas asistenciales, etc., pero nada que incomode a los amigos porteños de José Ignacio.

Además, el PRI manzanillense seguirá entrampado porque no podrá   jubilar de una buena vez y para siempre a su vieja e inútil guardia de perdedores ni atraer a nuevos cuadros que no ven futuro en una organización que perdió la brújula en el Puerto desde 1997 y no la ha encontrado todavía. La única salida que tiene es poner sus silgas y colores partidistas, de una buena vez, a disposición de quien en 2018 liderará la alianza PVEM-PRI en el Puerto enarbolado en la bandera verde del tucán,  Virgilio Mendosa Amezcua.

Ni Rubén Álamo Navarro ni Andrea Naranjo Alcaraz, cuadros valiosos ambos, merecen ser figuras decorativas de un PRI que en Manzanillo, igual que en Armería y Minatitlán, desde arriba le han asignado un rol de meros testigos presenciales, mirones de palo, de la fortaleza y proyección de figuras ajenas a sus filas como Virgilio Mendoza Amezcua, Ernesto Márquez Guerrero y Horacio Mancilla González, respectivamente, quienes son los menos culpables del triste papel de comparsas que desde Casa de Gobierno les asignaron jugar a las dirigencias municipales priistas correspondientes. Tiempo y oportunidad habrá de confirmar si los dirigentes priistas municipales en tales situaciones continúan nadando de muertito rumbo al 2018 o cortan por lo sano. Hasta los priistas de base que se mantenían fieles a su partido están emigrando hacia los proyectos políticos encabezados por Virgilio, Ernesto y Horacio, o hacia el ala del panismo que todavía es oposición.

Si las dirigencias municipales priistas de referencia están en el limbo político, iguanas ranas o peor se encuentran las de sus sectores y organizaciones adherentes que ya no saben si las llevan o las traen de regreso con tanto trajín. Y el baile apenas empieza, lo mejor o lo peor está por venir. El cambio de enfoque hacia los liderazgos personales que deja al margen las siglas tricolores que sólo valen para el registro de candidaturas es más que evidente.

EL ACABO

  • La reciclada estrella del priismo capitalino, Nicolás Contreras Cortés, asegura que prometida tiene la candidatura a presidente municipal de Colima 2016-2021. ¿Será?
  • Apuntados en la lista de aspirantes a candidatos de la alianza PRI-PVEM a senadores de la República están José Manuel Romero Coello, Fernando Moreno Peña, Nabor Ochoa López, Arnoldo Ochoa González y Rogelio Humberto Rueda Sánchez. Más los que en adelante se acumulen.
  • Más tardó un abajo firmamente porteño en declarar que los empresarios manzanillenses felices estaban con José Ignacio Peralta, que la delincuencia organizada en asesinar a uno del gremio.
  • Según reciente encuesta levantada por el periódico “El Financiero”, el gobernador de Colima está más que reprobado en los temas de seguridad pública con apenas el 14% de opiniones favorables; y combate a la corrupción, 15%.
José Luís Santana Ochoa

Analista político

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