Por  Dr. Ricardo Ramírez Ramírez

La causa principal del cáncer  y de la mayoría de las enfermedades , es la Acidez Orgánica , donde hay  oxígeno y alcalinidad no hay padecimiento, ni siquiera cáncer , este último y otras enfermedades , son el resultado de una dieta y un ambiente antifisiológicos, expresó  hace años ,  el   Dr. Otto Heinreich  Warburg,  Premio Nobel  1931. El tiempo pasa, los padecimientos   se multiplican, las  autoridades    desatienden, esta aseveración( permitiendo la producción desproporcionada de alimentos industrializados- ácidos y omitiendo la información necesaria a la población ).

En tanto,  continuamos  creyendo en el determinismo genético y subestimando   al  entorno  como generador  de salud o enfermedad. Dicen los investigadores que sólo el 2% de los padecimientos, tienen un fondo  genético; en consecuencia, buscar el origen de  nuestras dolencias  en los cromosomas, para actuar enseguida,  es infructuoso por decir lo menos, toda vez  que la alteración,   está  fuera de ellos, casi siempre y por otro lado  la terapia génica se encuentra  en pañales.

Los doctores  Bruce H Lipton,  Irv Konisberg  y  Alfred  Pischinger, han sostenido,  que  la dieta, el ejercicio, el manejo adecuado del estrés, la calidad y tiempo de sueño, la influencia de la naturaleza y otras personas  en nosotros, así como  nuestros  propios pensamientos,  nos dan salud o enfermedad, por eso cuando estamos enfermos,  debemos  buscar la causa fuera de la célula y no dentro de ella  y al corregir el entorno oportunamente la célula se alivia, pero si la ayuda llega tarde,   muere o muta.

Cada  célula recibe nutrientes, oxígeno etc,  de espacios fuera de ella, porque son depositados en ese lugar mediante los capilares  arteriales y elimina sus desechos o excretas al espacio extracelular,  para que los  integrantes de los capilares venosos, los conduzcan a  tres grandes filtros purificadores : Riñones, Hígado, y Pulmones, órganos que son capaces de depurar aproximadamente  7,200 litros de líquidos  cada día, sin sufrir ningún daño, cuando el entorno es bueno y  la dieta es adecuada. Sucede lo contrario cuando el medio ambiente    es malo y la  dieta  es exorbitante  en alimentos ácido-tóxicos  como: carnes, alimentos procesados, quesos, harinas refinadas, conservadores, refrescos y otras,  en estas condiciones  los filtros se obstruyen permitiendo la acumulación de ácido úrico, ácidos grasos (colesterol) y ácido carbónico, fuera de la célula, misma que en estas condiciones, no recibe  oxígeno y  nutrientes suficientes para cumplir plenamente con sus funciones.

Ante este escenario el cerebro ordena la eliminación de excedentes ácidos por piel y mucosas, manifestándose : dermatitis, psoriasis, ulceraciones en boca y colon, que debemos interpretar como acidosis de corrección   inmediata, prestar oídos sordos a este lenguaje corporal, es permitir daño o la muerte  celular y la aparición de enfermedades como : Alzheimer,  Parkinson o Esclerosis, cuando el sistema nervioso es el afectado. En otros  órganos como riñón, hígado, pulmones y  útero,  la fibrosis es la primera manifestación, luego vendría la insuficiencia.

Las células que olvidan la apoptosis(muerte programada o suicidio celular) y deciden  vivir, absorben agua y se hinchan, cual globos para neutralizar la acidez que las quema, atraen buenas cantidades de  nutrientes  y oxígeno, al  tiempo que se deshacen de sus excretas, secuestran sustancias minerales  de los huesos para convertir en sales a sus enemigos ácidos y eliminan a estos, como   ya se mencionó  por piel y mucosas.

Si todavía el entorno es hostil, la célula se hace cancerosa por mutación: utiliza poco oxígeno, entra en fase anaeróbica , mediante una ruta de metabolismo especial, fabrica proteínas a modo, jala mucho sodio a su interior y expulsa  potasio, buscando alcalinidad citoplásmática,  que le permita enfrentar la acidez extracelular. Todo lo anterior dentro de una magnífica expresión  de inteligencia, que todos reconocemos, pero, en este nivel, nos perjudica más que  beneficiarnos.

Cuando esto sucede nos dicen los Drs. Alfred Pischinger, austriaco Padre de la Histoquímica y creador del Sistema Básico que lleva su nombre,  y  el Oncólogo Pediatra  Alberto Marti Bosch. Con su   Proyecto Médico de Medicina Complementaria,   es necesario:   restaurar las funciones de riñones ,hígado y pulmones y eliminar las toxinas acumuladas en el espacio intersticial, lo que se consigue: comiendo poca  sal, una dieta alcalina  que incluya: brocolí, alcachofa, té verde, tomillo, cola de caballo, hojas verdes diversas, cítricos y otros satisfactores  que fuera del organismo tienen potencial de hidrógeno ácido, pero dentro del mismo  alcanzan  PH de 8  a 9.

Utilizar la piel  para eliminar ácido úrico haciendo uso de  baños termales caseros( en la bañera   100 litros  de agua con  dos kilogramos de sal)una o dos veces a la semana, estimular  además a la vía  respiratoria  con  ejercicio para oxigenar el sistema,   limpiar  intestino grueso, para que el agua que absorbe y envía al hígado,  sea lo menos tóxica posible. Mencionan al final la necesidad de hiperoxigenar las células mutantes  y utilizar enzimas proteolíticas selectivas que destruyan las proteínas dextrógiras  de las células cancérigenas, sin dañar las levógiras de las sanas.

Para concluir  considero que independientemente  de si decapitamos, quemamos o envenenamos  al cáncer, las recomendaciones mencionadas ayudan en cualquier  circunstancia, al enfermo le  despejan las vía, para que el vehículo terapéutico llegue a su destino, a la brevedad y con  efectividad .  al sano a conservar su salud y  un potencial de hidrógeno  de 7.34 a  7.44 , si a esto agregamos un entorno exterior óptimo, estaremos siendo, casi  inmunes, a todas las enfermedades.

Dr. Ricardo Ramírez Ramírez

Médico Pediatra (UNAM); Presidente de la Asociación Colimense de Consumidores ; activista social.

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