Javier Montes Camarena

“El monstruo parece menos amenazante si le ponemos un apodo”

JMC.

 

Déjenme decirles que: La soberbia es el pecado favorito de LUCIFER, el que lo llevó, en un arrebato delirante, a pretender igualarse con DIOS.

Es también, el pecado mayor, el que flexibiliza y ablanda las fibras del alma y del cuerpo, para que penetren los otros pecados. Con propósitos meramente descriptivos, ¿Se ha preguntado usted cuáles podrían ser los pecados capitales que determinan las actitudes, dichos, hechos y conductas como las que va asumiendo el director del INMUDE Alberto Nando Quintal?

Véalos y analícelos, al “Mugrosito” Nando se le acumulan, a parte de la soberbia, la prepotencia, la majadería, la altanería, el abuso y, de paso, la grosería. Y es que el funcionario municipal del puerto va acumulando no sólo esos actos, sino también el de la corrupción que ponen en entredicho a la alcaldesa Gabriela Benavides Cobos, en su cruzada contra los abusos en favor de la transparencia.

Una profunda sensación de desencanto, de hartazgo y un sabor agrio, amargo, les va quedando a los deportistas y, quienes no lo son, ante los abusos de autoridad de este payaso metido a funcionario municipal.

Y es que la soberbia de Alberto Nando raya en la estupidez ya que no sabe o no quiere evitar ése insaciable afán de satisfacción y envanecimiento por la contemplación de sus prendas falsas como él.

El Mugrosito ha tomado aires de perdona vidas con menosprecio hacía los ciudadanos porteños, a los que incluso, amenaza con meterlos a la cárcel si osan levantarle tantito la voz, como si el bote fuera de su propiedad, o como fue el caso de intervenir ante una liga de futbol para “ordenar” el castigo por tres meses a un futbolista por hacer uso de la manguera de agua para refrescarse ante la falta de baños, regaderas y mingitorios.

 Situación que debe analizar profundamente y con cuidado la señora Presidenta municipal del puerto ya que la ira del mal servidor público suelen ir acompañadas de acciones descompuestas o palabras altivas e injuriosas contra aquellos que se atreven a poner en duda las pésimas decisiones de quien se siente consentido de los dioses y, de la alcaldesa, a quien en las entrevistas radiofónicas nombra irrespetuosamente “Mi amiga”.

El director del INMUDE no entiende que la insensatez, esa profunda necedad que niega el sentido común, suele ser compañera fiel del autoritarismo. Ambas actitudes que viene desarrollando el desquiciado funcionario sin darse cuenta que ambas envilecen y arrebatan el buen juicio a quienes debieran comprometer su inteligencia (¿cuál?) en servir a los deportistas.

Las buenas conciencias suelen ser severas al juzgar expresiones de abuso que derivan en el enojo del ciudadano, sobre todo, cuando el funcionario está obligado a escuchar, atender y resolver los problemas de los deportistas, la soberbia es mala consejera.

Mire usted, la buena fe no basta. Tampoco las buenas intenciones. Los presuntos servidores públicos sólo pueden aspirar al reconocimiento de los ciudadanos cuando sirven comedidamente a la sociedad y cumplen cabal y responsablemente las obligaciones que la ley les determina, en el caso que nos ocupa, es un mal que NO tiene remedio.

Si a la autoridad municipal no le flaquea el ánimo y la frágil voluntad no la traiciona deberá hacer un análisis sobre las conductas torcidas de su director del INMUDE, sobre todo, cuando se debe promover, respetar y preservar un estricto régimen de legalidad, al que debe ajustar su chueca conducta Alberto Nando Quintal, mejor conocido como Mugrosito.

La alcaldesa Benavides Cobos sabe que esto es una premisa esencial para construir una relación socialmente sana, limpia, transparente, honrada y decente, pero, sobre todo, armoniosa con los superiores imperativos para una buena marcha del Ayuntamiento que hoy le toca presidir.

Ahí se ven.

ENLACITOS

EL CAOS: El Primer Medio Maratón Manzanillo 2016 fue un verdadero desastre debido a la falta de planeación y una verdadera logística que pusieron a los porteños a parir. Mal.

EMBALINADA: Doña Leticia Castro López, propietaria de los periódicos Ecos de la Costa y El Correo de Manzanillo acaba de echarle otra palada más al entierro de sus periódicos al nombrar a un tal Manuel Agustín Trujillo director del corporativo, según eso: “Para darle continuidad al proyecto de vida de Don Humberto Silva Ochoa”. No le entendí. El fracaso es la ruta a seguir. Pobre, los tenía, eran suyos y…los va dejando ir.

Me pueden leer en: www.colimaxxi.com  =  Portalzlo.com  =   noticiastecoman.com  =  ipuntocom.mx  =  noticiasmv.org  =  imagen.manzanillo@hotmail.com

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