TAREA POLÍTICA por José Luís Santana Ochoa

 

 

Ni todos quienes se alzaron con la victoria electoral el domingo 01/07/2018 tienen aseguradas candidaturas ganadoras en 2021, ni todos los que fueron derrotados están por ello fuera de la jugada en la próxima contienda, pero tienen mejor panorama cuadros que fueron dejados a la vera del camino por las cúpulas de su partido. Para estos llegará su tiempo y oportunidad. Libres del estigma peraltista, su suerte electoral dependerá solamente de la aceptación que logren de la ciudadanía.

En esas elecciones locales concurrentes con las federales hubo de derrotas a derrotas y de triunfos a triunfos que es necesario analizar antes de que entren de nuevo en calentura ganadores y perdedores. La innegable ola generada por la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador sacó a la orilla, avante, a la mayorías de sus compañeros de fórmula, igual que la resaca del rechazo social hacia el gobernador José Ignacio Peralta terminó ahogando a muy buenos candidatos de la alianza PRI/PVEM.

Aunque en 2021 Andrés Manuel López Obrador no volverá a ser candidato así aparezca en las boletas so pretexto de la ratificación o no de su mandato, para que no los vuelva a hundir José Ignacio Peralta como lo hizo en 2018, los candidatos a él vinculados laboral o políticamente deben desmarcársele fehacientemente desde ya, para convencer a los electores de que no es lo mismo comal que jarro aunque provengan del mismo barro priianista. Entre más pronto lo hagan mejor para ellos. Si se tardan más de lo debido en pintar su raya, en las urnas pagarán las consecuencias. Advertidos están.

Digna de resaltarse es la resistencia que ante la enorme ola lopista pusieron las candidaturas a las alcaldías de Colima, Comala, Coquimatlán, Cuauhtémoc, Minatitlán y Villa de Álvarez, así como la de diputado por el Sexto Distrito Electoral Local. Sus meritorias victorias obtenidas en condiciones tan complicadas les dan a Leoncio Alfonso Morán Sánchez, Donadlo Zúñiga, José Guadalupe Benavides Florián, Rafael Mendoza Godínez, Lilia Figueroa Larios , Felipe Cruz Calvario y el presunto delincuente electoral  Francisco Rodríguez Garcías, el derecho a volverse a presentar ante los electores en el año 2021.

Virgilio Mendosa Amezcua, Carlos Alberto Arellano Contreras, Rubén Álamo Navarro, las hermanas Mely y Osiris Romero Celis, Martha Zepeda Del Toro, Eloísa Chavarrías Barajas, Santiago Chávez Chávez, Walter Oldenbourg Cevallos y Riult Rivera Gutiérrez, entre otros, a pesar de haber perdido en 2018, no están políticamente muertos ni andan de parranda, sino trabajando en serio en sus proyectos electorales de cara al 2021.  El primero de ellos, Mendosa Amezcua, se declaró ya puesto y dispuesto a contender por la gubernatura del estado.

Desahuciado está el ex diputado local y dos veces alcalde de Minatitlán  Horacio Mancilla González, a quien a pesar de haber contendido al amparo de las siglas y colores de la coalición “Juntos Haremos Historia” (MORENA/PT/PES), sus paisanos le atravesaron el penco para impedirle que los gobernara por tercera ocasión. Ahora sí que ni prendido a los  pantalones de Andrés Manuel López Obrador pudo ganar, grave derrota que no solamente lo ha mandado al retiro político sino que lo tiene escondido desde el dos de julio anterior. Ni él ni los demás amloistas perdedores del 2018 tienen derecho a una segunda oportunidad. ¿O sí?

En cambio, ojalá que todos los 15 diputados locales de mayoría relativa y los cuatro alcaldes ganadores de la triple alianza MORENA/PT en las elecciones de 2018 vuelvan a competir en las de 2021 para que tengan la oportunidad de acreditar su real valía ya sin la Ola Amlo pero con adversarios que sufrirán la resaca JIP. Por las anteriores y otras razones más, la contienda electoral que viene podría ser movida e interesante, aleccionadora de verdades como la de que no hay ni derrotas ni victorias de una vez y para siempre, y de que mucho tienen que ver los cómos y porqués de ganar o se perder.

EL ACABO

Para que haya columnistasnachoperalta@gmail.com que han ya abierto sus ojos para ver que “a dos años de distancia de la elección, el PRI parece derrotado” porque no tiene un precandidato a la gubernatura fuerte,  y como lo que parece es, quiere decir que la cosa está de la tiznada para el partido propiedad de José Ignacio Peralta, quien ve la tempestad y sigue uncido al mal llamado primer priista del estado que los tiene en el fondo de la barranca.

  • El colmo para los priistas colimenses es que aquellos que en 2015 mataron al PRI en Colima al imponer a José Ignacio como candidato a la gubernatura del estado, son los mismos que ahora de cara al 2021 están conformando el TUCOM(todos unidos contra Morena) para tratar de impedir a toda costa la alternancia política en la gubernatura.

 

 

José Luís Santana Ochoa

Analista político

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.