TAREA POLÍTICA por José Luís Santana Ochoa.

Más que sabido es que “mucho ayuda el que no estorba”, pero a la Fiscalía General del Estado le estorban y complican la existencia quienes no entienden ni respetan su autonomía frente a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, como lo hacen, por ejemplo, el Coordinador General de Comunicación Social del Gobierno del Estado, Fernando Antonio Cruz García, con su mal manejo de la información y de la prensa a su servicio, y censura a la independiente; uno que otro diputado local despistado, algunos autonombrados “luchadores sociales”, litigantes en los medios de comunicación  y las barras bravas de las redes sociales. Tampoco le ayudan quienes confunden el rol de la Fiscalía con el que le corresponde al Poder Judicial.

Para que los colimenses con hambre y sed de justicia acumuladas durante los últimos años recuperen la fe y la confianza perdidas, es necesario que la FGE de reciente creación responsable de procurárselas madure organizacionalmente, fortalezca su capacidad operativa y convenza con hechos y resultados de su real autonomía respecto de los poderes locales y federales;  y de su serio, claro y firme compromiso con la sociedad colimense,  lo cual puede lograr si todos le ayudan no estorbándole, empezando por el gobernador José Ignacio Peralta.

Hasta ahora su titular, Gabriel Verduzco Rodríguez, abogado de sólida carrera policial que viene “desde abajo con trabajo”, ha resistido a pie firme las resistencias de quienes se niegan a entender y aceptar que la Fiscalía General del Estado (FGE) se cuece muy aparte de las dependencias de la administración estatal, y que no es mero cambio de nombre y siglas de lo que fue la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJ), pero su autonomía debe conquistarla día a día con trabajo y resultados que la confirmen y fortalezcan. Vale la pena intentarlo.

Los graves resultados y  consecuencias de la fiesta que se le salió de control al ex Secretario de Turismo, Efraín Angulo Rodríguez, cuyos participantes y sus comportamientos son de sobra conocidos, han estado siendo atendidos con el profesionalismo y la secrecía debidos por el Fiscal General que ya tiene plenamente identificados a dos personas que participaron en la comisión de secuestro agravado, homicidio, tentativa de homicidio, robo, y delitos contra la salud y corrupción de menores. El paquete está completo, abiertas las carpetas de investigación correspondientes y todo a punto para turnarle al Ministerio Público. Nada más pero tampoco nada menos, todo en orden.

Las  declaraciones y los testimonios que el personal a cargo del Fiscal General ha recabado como parte de las diligencias que deben desahogarse dentro de la investigación, se podrán conocer una vez que hayan concluido y que el momento procesal así lo permita para “no violar el debido proceso penal, pues la ley le exige secrecía y le impide ventilar datos que pueden interferir y entorpecer la prioridad de esclarecer el caso”, tal como ha dejado en claro Verduzco Rodríguez.

El peliagudo caso “Angulo Rodríguez” no es el primero que se le presenta a Gabriel Verduzco Rodríguez en el tiempo que se ha desempeñado como encargado de la extinta Procuraduría General de Justicia del Estado y ahora como Fiscal General del Estado, ni será el último. Es una prueba más para que vuelva a acreditar, con hechos y resultados,  su capacidad, experiencia y real valía, y fortalezca así la autonomía de la Dependencia a su cargo.

 

 

 

EL ACABO

  • “Por mandato constitucional, el organismo estatal autónomo denominado Fiscalía General del Estado de Colima (FGE) es el encargado de investigar todos los delitos del orden común y su persecución ante los tribunales. Quienes integran la Fiscalía son servidores públicos que jerárquicamente no dependen del Gobernador del Estado ni de ningún otro funcionario del Poder Ejecutivo Estatal”. Más claro ni el agua de CIAPACOV.
  • El escándalo desatado por la fiesta del ex Secretario de Turismo les quitó los reflectores de encima a los muy cuestionados titulares de las secretarías de Seguridad Pública y Salud y Bienestar Social del Estado.

  • De las tres planillas que se disputan la dirigencia de la Sección 30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA), solamente pintan la de color morado encabezada por Dolores González Meza y la de rojo que lidera Héctor Pizano Larios.

 

José Luís Santana Ochoa

Analista político

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