José Luis Santana Ochoa

TAREA POLÍTICA por José Luís Santana Ochoa.

Adalberto Carvajal Berber escribió sobre el estigma que los próximos candidatos a cargos de elección popular identificados por los electores como aliados del todavía presidente de la República, Enrique Peña Nieto,  llevarán tatuados con hierro candente en sus frentes, pechos y espaldas, cuando se presenten ante  ellos para pedirles sus votos, pero más les calarán los filos de la cruz del rechazo ciudadano a quienes además sean relacionados con el gobernador José Ignacio Peralta que les ha incumplido a los colimenses su promesa de campaña de una vida feliz y segura bajo su mandato, misma que con todo cinismo terminó reconociendo como un mero slogan de campaña.

La factura de la inconformidad social que deberán pagar los peñistas-peraltistas que en unos cuantos meses más anden de canidatos a lo que sea, en Colima será doble: La que incluye la corrupción y la impunidad peñista y la local con estos mismos ingredientes más para entonces unos dos mil muertes violentas acumuladas, desempleo, incompetencia de funcionarios faroleros, “boutique” como lo llama de Secretario de Turismo, robos de automóviles, domiciliarios y en despoblado como los que vienen cometiéndose en las secretarías de Salud y Bienestar Social, Desarrollo Urbano y  Planeación y Finanzas, por ejemplo, sin que José Ignacio repare en ello;  secuestros, enriquecimiento explicable de la pandilla nachista, etc., etc., etc., Más les valdría que mejor los etiquetaron de anguianistas.

Los aliados de José Ignacio en sus campañas de 2015 y 2016 saben que la gente les cobrará los agravios, malos modos y perores tratos, omisiones e incumplimientos, de quien ellos recomendaron como lo mejor de lo mejor para  Colima dizque porque era el único candidato que se expresaba en inglés, miembro conspicuo de la clase ilustrada de Colima, brillante egresado del ITAM y de Essex University y muy consentido amigo de Luís Videgaray y Caso y Enrique Peña Nieto, nada de lo cual a la fecha  se ha traducido en hechos y resultados que beneficien a los colimenses; al contrario, puras fallas y justificaciones.

Ser peñista y peraltista a la vez hará a los candidatos presa fácil de rechazo ciudadano, máxime si contienden amparados con los deslucidos colores y las desprestigiadas siglas PRI. Para librar en parte la trilla que les espera si al 2018 van de nuevo ayuntados a este instituto, políticos de la talla del dos veces alcalde de Manzanillo y Diputado Federal Plurinominal por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Virgilio Mendosa Amezcua, están aglutinando en torno a este abanderamiento a quienes en 2015 y 2016 pujaron fuerte para llevar a la gubernatura del estado a José Ignacio Peralta, sabedores de que solos valdrán más que tan mal acompañados por el partido de quien, José Ignacio Peralta,  no ha podido con el paquete, ni podrá.

El éxito del desmarque del PVEM  virgilista del PRI peraltista depende de que los dueños de estas siglas a nivel nacional no lo obliguen a ir en una alianza total en los próximos comicios sino sólo en la candidatura a la presencia de la República, pues los negativos acumulados a la fecha por Enrique Peña Nieto y José Ignacio Peralta pueden hundir hasta al más pintado. Esto lo saben Virgilio Mendosa Amezcua, Ernesto Márquez Guerrero, Horacio y Alejandro Mancilla González y hasta la tía de la muchacha.

EL ACABO

  • Hasta el columistanchoperalta@gmail.com que vendió la falacia de la pertenencia de su muchacho a la clase ilustrada de Colima y su imagen de falso intelectual con los lentes, se pitorrea se su creación. ¡No hay moral!

  • De acuerdo con una  investigación de El Financiero Bloomberg basada en documentos de la Auditoría Superior de la Federación, el cómplice de Rafael Gutiérrez Villalobos Delegado de la Secretaria de Comunicaciones y Transportes en la entidad, Oscar Alejandro Torres Contreras, cometió irregularidades (raterías) por más de 277 millones de pesos en las obras de las carreteras Guadalajara-Manzanillo, Pez Vela-Jalipa, y el libramiento de Tecomán; también,  en obras portuarias, el ferrocarril y  la construcción de la carretera para la terminal de gas natural licuado en Manzanillo, entre otras. 

 

  • Por supuesto que ni por sus “irregularidades” como Delegado Federal ni por las que cometió siendo Secretario de Desarrollo Urbano del Gobierno del Estado en el sexenio anguinista cuanto Rafael Gutiérrez Villalobos partió y recompartió la obra pública quedándose con la mejor parte, será molestado el bribón de siete suelas en lo más mínimo porque los anguinistas juran y perjuran que le aportaron millones de pesos a las campañas de José Ignacio.

 

José Luís Santana Ochoa

Analista político

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.