Alex Berber
Comm Politics
 
            La juventud colimense está, en su mayoría, desinteresada de la política.  Para pesar del futuro de nuestra entidad, los pocos que se dicen interesados en este oficio no pierden la mínima oportunidad para dejar constancia pública de su poca capacidad analítica, su pésimo gusto político, y la ausencia de las cualidades mínimas que se requieren en el ejercicio del poder.
            Esta ausencia de diamantes en bruto con potencial para el futuro político de nuestra entidad, se ve reforzada por las incomprensibles decisiones generadas desde Palacio de Gobierno en torno a la ya de por sí desacreditada Secretaría de la Juventud (SEJUV), y se ve reflejada en la poco menos que inservible Federación de Estudiantes Colimenses (FEC), un coto de poder donde históricamente impera el refrán de “en tierra de ciegos, el tuerto es Rey”.
            Resulta entristecedor, y desconcertante, leer notas y boletines como las publicadas hace unas semanas, después de que el gobernador del Estado, Ignacio Peralta Sánchez, acudiera al Teatro Universitario a impartir una charla motivacional a la “Escuela de Cuadros de la FEC” (¡¿cuadros de qué?!), de la cual salió poco menos que aplaudido y vitoreado, pese a las paupérrimas condiciones en las que han transcurrido sus primeros meses en el poder.
            Si el papel de la FEC resulta, más que enternecedor, escalofriante, lo mismo pasa en el interior del Gobierno del Estado, donde la SEJUV tiene y siempre ha tenido un papel secundario. Tal condición se honra con el nombramiento de acarreadores juveniles –no políticos jóvenes– para ocupar este tipo de cargos, donde en teoría tendrían que aprovechar y foguearse para el futuro. Y uso este término porque un verdadero Secretario de la Juventud tendría que gestionar y velar por programas de ayuda al vapuleado sector juvenil, lleno de “ninis” ante la falta de espacios laborales, aun cuando tengan su título universitario bajo el brazo. Las inutilidades de organismos como la SEJUV –que se escudan en programas federales o en gestiones de dependencias “adultas”, como la Secretaría de Fomento Económico, para simular que entregan apoyos–, fueran sensiblemente menos cuestionadas si se analizara su verdadera función, se encontrara algún potencial, y se le buscara integrar como un instituto o dirección dentro del otrora llamado Gabinete Económico del gobierno estatal, con el dispendio de menos gasto corriente y más resultados.
            Los organismos para apoyo de la juventud que cumplen sus funciones a medias, como la FEC, o que están mal direccionadas, como la SEJUV, deberían ser un tema de análisis serio. La SEJUV, por ejemplo, tiene entre sus pocas cualidades una incubadora de empresas que ha gestionado apoyos para empresas ideadas por jóvenes, una alternativa cada vez más promovida por el gobierno estatal y el gobierno federal, ante la incapacidad de ambos de atraer la inversión de empresas serias que garanticen espacios laborales dignos y salarios interesantes a nuestras tierras.
            La parte negativa es que mientras estos organismos juveniles sirvan solamente como reserva de borregos políticos, carne de cañón para acarreadores y caldo de cultivo para detectar mapaches electorales, los beneficiarios en el poder no se interesarán por tener una juventud mejor informada, menos sumisa y más crítica.
            Pase de salida…
           
            Los panistas pasaron de tener el control del H. Congreso del Estado a hacer el ridículo de su vida. La culpa no es de los tres disputados “independientes” (liderados por Nicolás Contreras) que vendieron su “alianza temporal” al PRI, sino de los panistas que confiaron en ellos desde un principio para acogerlos en la tendencia ganadora que llevaba el blanquiazul durante la elección local de 2015. La novatada de los azules también servirá de ejemplo para analizar el papel de los “diputados ciudadanos” o “independientes” en un futuro, tan proclives a vender su voto al coto de poder en turno, sin importar lo que la sociedad diga.
            Pase de salida 2…
 
            A la integrante del gabinete estatal que “grillan” constantemente para ver  si con rumores finalmente cae, es Indira Vizcaíno, Secretaria de Desarrollo Social (SEDESCOL). Desde su nombramiento, repudiado por los priistas de cepa, se le han contado los días en el gobierno peraltista, a la ex líder moral de la izquierda colimense. Desde las arcas estatales han dado poco apoyo a los programas sociales, salvo nimiedades, demostrando falta de interés hacia su sector. Tal vez es hora de que ella tome la iniciativa y además trate de recuperar a algunos de los miles de seguidores que decepcionó cuando decidió escapar de la izquierda y recalar en la derecha.
Alex Berber

Autor del libro "El hacedor de goles ha muerto"

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