Es por todos bien sabido que José Ignacio Peralta, así como su hacedor Luis Videgaray, pertenecen a ese selecto grupo que hoy gobierna México y que desde los 80´s han ido tomando posiciones relevantes dentro de la función pública, con su firme convicción en el modelo neoliberal, derivado de su formación académica del ITAM y su posterior certificación en las agencias de exportación (Universidades) del modelo económico que privilegia a los países prósperos y perjudican a los tercermundistas, de donde irónicamente provienen quienes se van a estudiar allá. Caracterizados por su indolencia y por su amplia devoción a la privatización de las ganancias y a la socialización de las pérdidas, ejemplos sobresalientes de los tecnócratas son: Pedro Aspe (formador de Luis Videgaray), Emilio Lozoya, José Antonio Meade,  y Carlos Salinas de Gortari como su representante más insigne, al ser quien opera la venta de empresas como Telmex y la privatización de la banca.

Fiel al grupo político de tecnócratas al que pertenece Nacho Peralta, ha emprendido desde su arribo a la gubernatura de Colima una agresiva política neoliberal y privatizadora o especuladora de los bienes públicos.  Para ejemplos: La campana, la venta del avión, la próxima venta del helicóptero y de un departamento propiedad del Gobierno de Colima ubicado en la Ciudad de México, el auditorio Manuel Bonilla en manzanillo, y recientemente: el tradicional parque regional Griselda Álvarez, ahora entregado a un concesionario con fines de lucro, que se encuentra cuestionado por antecedentes negativos. (http://www.proceso.com.mx/462256/gobierno-colima-concesiona-zoologico-a-empresa-sancionada-la-profepa )

Desde el inicio de su administración, y en menos de un año, ha realizado diversas políticas públicas que evidencian un agresivo uso de la administración pública con un notorio y hasta cínico interés privado, sin que hasta el momento dichas acciones repercutan en beneficio alguno de la ciudadanía, como en el caso de la campana, cuyos beneficios se estima se verán en algunos años, tal como el Gobierno del Estado lo ha manifestado, y donde curiosamente, sobresale el hecho de que justo donde terminan los cuestionados terrenos de la campana inician los fraccionamientos privados de personajes cercanos al propio Peralta, mediando únicamente entre ellos el tercer anillo periférico. En este dato, ya hay quien hoy plantea la tesis sospechosista de que con el paso del tiempo cabría la posibilidad de que se traspapele, se confunda y quede incierto los verdaderos linderos de dicho predio para favorecer a los especuladores inmobiliarios del sector público por excelencia: El grupo Universidad. Tal como en alguna ocasión fueron señalados los terrenos del extinto raquet country club. (http://www.jornada.unam.mx/1997/09/08/astillero.html )

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Arnoldo Ochoa y Fernando Moreno, fundadores del Grupo Universidad.

Dentro de los principales operadores para la desincorporación de paraestatales o, dicho llanamente, para la venta de garage de las empresas propiedad del estado que hizo Carlos Salinas de Gortari, estuvo Pedro Aspe, artífice de Luis Videgaray, quienes a través de su firma PROTEGO, actualmente se dedican a la consolidación de deudas públicas, bursatilización de las mismas, y a un sinfín de  servicios con complicados nombres técnicos, que no son más que el lucro con las deudas públicas de los estados. Que por cierto, con la nueva iniciativa de Peralta sobre deuda pública, no se sorprenda nadie de ver por nuestra tierra a la firma PROTEGO de Pedro Aspe merodeando ese gran negocio que es la “renegociación” de la deuda pública del estado, o la “bursatilización” de la misma.

Por lo anterior, y ante las severas críticas y motes de los que ha sido objeto por parte de los columnistas, líderes de opinión, activistas sociales en las redes ya se le conoce a Nacho Peralta ,  como “ El Salinas Colimense”.

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