Una cucaracha puede vivir nueve días sin la cabeza, lo cual es poco si la comparamos con la del “asquitos” Nacho Peralta”

JMC

Déjenme decirles que vive Colima una crisis inédita. No al final, sino en los primeros siete meses dos días de esto que llaman gobierno. Una crisis que vulnera las ya de por sí menguadas posibilidades de la principal figura del régimen José Ignacio Peralta Sánchez (a) el “asquitos”.

A siete meses de distancia la administración peraltista va siendo arrastrada por esa crisis que, sin tener fecha de caducidad, tiene a Colima contra la pared de su descompostura. Sin instancias confiables y creíbles de participación para canalizar el malestar, incompleto e indeciso, es de pronóstico reservado el desenlace de los acontecimientos en curso.

Entona éste desfasado gobierno una oda a la ruptura, asegurando que su balada es en favor de la seguridad, el orden social y la rendición de cuentas, nada más falso, con su omisión va alimentando aún más su desorden político-administrativo, su divisa es: la esquizofrenia elevada al rango de política.

El menosprecio del hartazgo social frente a la impunidad criminal y la pusilanimidad política, así como el afán de sus corifeos  de consolidarlo en su reciente parcela de poder, han hecho que se embarquen en una aventura sin considerar su costo ni precio, ahí está el mazacote que ha derivado que hasta la Gobernadora madre  tilde al sobrino incómodo de indeciso, despistado, lento y cínico. No le falló.

A la crisis de la administración estatal se ha sumado la incompetencia del secretario de Administración Kristian Meiners (Yerno del corrupto y mafioso exgobernador Elías Zamora Verduzco) quien ha resultado una nalga muy floja, ya no se diga de Carlos Arturo Noriega, concuño del “ascos” Nacho Peralta quien desde la secretaría de Planeación y Finanzas va dando muestras de que él sí está ahorrando para su vejez. Roedor en potencia pues.

De a poco, el peso de la realidad se ha constituido en el lastre que perturba a la sociedad ya que el “asquitos” ha resultado un Magazo como “Beto el Boticario” quien hacía toda clase de gracias, menos magia.

El gobernador Peralta Sánchez  ha sido reiterativo, al anunciarnos a cada rato la hora “Del vas que chutas”… < Vas a vivir feliz >, “Seguridad para tu familia”,  < Empleos >, “Meteré a la cárcel a Mario Anguiano y sus cómplices”, < En un mes la normalidad financiera >. No hay hasta la fecha respuestas, al contrario, Colima sigue después de tres meses en primerísimo lugar nacional en asesinatos dolosos.

Y ese mérito es exclusivamente gracias a la incompetencia política del “asquitos” Nacho Peralta, de nadie más.

Lo que si hay es la repetición de la cantaleta de que las cosas van a mejorar y nos pide esperar “La hora Shingüengüenchona”. Vaya payaso que contrataron los colimenses como gobernador.

Van siete meses y dos días de no poder en el poder y es la hora de que todavía el “ascos” le echa la culpa al que se fue, tratando de cerrar la fosa de la ignominia donde se quiere sepultar la complicidad de él mismo. José Ignacio Peralta Sánchez, no puede llamarse a robado, él también agarró (y mucho), por eso, sus columnistasnachoperalta@gmail.com tratan, inútilmente, de borrar las pisadas que lo atan y vinculan en una cadena de dislates, corrupciones y ligas con el crimen organizado que hoy lo hunden.

Sin contar, cosa comprensible, con resultado alguno, la clase política colimense se ha pasmado frente a su realidad, esa realidad despreciada y, en acción de los intereses que la atan y vinculan, se ha incurrido en error tras otro, cadena de dislates que hace que la campana del buque los llama al abandono del buque cuando la nave apenas ha dejado el muelle.

En el colmo de la circunstancia, ha quedado expuesto el affaire de la oscura compra de un exclusiva y lujosa “Casa Blanca” de siete y medio millones de pesos de la que se sabe y se dice está cercana a la casa del equipo de Beis bol de  los “Yanquis” de Nueva York, ciudad de la Unión Americana que le atrae al “asquitos” como los osos a la miel.

Hecho grave ante el cual los panistas, verde ecologistas, petistas y aliancistas en el Congreso del Estado se han comportado no como firme Oposición sino leales cómplices. Plantarse frente al desproporcionado acontecimiento les supone verse frente al espejo y, con frecuencia, los espejos reflejan aquello que no quiere mirarse.

 Como quien aguarda su turno en el patíbulo, Colima se interna en la senda de la incertidumbre. Nadie se pregunta si la situación podrá recomponerse, sino qué tanto más se descompondrá con un gobernador que NO atiende ni entiende y lo que es peor: Nadie le hace caso, excepto, el millonario de moda Guillermo Brum dueño de la tienda “La Marina” y gurú del “asquitos”,  sin faltar la Gobernadora madre quien es “El Poder Tras el Trono”.

En fin, “Los aguaceros de mayo” se acercan y, con ellos transcurren los días al ritmo de la cuenta regresiva que presagian una tragedia superior a la sufrida con los socios de José Ignacio Peralta Sánchez: Cavazos y  Anguiano.  Al tiempo.

Ahí se ven.

ENLACITOS

PESOS CONTRA TOSTONES: El gobernador José Ignacio Peralta Sánchez (a) el “asquitos” le va hacer a su cómplice Mario Anguiano Moreno lo que el viento a Juárez y así, el de Tinajas no pisará la cárcel. El derrumbe del “ascos” está cerca. Al tiempo.

PODEROSO: ¿Quién es el influyente funcionario del ayuntamiento porteño que renta espacios en la vía pública a vendedores ambulantes ante la complacencia de la autoridad municipal? ¿Irán micha y micha?

MARINER DESPISTADO: Según el vice-almirante director de Seguridad Pública del puerto Miguel Ángel García los robos en Manzanillo han disminuido. La verdad el mariner o perdió su rosa náutica o sus subalternos le ven la cara, tan sólo en la semana pasada en la calle de Ingenieros y Carrillo Puerto hubo más de 4 robos ya no digamos el robo a la Receptoría de Rentas en pleno centro de la ciudad o el socorrido robo a mano armada en la Comercial Mexicana… “Niños y mujeres primero”.

¿DE AZUL; TURQUESA, VERDE O TRICOLOR?  En días pasados el regidor porteño Cristian Joaquín Sánchez Cosío tuvo un aquelarre en un comedero político con dirigentes de vendedores ambulantes para pedirles su apoyo para su candidatura al distrito XIII en la elección de 2018.

Los dirigentes lo vapulearon al decirle que primero se decida por qué partido… y se acabó la plática.

Javier Montes Camarena   * Locutor y Periodista

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