“Oscar:Perdón ¿De qué país es usted? -Bruna:De Nuestra Señora de las Nubes.

 -Oscar:¡Ah! Yo también soy de ahí. -Bruna:¿De nuestra Señora de las Nubes?

-Oscar:Sí. -Bruna:¿Y cómo nunca le vi? -Oscar:Es que yo nunca salgo de noche. -Bruna: (Pausa) Pero no tiene acento. -Oscar:El acento es algo que se pierde con facilidad. -Bruna:Como la virginidad. -Oscar:Perdón ¿Usted perdió la virginidad? -Bruna:No, yo la extravié. -Oscar:¿Y no puso un anuncio en el periódico? -Bruna:No fue necesario, la encontró un profesor de Literatura.”

“Oscar:Perdón ¿De qué país es usted? -Bruna:De Nuestra Señora de las Nubes.

 -Oscar:¡Ah! Yo también soy de ahí. -Bruna:¿De nuestra Señora de las Nubes?

-Oscar:Sí. -Bruna:¿Y cómo nunca le vi? -Oscar:Es que yo nunca salgo de noche. -Bruna: (Pausa) Pero no tiene acento. -Oscar:El acento es algo que se pierde con facilidad. -Bruna:Como la virginidad. -Oscar:Perdón ¿Usted perdió la virginidad? -Bruna:No, yo la extravié. -Oscar:¿Y no puso un anuncio en el periódico? -Bruna:No fue necesario, la encontró un profesor de Literatura.”

Fragmento.Nuestra Señora de las nubes.Aristides Vargas.

Locura, incesto, tortura, libertinaje, abuso del poder y corrupción característicos de este lugar referido desde el imaginario de dos protagonistas que es el de “Nuestra Señora de las Nubes”, unapuesta, la última de Cuatro Milpas, que con dos personajes: Oscar (Rodrigo Goribar) y Bruna (Flor Larios), al coincidir en un sitio desconocidohacen de su soledad y contradicciones el punto de encuentro para reconocersecomo paisanos, oriundos de Nuestra Señora de las Nubes.

A ellos se les suman otros: Don Tello, Juan y Federico (Christian Rangel), Hermano 1 y Gobernador (César Fajardo), Hermano 2 y Memé (Víctor Salazar), Irma y Alicia (Nadia Flores), Esposa y Soledad (Carmen Solorio) y Josefa (Cuquita Gutiérrez), personajes en permanente fuga, impersonales, arquetípicos y que en montón o como individuos cada uno con su propia complicación existencial y propios argumentos dramáticos, como parte del todo pueblan paulatinamente el fondo de la escena: los poderosos, los ancianos, el loco, los sin nombre, a la vez que ella y él se descubren afines en el desamor, soledad, frustraciones y anhelos dejados a la añoranza en aquella tierra a donde ni muertos volverán.

Lo extraordinario es que lo hacen con una puesta, como “Nuestra Señora de las Nubes”que se desarrolla sobre la nada en un escenario surrealista, inmenso y que para bien se llena con desplazamientos enérgicos, vibrantes, compulsivos, líricos y altamente histriónicos, con capacidad expresiva apoyados en los mínimos elementos técnicos con una atmosfera recreada por la excelente musicalización y un buen trabajo de iluminación y sonido, lo que hace suponer las jornadas a que se sometió el elenco para alcanzar el nivel exigido.

Una obra original del argentino Aristides Vargas en cuyo discurso magistralmente se combina una belleza literaria estremecedora, irónica, de fino lenguaje que se descorre con humor y que hasta lo profundo se hunde como navaja en lo sensible que nos agravia de la realidad social que compartimos, ubicados en una irrealidad sin lugar ni tiempo donde los personajes recuerdan un país improbable del que según fueron expulsados como “ángeles del Paraíso” y que,desterrados, se encuentran inventándose las historias que no pudieron vivir.

Recrean a su país, un sitio de referentes surgidos seguramente desde la fantasía, de la quimera que pueden despertar el tiempo y la distancia  del lugar donde se ha nacido, con un lenguaje dramático sin soslayar lo poético, para llevarnos por diferentes historias sobreaquel pueblo de magia a la vez que de realidades posibles desde donde según, se deduce, los echaron por soñar, pensar, por decir lo que sentían, por amar, por creer en la locura, por respetar al ser humano, por ser humanidad, para sobrevivir con la nostalgia de lo que no existe o quizá nunca existió pero que sin embargo es nostalgia.

Los actores, incluidos los ya mayorcitos que andan sobre el medio siglo, ofrecen una gran capacidad Kafkiana y hasta sorprenden con su condición física, ya que por igual bailan saltan, corren y cargan en una dinámica sostenida de casi dos horas en las que sin pausas dura la obra, sugiriendo a sus personajes, todos logrados con el suficiente poder escénico para contrastar con la necesaria proyección. La tortura, el abuso o el incesto son presentados con una excelente estética de luces y sombras, actitudes y vacios frente a la cuarta pared.

En mi opinión con este montaje teatral bien dirigido por Atanacio Cadena (a quien conocí niño al lado de sus padres Esteban y Beatríz), y bien actuado por un elenco que se aprecia profesional bajo la producción de Janet Pinela, Cuatro Milpasalcanzalomás alto de su trayectoria, dando muestra de que en Colima, en “provincia”, como despectivos nos refieren los del “centro”, también se puede hacer teatro de calidad al nivel de cualquiera de otro lugar. ¡Enhorabuena!

Fragmento.Nuestra Señora de las nubes.Aristides Vargas.

señora nubes 1 señora nubes2

Por Noé Guerra

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