Jesús CP

La compra del terreno de “La Campana” es uno de los mayores absurdos que ha hecho, hasta hoy, el gobierno de Nacho Peralta. No se explica uno (más allá de un posible negocio o pago de favores) el que el gobernador haya decidido meterse en camisa de once varas al gastar, en -supuestamente -plena etapa de crisis económica y de “quiebra técnica”, 170 millones de pesos con la compra de un terreno plagado de dudas por supuestas irregularidades, tantas, que tuvo el gobernador que hacer el ridículo de sacar las cajitas con la documentación “para que cualquiera la pudiera consultar”.

Independientemente de si la compra es legal o está en litigio, cosa que realmente no me interesa, lo más sorprendente del absurdo, es que se realizó la compra del terreno sin saber para qué, por lo que se tuvieron que inventar una ocurrencia llamada “parque arqueológico-recreativo”, del cual, nadie conoce el proyecto. “Pobres” de Jesús Sánchez Romo, secretario de desarrollo urbano, y de Andrés García Noriega, consejero jurídico del gobierno del estado, quienes tuvieron que salir a opinar y defender un proyecto inexistente.

Compraron el terreno para un supuesto parque para el que, por no tener proyecto, no tienen ni idea de cuánto sería la inversión, y que cualquiera que fuera la cifra de ésta, sería un despilfarro y una estupidez mayor, porque aparte de los 170 millones que ya se gastaron, ¿cuánto más se necesitaría para construir ahí un innecesario parque? ¿otros 200, 400, 800 millones? ¿Para qué querría Colima un parque que, al final, en total vendría saliendo seguramente entre 400 y mil millones de pesos? ¿o lo van a concesionar a algún constructor influyente y así hacer el negocio redondo?

La realidad es que no pueden, ni siquiera, con el Parque Regional Griselda Álvarez, ni con el Parque de la Piedra Lisa. Entre acusaciones (unas falsas, otras reales) de que tienen a los animales en mal estado, de que se les escapan, de que no tienen jaulas adecuadas, la verdad es que el Parque Regional, no es un lugar atractivo ni para turistas ni para visitantes locales. Por su parte, La Piedra Lisa, tampoco se encuentra en su mejor estado: con una rotonda de “hombres ilustres” utilizada como skate park y un “Museo Interactivo de Ciencia y Tecnología Xoloitzcuintle” abandonado y polvoriento. Deberían mejor invertir en revivir los espacios con los que cuenta ya la ciudad. Con ese dinero, además, pudieron y pudieran otorgar lugares de esparcimiento con calidad a todos los municipios del estado: revitalizar los que ya existen y construir en los municipios en donde no los haya.

Lo mejor a estas alturas, es que, si ya hicieron la estupidez de comprar el terreno, en lugar de hacer una tontería mayor, deberían dejar el terreno intacto, y que permanezca allí, como una reserva natural de la zona metropolitana. Pero ya sabemos cómo son.

Jesús CP.

"Hombre de costumbres."

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