Jesús CP

Así como hay panistas-panistas, y hay priístas-priístas, también existen los políticos mestizos como expanistas-priístas (como Pedro Peralta), emecistas-panistas (como Leticia Zepeda) o perredistas-morenistas (como Indira Vizcaíno). El primer grupo, siempre será no solo mejor visto, sino más respetado por propios y extraños. El segundo grupo (los mestizos) siempre llevará cargando sus traiciones así como los rencores de los afectados. Sin embargo, hay políticos más peligrosos, que no pueden ser catalogados en ninguna ideología ni clase política debido al abuso del “chapulinismo político” con que actuan en su carrera pública. Son políticos que no saben de lealtades ni ideales. Mucho menos de seriedad, prestigio ni compromiso público. Es el caso de Nicolás Contreras.

Nico, como le dicen comúnmente, pasó del PRI a Nueva Alianza, de Nueva Alianza al PRD, del PRD al PAN y del PAN al PRI-independiente. Y no puede omitirse la palabra “independiente” no solo porque los priístas no lo quieren dentro, sino porque aunque ahorita responda al chasquido del gobernador, seguramente no será así cuando deje de convenir a sus intereses. Por eso, ni siquiera se le puede llamar “peraltista”.

Hoy Nicolás Contreras se ostenta como guardián del gobernador, por eso, lo protegió de ser citado al congreso para rendir cuentas en seguridad al igual que los 10 alcaldes. A la vez, Nico actúa como su brazo ejecutor, a veces, sin que se lo pidan. Busca, a como dé lugar, responder favorablemente al gobernador a cambio de que éste le apoye en su ambición de ser alcalde en el 2018. Porque no se puede quedar atrás de su cuñado Federico Rangel, quien le ganó la alcaldía de la capital en 2012. Es lo que sucedió el pasado miércoles en la comparecencia del alcalde de Colima, Héctor Insúa. Nicolás Contreras quiere comenzar una contienda política para la cual no ha sido designado. Piensa que competirá contra Héctor Insúa por la alcaldía y quiere empezarle a cargar problemas que no le correspoden, pero lo que es peor, a lucrar políticamente con un tema tan delicado como la seguridad ciudadana.

Incluso el gobierno del estado, y particularmente el secretario de seguridad, Javier Castaño, saben que la seguridad del municipio de Colima, por ubicarse los poderes estatales aquí, corre a cargo del gobierno estatal. Son conscientes de ello, y ni siquiera ellos han negado su responsabilidad, por lo que es una señal de que Nicolás Contreras ha comenzado las maniobras políticas por su cuenta, dejando en puerta una nueva traición.

Nacho Peralta y los priístas deben aprender en cabeza ajena (aunque ya lo experimentaron en la propia) y prever que otorgarle mucho campo de acción y poder a Nicolás Contreras, puede ser como aventar un boomerang. Demasiados problemas tiene el priísmo como para permitir que Nicolás Contreras finja ser el hijo pródigo arrepentido y más tarde los reviente nuevamente. Porque así son los políticos sin ideales ni convicciones.

Jesús CP.

"Hombre de costumbres."

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.