TAREA POLÍTICA por José Luís Santana Ochoa

El discurso pronunciado por Andrés Manuel López Obrador en el Recinto Portuario de Manzanillo la mañana del viernes 17 de julio de 2020 no solamente hizo sudar frío la choya del gobernador de Colima José Ignacio Peralta, sino que también le provocó incontrolable temblorina de su pierna derecha. Las turbaciones del bilingüe egresado del ITAM y Essex University no fueron tanto porque el tabasqueño le corrigió las imprecisiones  históricas en que incurrió al antecederlo en el uso de la voz, como por las referencias presidenciales a las cosas que no se pueden ocultar en la vida como es el dinero.

A José Ignacio se le vio más turbado cuando  AMLO describió el perfil de los señoritingos corruptos, tecnócratas, neoliberales y fifís: “Además, suele pasar que los corruptos son muy fantoches, fanfarrones, extravagantes, lo primero que hacen es usar ropa de marca, alhajas, comprarse carros de lujo (como Indira Vizcaíno, por ejemplo), residencias en México (Colima capital y Manzanillo), departamentos en Miami, (Cdmex y Guadalajara)  en Nueva York, se les conoce a leguas”. ¡Y viajes, viejas y viejos, habría que agregar! Todo con cargo al indefenso pueblo.

De verdad angustiado lució el semblante de José Ignacio cuando Andrés Manuel recomendó seguir la pista del dinero para atrapar a los delincuentes de cuello blanco, y empatar la búsqueda del progreso material con el fortalecimiento de los valores culturales, morales y espirituales de los que carecen Peralta y su pandilla. “Para seguir combatiendo a la delincuencia tanto común como la delincuencia organizada, como la delincuencia de cuello blanco, es muy importante lo que está llevando a cabo Santiago Nieto en esta Unidad de Inteligencia Financiera”, fueron las palabras del líder de la 4T que terminaron de apachurrar el ánimo de por sí alicaído de quien les ha incumplido a los colimenses  la promesa de con él como gobernador vivirían felices y seguros.

Este párrafo caló hondo y profundo en Peralta, su lenguaje corporal registrado en video lo evidencia: “Cuando veo a algún personaje así, guardo mi distancia, me mantengo de manera precavida, porque se les ve, y antes más. Ahora ya las cosas van a empezar a cambiar, ya están cambiando, ahora esos fanfarrones, fantoches, prepotentes, alzados, corruptos, ya no son bien vistos en nuestro país. Y como lo dije hoy y lo repito, se va a seguir estigmatizando la corrupción. Nada de que son muy audaces, muy vivos, muy exitosos, los que triunfan a toda costa, sin escrúpulos morales de ninguna índole”. ¡Ah que los ‘Young Global Leaders’ tan sinvergüenzas señor Don Simpón!

Al final, este fue el tiro de gracia presidencial que no fue disparado al tanteo sino con conocimiento de causa porque mucho le sabe AMLO al gobernador, empezando por su involucramiento en la Operación Safiro y siguiéndole con las  relaciones de varios años con el indiciado Luis Videgaray  y Castro : “Tenemos que reconocer al que con trabajo, con esfuerzo, de conformidad con la ley, sale adelante, no al corrupto, no al que se aprovecha del influyentísimo, el que se aprovecha de los cargos para hacerse grande con la riqueza mal habida. Se acabó la corrupción, se va a acabar la corrupción, se está acabando, se va, se va, la corrupción. Me canso ganso”.

Aceptando sin conceder que, por decreto presidencial. “se acabó la corrupción, se va a acabar la corrupción, se está acabando, se va, se va, la corrupción”, José Ignacio debe recobrar la calma y el sosiego porque Andrés Manuel nunca jamás se ha comprometido a obligar a la clase política ladrona a que le regrese al pueblo bueno y sabio la ropa de marca, alhajas, carros de lujo, residencias  y departamentos, que le robaron. Y es que, como suele suceder, lo caído, caído, nadie les quitará lo bailado ni lo paseado a las ratas de éste y anteriores sexenios priistas. ¿O sí?

 EL ACABO

ü También sudoración y temblorina, más escalofríos en toda su anatomía, experimentó por los mismos motivos el Secretario de Planeación y Finanzas del Gobierno del Estado, Carlos Arturo Noriega García, bribón de siete suelas que le opera a su concuño la recaudación de moches, comisiones, porcentajes, entres o retornos, sobre todas las transacciones que impliquen movimientos financieros.

ü El presidente Andrés Manuel López Obrador ha decretado que en adelante la  Secretaría de Marina desempeñará  labores de seguridad en aduanas marítimas y puertos “con el objetivo de erradicar el trasiego de sustancias ilegales y la corrupción”, ésta, por cierto, muy arraigada en las administraciones portuarias integrales como la de Manzanillo, por ejemplo. La militarización de la administración pública federal con tal pretexto, saldrá peor que la enfermedad que supuestamente pretende erradicar. Al tiempo.

ü  Según AMLO, los funcionarios públicos que más daño le han hecho al país (Colima incluido) estudiaron en universidades extranjeras. ¡Qué chinga le acomodó a su propia gente! Entre ella a Mario Delegado y Vidal Llerenas (Essex Unversity), Arturo Herrera (New York University), Graciela Márquez (Harvard University), John Ackerman ( Swathmore College), Luisa María Alcalde (Berkeley University), Irma Eréndira Sandoval (University Of California y  Jorge Alcocer (London University!

José Luís Santana Ochoa

Analista político

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