Unos más otros menos, varios de quienes estuvieron a punto ocupar uno de los 20 cargos de primer nivel en la nueva administración estatal, andan encorajinados porque a la hora de la hora quedaron a la vera del camino vestidos y alborotados. Desde la ciudad y puerto de Manzanillo, Marcelino Bravo Sandoval lanza truenos y centellas en contra de quien le incumplió el compromiso de nombrarlo Secretario de Turismo, cargo que también pretendía otro fernandista, Miguel De La Madrid Andrade, y que terminó recayendo en César Castañea Del Mercado. En la capital del estado despotrica contra su primo mala paga, Pedro “el más priista de los panistas” Peralta Rivas, porque su socio y tocayo Pedro Villa Godínez, a quien ya veía como Secretario de Desarrollo Urbano, fue ha desplazado por Jesús Sánchez Romo.

Como Procurador General de Justicia amenazaba con regresar el silverista- anguianista Arturo Díaz Rivera, pero al final le ganó la partida el ex funcionario de la Procuraduría General de la República, José Guadalupe Franco Escobar. Lo mismo le sucedió a Fernando Díaz Cendejas que soñó en desbancar a Eduardo Villa Valenzuela en la titularidad de la Secretaría de Seguridad Pública, y contra quien ya inició una embestida periodística restregándole que en los 105 días que lleva en el cargo se han cometido en Colima 99 asesinatos, “la tasa más alta registrada en la entidad, lo que deja entrever que no ha dado resultados poner gente de fuera; ya lo vivimos 6 años con el general Raúl Pinedo, quien con su presencia al mando, se registraron 1,346 ejecuciones, por lo tanto, es inoperante el gabinete de seguridad. Y es el capitán Fernando Díaz Cendejas, la mejor opción por la que debe decidir el gobernador Nacho Peralta”.

La campaña periodística emprendida por su mozo de estribos para promoverlo es demasiado burda. Según expertos en seguridad, alega su promotor, Díaz Cendejas “es un hombre leal, de principios y jamás ha tenido escándalos o ha sido acusado de ser gente prepotente. No cuenta con recomendaciones ante Derechos Humanos y por lo tanto sería la persona adecuada para sustituir al almirante a cargo de la seguridad de los colimenses. El capitán es hombre honesto y muy trabajador. Atiende personalmente a los ciudadanos. Cuando fue director de la policía del estado ninguno de sus elementos se vio envuelto en casos de corrupción en 14 años al mando. Tenía una red de protección a empresarios para evitar que fueran secuestraros. Acabó con las pandillas, bajó el robo o con el capitán no había ejecutados ni asaltos a mano armada. Es el mejor para el cargo”. ¡No pos’ sí!

Fernando Martínez Pacheco tampoco logra entender las razones por las que, a pesar de su enorme simpatía personal, sangre liviana, don de gentes, conocimiento del ramo y cercanía con José Ignacio Peralta, fue excluido del reparto agrario al darle la Secretaría de Desarrollo Rural al zamorista Agustín Morales Valencia. Cuando se pensaba que la excelente relación personal que José Rivas Guzmán lleva desde hace décadas con el nuevo Secretario de Salud del Gobierno Federal, José Narro Robles, iba a ser determinante para su continuidad como Secretario de Salud del Gobierno del Estado, impusieron en su lugar al fernandista Carlos Salazar Silva, prospero desarrollador de vivienda en la zona dorada de Colima-Villa de Álvarez.

Pero el bloqueo sufrido por José Manuel Coello Romero que le impidió ser Secretario General de Gobierno, despejándole el camino a Arnoldo Ochoa González, es, por mucho, el mayor revés sufrido por José Ignacio Peralta, quien lo compensó en parte nombrado al protegido de aquél, Óscar Javier Hernández Rosas, Secretario de Educación, cargo al que apuntado estuvo Alfredo Hernández Ramos. Los dirigentes magisteriales aceptaron sin hacer gestos la decisión. También quedó fuera del primer círculo Rafael Martínez Brun, los señores Maldonado y Eloy García Alcaraz.

Los porteños que le dieron la victoria electoral a José Ignacio el domingo 17/06/2016 esperaban tener en el gabinetazo peraltista al menos o dos o tres de los suyos, pero se llevaron el chasco de su vida. Al único nacido en Manzanillo, Eduardo Villa Valenzuela, a quien Fernando Díaz Cendejas pretende tumbar del macho, no lo consideran con arraigo en el Puerto. Las feministas también están que se las lleva la tía de las muchachas porque sólo el 15% de los puestos de primer nivel en la nueva administración estatal le fue asignado a mujeres, entre ellas la perredista en sueños Indira Vizcaíno Silva.

EL ACABO

• En línea con la trasparencia y la honestidad peraltistas, el Secretario de Planeación y Finanzas, Carlos Noriega García, tiene como secretario particular a Alejandro Úrtiz Alcaraz, quien junto con su amigo Antonio Morales De La Peña fue corrido a escobazos de la PROFECO por transas con los gasolineros del país.

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