Jesús CP

La izquierda en Colima realmente ha sido inexistente a través de las últimas décadas. El PRD, que desde 1989 se apropió de la bandera de la izquierda a nivel nacional, en Colima no supo, no pudo, crecer ni arraigarse. En los 90’s postuló para gobernador a un candidato poco izquierdoso como lo fue Gonzalo Castañeda; en el 2003, a un símbolo del priísmo local como Jesús Orozco, en la extraordinaria del 2005, ya mejor fueron en alianza con el PAN y Toño Morales, en el 2009, con un timo como Alberto Ochoa Manzur, y es hasta el 2015, cuando por primera vez, postulan a un candidato acorde a su ideología: Martha Zepeda. También desaparecieron otros partidos que sí tuvieron presencia en el estado, pero que así como aparecieron, se esfumaron en la primera elección: Partido Cardenista, Partido Popular Socialista, entre otros. Curiosamente, es el PT quien, gracias a sus centros educativos, y a pesar de Joel Padilla, secuestrador de dicho partido, pudo lograr un mejor posicionamiento en el estado.

Pero la historia de fracaso de la izquierda en Colima, parece que continúa. MORENA, a pesar de la inexplicable popularidad de su líder y fundador, AMLO, en Colima parece que no levanta, y lo que es peor, se despedaza por mitades. Por un lado, tenemos a quien es el líder de MORENA en el estado: el Gral. Gallardo y su grupo, quien impuesto desde la Ciudad de México por López Obrador, no quiso y no quiere respaldarse en el grupo que representa Vladimir Parra, otrora presidente estatal de dicho partido en Colima.

MORENA, en Colima, nació y sigue siendo un partido improvisado y dividido. Recordemos que a Vladimir Parra lo improvisaron invitándolo por haber participado en marchas estudiantiles, y al mismo, lo destituyeron por Rosa Cruz Rodríguez a sólo unos días de haber tomado posesión. Años después, la improvisación siguió al asignar candidaturas a personas sin experiencia política, y también años después, la división siguió inocultable, tanto que hasta “el Peje” ya les puso su regañada en la última visita que hizo a Colima. Y es que, mientras los medios consideran al excandidato Gallardo como el portavoz de Andrés Manuel y su partido en Colima, el mismo ni siquiera se para en las instalaciones de MORENA en la 5 de Mayo. Por otro lado, mientras Vladimir Parra, a pesar de que fue de los iniciadores del partido en Colima, y de que ostentó su presidencia desde el comienzo, no cuenta con un apoyo real en términos políticos y económicos para poder operar y hacer crecer al partido. Del actual presidente estatal, Jiménez Bojado, ni quien lo conozca, ni quien lo tome en cuenta. No se hace notar.

El nacido como Movimiento de Regeneración Nacional, hoy en día no es más que un partido, que a falta de posiciones en los gobiernos estatales y locales, así como en el legislativo, su mayor función es la de ser un partido alborotador (recordemos la agresión de Vladimir Parra a Martha Zepeda afuera del congreso). Sin embargo, a pesar de fracturado, MORENA no se derrumba por la esperanza que les da tener al candidato puntero en la presidencial, razón por la que veremos cómo muchos oportunistas comenzarán a nutrir sus filas, llámese Indira Vizcaíno, llámese cualquier priísta que sabe perdido a su partido. Ni Gallardo, ni Parra, podrán contener la avalancha de arribistas, y por el contrario, perderán el control de sus respectivas mitades. Y así, el desastre continuará.

Jesús CP.

"Hombre de costumbres."

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