Javier Montes Camarena

“La política es la sensibilidad para adelantarse a los acontecimientos, no la pasividad  para esperar iluminaciones divinas”

Carlos Ramírez.

Déjenme decirles que: Del desconcierto a la rebatinga, Colima transita al impacto, al descontento, al choque y al desorden político que anula el esfuerzo por reponer el horizonte colimense y, ahonda, la distancia entre la ciudadanía, el Congreso y, los partidos políticos.

Sí, la rebatinga es el desaseado caso del alcalde del municipio de Cuauhtémoc Rafael Mendoza Godínez donde el Congreso del Estado (pintado de tricolor y de traidores) va dando la nota en un caso tan sencillo de resolver pero, al que le imprimieron una revancha política como instrumento legal para despacharse perversamente con la cuchara grande.

En efecto, el alcalde Mendoza Godínez cometió un desacato a la ley electoral que no influyó en el resultado electoral; si acaso, ameritaba una amonestación, suspensión temporal de su cargo pero, los diputados priistas y sus maiceados compinches olieron la venganza y se erigieron en amos de horca y cuchillo. Mal.

Ocho de cada 10 colimenses creen que la democracia es un fraude. Y esto es de una gravedad extrema. Aun cuando una proporción similar la considere, todavía, es, la mejor opción. Algo así como lo decía Sir Winston Churchill…”Es el peor sistema de gobierno, exceptuando a todos los demás…”

Lo malo es que en este lamentable caso no se trata de frases ingeniosas. Aun a riesgo de la injusticia que implican las generalizaciones, hoy, podemos afirmar que la LVIII Legislatura del Congreso del estado está muy por debajo de sus altísimos sueldos que perciben como contraprestación a un trabajo no sólo corrupto y desaseado, sino, mediocre y, con frecuencia, abusivo.

Hay, por desgracia, una visión cortísima del futuro, una carencia de valores y una total falta de calidad legislativa en la gran mayoría de nuestros tribunos, mismos, que han violentado la ley. De ahí la mediocridad de su actuación en el caso que nos ocupa.

Nadie, absolutamente nadie con un dedo de frente descalificaría la sentencia a que se hizo acreedor el alcalde del municipio de Cuauhtémoc emitida por el TEPJF quien instruyó al Congreso de marras a proceder conforme a “derecho”, no, al del abuso al que sólo les faltó “exterminar” al alcalde del Municipio de Cuauhtémoc. Ahí es donde la puerca torció el rabo.

El haber sancionado al panista Rafael Mendoza al que el Congreso de mafiosos ajustició destituyéndolo de su cargo como presidente municipal e inhabilitarlo por siete años para ocupar cargos públicos, es, una verdadera canallada, insisto, la violación del alcalde existió, lo que no se vale es el exceso de poder de una gavilla de diputados y diputadas sinvergüenzas que fueron por la venganza no, a obrar constitucionalmente.

¿Pero, y donde quedan los PANuchos? Hoy, divididos y peleados a muerte, los albiazules son los arquitectos de su propio destino, son, los inmediatos (ir) responsables porque pudieron, en el momento de tener la sartén por el mango, haber dilucidado un juicio político administrativo con amplia normalidad democrática, lo dicho: Pagaron por la soga con la que los ahorcaron.

Reconocida una etapa más de irregularidades legislativas de la “mayoría” en éste Congreso, el problema, será, ahora, volver al conjunto del texto constitucional ya que el marco jurídico no embona en el lienzo de la legalidad.

Dicho de otro modo: El Congreso de Colima y su “mayoriteaje” hacen, cómo que hacen cumplir la ley sin la cultura de la legalidad. Ante esa pifia los colimenses están obligados a radicalizar sus reclamos.

Ante éste cuadro, los partidos involucrados en marranadas están obligados a sacrificar a quienes borran la frontera entre la política y la verdadera justicia ya que el alcalde panista ameritaba un procedimiento administrativo, nunca, un juicio político amañado.

Si no se cierra la brecha entre norma y conducta, que nadie en Colima se asombre si siguen los abusos políticos de la “mayoría” a  modo de la LVIII Legislatura quienes ya tienen en la mira al alcalde de Tecomán Lupillo García.

Ahí se ven.

ENLACITOS

TRIUNFALISTA: El cacareado evento “Manzanillo Live” resultó una fiesta de enyerbados y de talqueados ya que la mariguana y la cocaína corrieron a pasto, no se “tatemo” el que no quiso, sin embargo, el secretario de Turismo César Castañeda Vázquez del Mercado anunció que en tan sólo tres días hubo una derrama económica de 56 millones de pesos (Sic) ¿Contabilizaría también la venta de drogas?

¿Acaso Cesarito, secretario de Turismo estatal también fumó y se metió “cositas a la nariz”?  Es pregunta.

HAMPONERÍAS: La constructora GACSA de Javier García ha resultado una entidad mafiosa que viene realizado trabajos tardados y de muy mala calidad en el Boulevard Miguel de la Madrid, se sabe que esta constructora ofrece a las autoridades el 15 y hasta el 30 por ciento de moches para ser elegida para los trinquetes en obras. El tema da para más.

Me puedes leer en: portalzlo.com  =  noticiasmv.org   =   www.lineasdelgadas.com  =

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