Según el Sistema Nacional de Seguridad Pública, con 4.08 homicidios por cada 100 mil habitantes, detrás de Guerrero con una tasa de 4.63, Colima, donde “no matan a ciudadanos honestos”,  declaración ésta que Heidi De León Gutiérrez le atribuye al Secretario General de Gobierno, Arnoldo Ochoa González, en la edición del martes anterior del  Diario Avanzada, arranca este año 2016 en el segundo lugar nacional en el rubro que, por decreto del añoso político, es ya del fuero federal, no del estatal, afirmación también consignada en la misma nota informativa.

Remontar 56 centésimas para llegar al primero, es más que factible, todo es cuestión de la autoridad local en la materia siga volteando pa’otro lado. Las declaraciones atribuidas a Ochoa González superan a las vertidas en su momento por el entonces gobernador del estado, Mario Anguiano Moreno, sobre el mismo problema de la violencia criminal , en el sentido de que las víctimas de homicidios dolosos cometidos en el territorio colimense  eran originarios de otros estados de la República como Jalisco y Michoacán, por ejemplo, y que los ajusticiamientos se debían a que los líderes del Cártel Jalisco Nueva Generación y la Familia Michoacana se habían quebrado las peinetas, multiplicando con ello las muertes violentas que se ha recrudecido en los últimos cuatro meses.

Al sentenciar que en Colima la mayoría de las personas que han sido asesinadas están ligadas a la delincuencia: “Es entre ellos, no han matado ciudadanos honestos, la lucha es entre ellos”, el funcionario de todas las confianzas del gobernador José Ignacio Peralta pasó a joder a quienes han sufrido los embates de la delincuencia organizada sin deberla ni temerla, entre ellos el impoluto ex gobernador Fernando Moreno Peña, ciudadano más que honesto al que le asesinaron a dos sobrinos igualmente intachables, por ejemplo. Cuando Don Arnoldo ordena al más puro estilo de “no se hagan bolas”: “No le den vueltas al asunto, no es ineficiencia del Secretario de Seguridad o de los directores de las policías municipales o del estado, son delitos del fuero federal”, exime de cualquier responsabilidad al gobierno peraltista que había prometido velar por la seguridad de los colimenses que continúan  en la indefensión.

 ¿Pa’ que chiga ’os el gobierno del estado invierte disque en “tecnología, equipo y cuerpos de seguridad para poder combatir a la delincuencia organizada”, si los delitos que ésta comete son del fuero federal? Como según Arnoldo Ochoa González, los homicidios calificados no son ya  del ámbito del fuero común, la Procuraduría General de Justicia y el Poder Judicial del Estado tendrán menos cargas de trabajo al quedar la seguridad, la procuración de justicia y la administración de ésta, en el tema de los homicidios dolosos, en manos de la Procuraduría General de la Republica y del Poder Judicial de la Federación. En adelante la PGJE y el STJE se encargarán sólo de atender denuncias por robos y problemas provocados por ebrios escandalosos.

El posicionamiento de Ochoa González sobre tan sensible tema se explica por el desinterés gubernamental para resolver los graves problemas que aquejan a la población colimense, incluidos sus ciudadanos honestos y sinvergüenzas, todos los cuales deben ser protegidos por sus instituciones. En lugar de coger al violento toro por los cuernos, funcionarios como Ochoa González se van por la vía fácil de la justificación, conducta a todas luces irracional característica de los incompetentes ante el fracaso en el logro de resultados en beneficio de la gente, sean estos en seguridad, educación, salud, bienestar económico, etc. Si esta va a ser la tónica de la administración peraltista, que Dios los coja confesados.

Los desbarres declarativos de Arnoldo Ochoa González se suman a los del diputado federal Enrique Rojas que protestó porque a la perredista Indira Vizcaíno Silva, Peralta la nombró Secretaria de Desarrollo Social; del presidente CDE del PRI, Rogelio Humberto Rueda Sánchez, que calificó de error a corregir de inmediato la chamba de Delegado de la Semarnat en Colima que a Nabor Ochoa González le asignó el Ejecutivo Federal; del soñador Secretario de Fomento Económico, Carlos Domínguez Ahedo, que en su bola de cristal ve a Colima convertido en la Suiza y el Singapur de México;  y del grillo Secretario de Educación, Óscar Javier Hernández Rosas, que se rasga sus vestiduras por la supuesta caída de la calidad de la educación en el estado y la obesidad de la Dependencia a su cargo  ¡Y siguen bastos!  Ya ni loscolumnistasnachoperalta@gmakil.com atinan a capotear tanto desaguisado  declarativo. Así de enredado anda el gabinetazo.

EL ACABO

  • Bien recibida por el gremio fue la reciente elección de Sean Osmin Hamud como nuevo presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación Delegación Colima, quien le apuesta a la colaboración y a la conjunción de esfuerzos con el gobierno del estado y los niveles de gobierno federal y municipal, para avanzar en el desarrollo industrial del estado.
  • En respuesta a la disposición a colaborar institucionalmente con el Gobierno Estatal que expresó Osmin Hamud en el acto de su toma de protesta, el gobernador Peralta refrendó su voluntad para trabajar en “estrecha colaboración” con la cámara empresarial, para que Colima enfrente con éxito la competencia nacional e internacional y alcance los más altos niveles de desarrollo posibles. Ojalá y que termine ya de una buena vez y para siempre la era de las cámaras empresariales como abajo firmantes y aplaudidoras a rabiar de todo lo que haga o deje de hacer el gobernador en turno.

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