José Luis Santana Ochoa

TAREA POLÍTICA

En la contienda electoral de 2015 un grupo de féminas panistas colimenses acreditó con creces su competitividad electoral para ganar los cargos que disputaron y  una nueva oportunidad de participar como candidatas de mayoría relativa  en los comicios de 2018. Ellas son, por orden de porcentajes de votación obtenidos el primer domingo de junio de aquel año: Gabriela Benavides  Cobos (56%, alcaldía de Manzanillo), Gabriela De La Paz Sevilla Blanco (48%, diputación Distrito Electoral Local XIII), Yulenny Guylaine Cortés León (47%, alcaldía de Villa de Álvarez), Martha Leticia Sosa Govea ( 45%, diputación Distrito Electoral Local XII), Adriana Lucía Mesina Tena (45%, diputación Distrito Electoral Local X), Norma Padilla Velasco (43%, diputación Distrito Electoral Local XV) y Eloísa Chavarrías Barajas (41%, diputación Distrito Electoral Federal II.

Además de los buenos números de votos conquistados en su cita a las urnas el domingo 07/06/2015, las siete damas azules han tenido un desempeño más que satisfactorio de los cargos que entonces les confirieron los electores. El grupo de las diputadas locales Gabriela De La Paz, Martha Leticia, Adriana Lucía y Norma conforman un cuarteto de mucha mayor calidad no sólo del resto del grupo parlamentario panista sino de toda la LVIII Legislatura Estatal, nada que ver con los Ladino Ochoa, Guerra Cárdenas y Dolores Villalpando, mucho menos con los Contreras Cortés, Ceballos Galindo y Ayala Campos, entre otras corcholatas. Por ello calificadas están para buscar su reelección en 2018 en los mismos distritos electorales XIII, XII, X y XV, respectivamente, mientras que la alcaldesa villalvarence un trienio más en el mismo cargo.

Con Sevilla Blanco, Sosa Govea, Mesina Tena y Padilla Velasco el PAN, además, tiene desde ahora ya resuelto en una mitad el requisito de la equidad de género que le impone postular a 8 mujeres como candidatas a diputadas locales. En lugar de buscarle prietitos al arroz, sus nuevos dirigentes estatales y municipales deben aplicarse a buscar con lupa las otras cuatro mujeres que les faltan para completar el cuadro. Una de ellas podría ser la tecomense todo terreno, Eloísa Chavarrías Barajas. Otra, la Directora de Turismo del H. Ayuntamiento de Tecomán, Edith Flora Fermín Salazar.

A la otra Gabriela, la Benavides Cobos, más les vale a los dueños de la franquicia panista en Colima  no empeñarse ni desperdiciar sus energías en tratar de bloquearle el camino que trazado tiene hacia el Senado de la Republica. Por el peso que tiene el bastión electoral de Manzanillo donde ella impera, su posicionamiento en el Segundo Distrito Electoral Federal, sus estructuras de proselitismo y movilización electoral, en síntesis, lo que se necesita para competir y ganar, no hay en las filas panistas compañera de género que la iguale.

El punch electoral de la alcaldesa porteña lo conoce y reconoce el señoritingo de los moches, líder indiscutible en contiendas electorales plurinominales, Fernando Antero Valle, pero le vale madres porque cree que sus ‘amiguis’ Ricardo Anaya Cortés, presidente del CEN del PAN; y Marko Cortés Mendosa, el pastor de la bancada panista en la Cámara de Diputados, le cumplirán su promesa de sentarlo en la cabeza de la fórmula de dos candidatos panistas a senadores de la Republica, pues perdiendo pero en segundo lugar lograría su dorado sueño de vivir seis años en el paraíso en la tierra que es el Senado de la Republica.  Por ello no le importa llevar como segundona a Juana De La Cotorra. ¿Pensaría lo mismo si él fuera en la segunda posición?

EL ACABO

  • El mismo PRI que duplicó el número de senadores de la Republica y aumentó la población de diputados federales de 300 a 500, ahora quiere vestirse de gloria proponiendo la eliminación de 32 de los primeros y 100 de los segundos, para ahorrarse dos mil millones de pesos al año. ¿Por qué de una buena vez no regresar a ambas cámaras a su anterior tamaño de 64 senadores y 300 diputados federales para dejar de tirar cuatro mil millones de pesos de los bolsillos de los mexicanos?
  • ¿Porque el mismo tan revolucionario partido no achica los congresos locales como de Colima a 17 ó máximo 19 diputados?
  • Además de bajarles drásticamente el financiamiento público a los partidos políticos sólo hay que mantener a los organismos electorales unos tres meses antes y otros tres después de cada elección.
  • La costosísima democracia mexicana es un barril sin fondo y vale para siete chingadas.
José Luís Santana Ochoa

Analista político

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