Por: Rodolfo Julián Del Moral Rivera – 30 Diciembre 2020

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2020 

¿Quién iba imaginar hace un año, a finales del 2019 que íbamos a estar parados en las circunstancias actuales? ¿En el lugar que le toca vivir hoy a cada uno?

En verdad, el mundo y nuestro país han sufrido una sacudida profunda. Las generaciones que nacieron entre los 60 y los 80 tienen que agregar un capítulo más de cambios radicales en el mundo, a su libro de vida.

Ha sido un año en el que lamentablemente según las cifras oficiales, han fallecido hasta el día de hoy más de un millón setecientas mil personas en el Mundo, aproximadamente 120 mil personas en nuestro país y se han perdido casi 800 vidas humanas en el Estado de Colima, más lo que aún no se ha contabilizado en el estadístico oficial.

Este año, cual año sabático y entendiendo lo delicado de tantas pérdidas humanas que ha arrojado la pandemia y las pérdidas derivadas de las circunstancias de la forma en que hoy vivimos, debemos aprovechar esta semi pausa o avance lento de las cosas, como un momento de reflexión profunda sobre el desarrollo de la sociedad y la humanidad en este mundo.

En nuestro País, como en todo el mundo, no estábamos preparados para un tema de esta magnitud, por más que se hubiesen vivido cosas similares, lo más cercano, la influenza del H1N1 en el 2009 nada tuvo que ver con lo que hoy estamos viviendo como sociedad. Los Gobiernos, mundiales, el País y los Estados no tenían en su agenda la guía para enfrentar la situación. Se ha hecho lo que se ha podido y hemos sobrevivido.

Tenemos que pensar muy bien los aprendizajes que nos deja el 2020, un año en que el planeta tierra respiro del ser humano. El confinamiento nos trajo consecuencias económicas adversas, pero también nos hizo ver la fragilidad de la especie que pareciera indomable a veces y que es el máximo peligro tanto para la vida misma como para sí misma.

En el análisis de la vida Colimense, tenemos la oportunidad de pensar a donde debemos avanzar como sociedad para el año que viene y todos los periodos que vienen, ya que la clase política parece que hasta en los momentos más sensibles no le interesa lo que vive el ciudadano de pie día a día. En Colima las desapariciones y violencia no han disminuido, al contrario, ha sido el año más violento y donde hemos tenido más lamentables feminicidios.

El Gobernador del Estado es el ejemplo vivo de un gobierno que nunca tuvo intención de cumplir su misión de servir en su puesto, su única y verdadera intención fue el tráfico de influencias y enriquecimiento inexplicable a través de la ventajosa administración del poder y solo hay q analizar que nos dejan de bueno estés periodo de gobierno donde íbamos a vivir felices y seguros.

Se necesitan personas que tengan sensibilidad de los problemas reales de la gente, que hayan tocado de cerca y presenciado las situaciones que viven día a día los colimenses. Esto es muy difícil desde un escritorio (cuando bien nos fue en este gobierno) y viajando por el país y el mundo a costo del dinero de los colimenses y en lugares de lujo donde cada día se olvida más como vive el ciudadano de a pie, además de en asuntos personas y ajenos a la gestión por el desarrollo del Estado.

Lamentablemente para Colima, puede que en el 2021 seamos un Estado en que las posibilidades de alternancia en la Gobernatura sean peores que manetenerse en el viejo régimen. Esto lo digo con mucha lamentación. Las definiciones políticas previas al 2021 no muestran perfiles prometedores si es que se quiere un cambio verdadero; el viejo régimen que jamás a dejado Colima se posiciona hoy como una posibilidad de no caer en algo peor: caer a un grupo de poder naciente que tal vez sea o peor, una transformación secuestrada que no tiene que ver con los supuestos valores que pregona a nivel nacional y con perfiles totalmente ajenos a una sensibilidad de los problemas de la gente.

Que difícil decisión para los Colimenses, por un lado, una transformación que no empata con los valores nacionales de esta ideología o mantenerse dentro de lo mismo y por otro una coalición que en teoría debería tener posibilidades muertas, pero que tal vez vayan a tener el perfil más limpio en el que se pueda optar. 

Las posibilidades para Colima no deberían ser tan pocas. Necesitamos mejores perfiles, más profesionales y que de verdad tengan una preparación para sacar adelante la Seguridad, Educación y Economía del Estado. Esta preparación no solo la representan estudios ni cargos en el gobierno, por que ya quedo bien demostrado que ni una Maestría en Inglaterra ni ir brincando de puesto en puesto bien pagados en el Gobierno son garantía de un perfil adecuado para dirigir cualquier organización, ya que, si realmente nunca se ha hecho un trabajo trascendente en cada función, no se ha generado una verdad experiencia en el desempeño, por el contrario solo se ha generado una experiencia en el amiguismo y en el aprovechamiento para beneficiarse personalmente.

Mientras sigamos teniendo candidatos que piensan en como vivir acomodadamente pero a cambio de cero resultados, a cambio de cero esfuerzo en la operación de cada función, no tendremos una mejora en los rubros más importante del Gobierno. Necesitamos que los jóvenes y no tan jóvenes con verdadera experiencia en la dirección y operación en la iniciativa privada y en el sector público sean los que estén en las posibilidades de llegar a los cargos de elección popular y a los cuales exigirles verdaderos resultados.

Ojalá en las definiciones de las candidaturas de los partidos posicionados haya perfiles de esta índole y en los partidos nuevos tengamos liderazgos que se animen a cambiar las cosas y que una población cada vez más informada pueda asociarse y ejercer su voto por proyectos que realmente generen resultados. No están mal los proyectos personales políticos y ese afán de logro, pero que se a cambios de resultados, ya que el primer delito de la clase política es cobrar sin trabajar por que eso también de una u otra forma se llama robar.

Tenemos muchos retos para el 2021 y apenas esta por comenzar el año, el activismo político y responsabilidad ciudadana de todos, desde lo más sencillo que es informarnos, votar y exigir a la clase política nos llevara a ese tan necesario Equilibrio.

Las posibilidades están en el aire y este año será de muchísimas definiciones políticas a nivel Federal y local. Lo interesante será que los nuevos partidos y liderazgos independientes frescos y sin vicios puedan lograr posiciones políticas para empujar desde sectores legítimos acciones de cambio. Que sea un buen año para los líderes que necesita Colima y este País.

Feliz Año.

El autor es MCA por la Universidad de Colima y tiene una experiencia de 15 años en el Sector Privado

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