Rogelio Guedea

PARACAÍDAS

 

En días pasados el gobernador del Estado, Nacho Peralta, y su gabinete llevaron a cabo la primer audiencia pública en el municipio de Comala, lo anterior con el fin de que el mandatario estatal escuchara de viva voz las problemáticas ciudadanas. Como siempre, los proNachistas vieron con muy buenos ojos este primer acercamiento del Ejecutivo estatal hacia la ciudadanía mientras que los antiNachistas lo criticaron incluso de haberle plagiado esta idea a los panistas, que desde hace un buen tiempo realizan los Miércoles Ciudadanos. Sin duda, nadie podría negar que la estrecha relación que debe haber entre los gobernantes y los gobernados es crucial para la efectiva gobernanza y, por tanto, es plausible en ese sentido que luego de ya sistemáticas críticas a la ausencia y distancia del gobernador Nacho Peralta hacia la población que representa, éste haya decidido no seguir dándole la espalda. Sin embargo, sea en el formato que fuere (como Audiencia Pública o Miércoles Ciudanano), la forma y el fin de estos acercamientos es más demagógica y discriminatoria que realmente democratizante e incluyente. Para empezar, en sentido estricto una Audiencia Pública no es para tratar problemáticas individuales sino para abordar un asunto que afecta o podría afectar a la población en general o a un sector de la misma y, por tanto, con esta audiencia se le da voz e incluso voto para que la autoridad pueda llegar a tomar una decisión final en el sentido que menos afecte a esa población o sector de la misma. Los gobernados tienen este acercamiento con sus gobernantes no para que les resuelvan su  particular sino para que tomen una decisión que solucione un conflicto colectivo, de otra manera esta supuesta Audiencia Pública se convierte en una forma encubierta, incluso, de distraer sobre problemáticas torales que afectan a la población en general o a amplios sectores de la misma. Por ejemplo: en lugar de ayudar a un ciudadano a resolver los trámites funerarios de su hijo asesinado por el crimen organizado, ¿por qué mejor no se hace una Audiencia Pública para discutir cuál sería la mejor estrategia para combatir el narcotráfico? Para resolverle a la población sus problemáticas individuales basta con que los gobernantes (el gobernador y los munícipes) estén pendientes de la labor eficiente de sus dependencias y de sus funcionarios, y que los buzones de quejas, reclamos y sugerencias estén a la orden del día y no cumplan la función que en muchos casos desempeñan: la de bolsas con el fondo roto. Por lo visto, el gobernador Nacho Peralta no entendió que las críticas sobre sus constantes ausencias de Colima y su distanciamiento de la sociedad nada tienen que ver con que vuelva a tomarse fotos con el tubero, el tejuinero, la ama de casa, etcétera, o con hacer audiencias públicas, sino con la alta y sola responsabilidad de tomar con firmeza las riendas de su gobierno, dirigir bien a su gabinete y dar resultados en los tres ámbitos que más le urgen a la sociedad colimense en este momento: la seguridad, las finanzas (que tienen que incidir en generar más empleos e inversión) y, a largo plazo pero con un proyecto bien definido, la educación. Si no bajan los niveles de violencia a corto plazo (y al parecer se ha tomado otra mala decisión en este sentido), así realice el gobernador diez audiencias públicas por semana seguirá reprobado.

rguedea@hotmail.com

@rogelioguedea

www.rogelioguedea.com

Rogelio Guedea

Poeta y académico

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