“A cada peldaño que sube, le salen acreedores”
JMC

Déjenme decirles que en Colima evidentemente escasean los buenos políticos y no podemos esperar milagros. Así que si un chivo es chivo, seguirá siendo un chivo.
El Colima priista es un Estado de chivos que pastan por los pasillos del poder, devorando todo lo que encuentran a su paso. Insaciables. Voraces. Glotones. Campantes. Alimentándose del presupuesto, engordando y creciéndoles las barbas gracias a lo que consiguen de él.
Es el caso del exrector de la Universidad de Colima Miguel Ángel Aguayo López, tipo rapaz porque no ha encontrado cerca que lo acorrale, pastores decentes que lo controlen, rumiante que come de más, reflejo de una democracia sin rendición de cuentas, síntoma de lo que viene con un gobierno fragilito.
“Hay que conocer las instituciones para conocer su disfuncionalidad”, dice Ai Weiwed, artista disidente chino. Y tiene razón, basta conocer el nombramiento en la delegación Federal de la SEP del peor rector que haya tenido la Universidad de Colima, y vaya que ha habido dos que tres rectores que no rebuznaron por miedo a la tonada.

¿Qué tienen en común el Tartufo de Molière y Miguel Ángel Aguayo López? Saben cómo actuar, qué decir, saben hacer reír o llorar, saben ser actores fársicos. Parados sobre la tarima de un teatro o en el escenario de la política presentan una democracia tartufa, caracterizada por la hipocresía cotidiana de quienes dicen respetar las reglas cuando violan su espíritu.
En el género de la farsa Miguel Ángel Aguayo suele salirse con la suya y logra ocultar aquello que ha estado escondiendo. Es un tipo capaz de mantener el engaño a toda costa cuando todo Colima sabe que es así.
El “asquitos” Nacho Peralta Sánchez, a la sazón gobernador electo de Colima va montando un “show” para hacerle creer a los colimenses que va eligiendo a quienes colateralmente lo acompañaran en su aventura política con nuevos criterios, nada más falso, son las mismas chanchulas.

Pero al mejor estilo de Aristófanes los priistas convierten las buenas intenciones en una burla. Pero las farsas son así. Consideradas intelectualmente inferiores a la comedia, este nombramiento contiene un elemento grotesco, que raya en la ridiculez. El nombramiento de marras no se hizo con base en el profesionalismo sino en la lacayez mostrada por el exrector de la Universidad de Colima. Triste ejemplo.

El nombramiento en la delegación federal de la SEP en Colima ha sido una designación fársica. Un nombramiento de pantomima. Una propuesta patito de la cual vemos la penuria intelectual de Aguayo López a la que los columnistasnachoperalta@.com le darán una importancia de acuerdo a la bondad de la paga que recibirán del exrector.
Un evento que en otros estados hubiera entrañado meses de discusión, meses de auscultación, aquí, el “asquitos” José Ignacio Peralta Sánchez desde la primer fila de barrera de la “Plaza México” lo designó como un teatro Kabuki express. Como un montaje de sus frágiles caprichitos en el cual se pudieron cubrir las formas pero no se atendió el fondo.

La desaseada elección de Miguel Ángel Aguayo López deja ver tan solo el imperativo de integrar una cofradía de cuates afines a lo que será la percha del nuevo gobierno estatal, élites que no demuestran ni el más mínimo recato, ni la más mínima decencia, una tribu universitaria que lleva ya varios años siendo un vergonzoso síntoma de la ostentación y la corrupción en Colima.
Y lo triste es que, en uno u otro momento, muchos priistas tienen algo de tartufos. Por eso se toleran y viven en la mierda sin rebelarse, sin indignarse, sin reclamar, auténticos custodios de la descomposición social que preserva los privilegios de una élite política que salta de puesto en puesto, sin jamás haber rendido cuentas.
Y mientras en Colima las farsas teatrales suelen tener un final feliz, a nuestro estado no le espera un desenlace así. En la obra de Molière, Tartufo termina en la cárcel. En Colima los nuevos tartufianos se les va a premiar para que sigan robando…al tiempo.
Ahí se ven.
ENLACITOS

CUANDO EL RÍO SUENA: El destacado y valiente periodista Rafael Loret de Mola asegura que: “El supuesto gobernador electo de Colima, José Ignacio Peralta Sánchez, anda buscando novio, búsquenle novio al disque gobernador electo de Colima, ya se oyen voces que lo degradan”, enfatizó. (http//contextocolima.comindex.php/home/nota/3707)
¡¡Huele a gas!!

LOS DEMONIOS: Poco a poco se van desatando los demonios que señalan con índice de fuego las preferencias sexuales del “asquitos” Nacho Peralta Sánchez. Grave, se sabe que ha dejado muchos cabos sueltos en sus relaciones “amorosas”.
La frase aquella del “asquitos” de que: ¿Me gustan las mujeres, sólo fue una declaración más para salir del paso y la sospecha?
¡¡Sigue oliendo a gas!!

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