Abelardo Ahumada

VISLUMBRES por Abelardo Ahumada

Tercera y última parte

DEDICATORIA PÓSTUMA. –

Antes de iniciar el tema que hoy revisaremos, quiero dedicar estas letras al recuerdo de doña María Ahumada Peregrina de Gómez, fundadora de la SCEH, pero fallecida “entre la noche del 21 y del 22 de junio de 1991”. Hace hoy 29 años con dos días.

EL SURGIMIENTO PARALELO DE LA SCEH Y DEL FRENTE DEMOCRÁTICO NACIONAL. –

El maestro Genaro Hernández Corona había nacido en 1927; el maestro Ricardo Guzmán Nava en 1918; el maestro Juan Oseguera Velázquez en 1919 y mi tía abuela, doña María Ahumada Peregrina de Gómez, en 1907. De manera que cuando, a finales de 1987, todos ellos se comenzaron a reunir en la casa de ella para “conformar una agrupación donde pudieran comentar e intercambiar impresiones y resultados de sus múltiples estudios y desvelos”, se puede afirmar (sin ofender a sus recuerdos) que los mejores años de sus vidas, biológicamente hablando, habían transcurrido, y que, tal vez por eso, pese a sus indudables experiencias y aportaciones, los integrantes de “la cúpula del partido”, ya no los consideraron como los mejores candidatos posibles para las elecciones que se aproximaban.

Este peculiar detalle se puso perfectamente a la vista cuando, para las elecciones estatales de julio de 1985, “el partido” desdeñó la figura del maestro Ricardo como su candidato a gobernador, y se la entregó a Elías Zamora Verduzco, presidente municipal de Manzanillo, quien, habiendo nacido en 1948, tenías apenas 37 años cumplidos.

Así, aunque una década después tuve largas entrevistas con el profesor Ricardo, nunca me confesó que en 1985 se hubiera desencantado de su participación política, pero creo que así fue. Y como en 1987 casi todos ellos ya estaban gozosamente jubilados en el magisterio, asumo que, sintiéndose todavía capaces de aportar mucho a su tierra, decidieron conformar el grupo que se convertiría en la Sociedad Colimense de Estudios Históricos.

Muy ajeno, sin embargo, a los actos que todos ellos estaban llevando a cabo, yo seguía intensamente participando en las reuniones ya netamente políticas de la asociación civil “Cultura y Democracia”, compartiendo espacios con el licenciado Jaime Alfredo Castañeda Bazavilvazo, en cuya muy nutrida biblioteca había nacido el grupo; con su colega, Ismael Yáñez Centeno; con el ex presbítero católico Manuel González Mendoza; con el técnico electricista Sergio Jiménez Bojado; con el licenciado José Cárdenas Cruz; con don Jesús Sandoval; con el capitán Norberto Joya León, y otros brillantes ciudadanos más.

Así que, en la reunión que a principios de diciembre de 1987 tuvimos con Porfirio Muñoz Ledo, le hicimos saber que deseábamos participar en la campaña del Ing.  Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, y nos comprometimos a organizarle, para el lunes 4 de enero de 1988, el que sería su primer mitin oficial de campaña a nivel nacional. Por lo que durante todo lo que restó de diciembre y los primeros tres días de enero, nos reunimos con un muy nutrido grupo de paisanos inquietos que desde mucho tiempo atrás, y desde diferentes trincheras venían luchando por el cambio político, y nos dedicamos a preparar ese mitin. Aunque en el ínterin, se logró conformar el Frente Democrático Nacional, con las dirigencias estatales del PARM, del PPS y del PRS, reciente (y convenencieramente) convertido en el Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional.

Todo esto mientras que el empresario Manuel J. Clouthier se perfilaba como el futuro candidato presidencial del PAN; el Ing. Heberto Castillo Martínez “sonaba” para el PMS, y doña Rosario Ibarra de Piedra aparecía en las noticias como la presunta del PRT.

EL MITIN DEL 4 DE ENERO Y LO QUE SUCEDIÓ DESPUÉS. –

Me habrán de perdonar mis compañeros de la SCEH que no diga nada de lo que ocurrió en la casa de doña María durante casi todo el primer semestre de 1988, pero no tengo ninguna noticia de lo que haya sucedido entonces allí, y lo único que quiero precisar ahora es que desde antes de que terminara 1987, la Secretaría de Gobernación fichó a todos los que andábamos en el movimiento e intervino algunos de nuestros teléfonos.

Aunque este último detalle daría para escribir varios capítulos, sólo diré, ahorita, que era tan dictatorial el “partido de estado” que, por miedo a él, ni pagando los tiempos de radio, o las páginas de los periódicos pudimos lograr que sus dueños nos quisieron entrevistar o publicar anuncios sobre la próxima llegada del candidato Cárdenas a Colima.

La convocatoria, entonces, se realizó “a la antigüita”: mediante volantes impresos en “esténciles”, y mediante comisiones de “perifoneo”. Mismas que pudimos llevar a cabo porque dos directores de escuelas, algunos sacerdotes y unas monjas que simpatizaban con el movimiento nos facilitaron aparatos de sonido que se podían conectar a las baterías de los autos.

No teníamos manera de rentar o construir un templete, pero algunos de los compañeros de CyD eran lo suficientemente amigos del empresario Felipe Michel Ruiz como para pedirle prestada la plataforma de un tráiler para utilizarla como tal y fueron a solicitársela. Lo sorprendente fue que él, aunque no era simpatizante de Cuauhtémoc, se las prestó. Pero la Dirección General de Tránsito del Gobierno del Estado les negó el permiso para meter el camión hasta el centro, y entonces, a “puro producto de gallina”, nos fuimos por delante y se le indicó al chofer colocar la plataforma afuera del Portal Medellín, frente al Jardín Libertad y contraesquina de Catedral.

Para esos momentos ya se nos habían unido muchísimas personas de todos los estratos sociales, y estaban colaborando con gran entusiasmo. Entre ellos un montón de laicos católicos de las Comunidades Eclesiales de Base, y un gran grupo de los “Cristianos Comprometidos en las Luchas Populares”. Pero la cerrazón de los medios fue casi total. Y digo “casi total” porque en ese momento, el Diario de Colima, donde colaborada yo, sí mandó a un fotógrafo al acto, y me permitió publicar varios artículos previos y una reseña del mitin y  los eventos posteriores.

El mitin, en sí, fue muy numeroso, y la ciudadanía le hizo valla al candidato desde el monumento a Benito Juárez hasta el Jardín Libertad, junto al Palacio de Gobierno. Al ver tal respuesta de la gente, el gobernador Zamora y sus colaboradores y correligionarios se encorajinaron y se asustaron al mismo tiempo. Pero como tenían todo el erario público a su disposición, como controlaban a todos los sindicatos oficialistas, y como tenían amedrentados a la mayoría de los empleados municipales, estatales y municipales, se valieron de todo eso y, cuando se anunció la gira de Carlos Salinas de Gortari, usaron casi la totalidad de autobuses y taxis del estado, para  acarrear hasta el centro de nuestra capital, a toda la raza que les fue posible reunir, pues no querían que el mitin de su candidato desmereciera frente al que había tenido “el hijo de El Tata”.

Los medios, en ese caso, por supuesto que dieron cobertura total a los actos previos y al mitin que los priistas le organizaron al chaparrito Salinas; pero ni una nota publicaron sobre el escandaloso y descarado acarreo. Por lo que me vi obligado a comentar de eso en mi artículo sabatino, sin que, por entonces, debo reconocerlo, me censuraran lo que escribía.

No recuerdo con precisión cuando vino a Colima Manuel J. Clouthier, el candidato del PAN. Pero la tarde en que estuvo aquí logró reunir a un grupo considerable de simpatizantes y… Sumando todos los detalles de lo que iba pasando, había señales claras de que, al menos en Colima, el candidato presidencial del partido tricolor pudiese perder.

AHORA SÍ EL SURGIMIENTO OFICIAL DE LA SCEH. –

Pero, muy al margen de todos esos aconteceres, y sabiendo tal vez que nada podrían hacer para modificar los resultados de las campañas electorales, los profesores que mencioné al principio ya habían logrado invitar a otros colimotes a participar en la naciente agrupación cultural y, en ese sentido, el ingeniero Arturo Navarro nos cuenta que ya para entonces estaban participando, en las reuniones previas a su conformación oficial, entre otros, el padre Florentino Vázquez Lara, el arquitecto Jorge Piza Espinosa, el Lic. Ismael Aguayo Figueroa, el Lic. Miguel Chávez Michel (nuestro actual presidente); el Profr. Juan Vaca Pulido; el Ing. José Levy Vázquez; el Profr. Vicente Venegas Rincón; su colega Fortino Pulido Salinas; los médicos José Salazar Cárdenas y José Salazar Aviña; el doctor (en Pedagogía) Gabriel de la Mora de la Mora; el Lic. Javier Valdovinos Collado; la Lic. Cecilia Salazar González y otros notables profesionistas colimotes más que, como anticipé, tenían como sede de sus reuniones la muy amplia la casa de doña María Ahumada de Gómez.

Así las cosas, he oído a varios de ellos decir que la “reunión preparatoria” fue el 22 de abril de 1988, y que se realizó en el domicilio particular del maestro Genaro Hernández. El profesor Juan Manuel Almaguer, que fue testigo presencial de todos estos hechos, me platicó que la reunión previa a la fundacional “fue el 8 o el 9 de junio”. Y el ingeniero Navarro precisa en “Andares”, que la “sesión constitutiva” se realizó el 13 del mismo mes. Por lo que la SCEH acaba de cumplir 32 años de actividad.

El primer presidente fue (ahí sí ganó las elecciones) el profesor Ricardo Guzmán Nava. Y en su directiva lo acompañaron, como vicepresidente, don Carlos Pizano Saucedo, periodista e historiador  que radicaba en Guadalajara; como secretario, el padre Roberto Urzúa, autor de la primera gran reseña que en nuestra entidad se publicó sobre “El Camino Real de Colima”; como prosecretario el muchas veces mencionado profesor Genaro Hernández Corona, principal promotor del grupo; como tesorero, don J. Trinidad Lepe Preciado, fecundo cuentista y novelista, nacido en la misma región que Juan Rulfo, y como protesorero, el profesor Juan Oseguera Velázquez, quien habiendo nacido en Michoacán, había publicado ya algunas magníficas obras que hablan de la geografía y la historia de Colima.

EL MAREMAGNUM POLÍTICO DE 1988. –

Faltaban, pues, alrededor de 25 días para que las elecciones presidenciales se llevaran a cabo en nuestro país. Pero desde tres meses antes, como en Colima iba a haber elecciones concurrentes y se tendrían que elegir también a los diputados locales, los diputados federales y los senadores, la situación se fue poniendo cada vez más candente desde febrero, porque tendrían que seleccionarse y registrarse todos los ciudadanos que pudiesen aspirar a todos esos puestos.

En lo que se refiere al PRI sólo quiero comentar que, teniendo un verdadero terror a realizar elecciones internas, recurrieron a la designación tradicional (“dedazo”, le decían), eligiendo, como lo expresaría tres años después don Carlos de la Madrid, “no a los mejores candidatos, sino a los más idóneos [para el momento]”. Y todos ellos “traían en sus miras” a los candidatos de las diversas oposiciones que entonces se comenzaron a perfilar, temiendo, en algunos casos que, por primera vez en la vida del PRI, pudiesen perder las contiendas.

En Colima existían dos pequeños partidos de izquierda que no congeniaban entre sí: el PRT, de la línea trotskista, que lidereaban Rubén Martínez Rodríguez y José Ramón Vargas Valle, y el PMS, de inspiración marxista-leninista que encabezada el profesor Héberth Sánchez Polanco. En aquellos días los del PMS lanzaron una convocatoria para que todos los demás partidos de oposición (menos el PAN) y los poquitos ciudadanos independientes que quedábamos en CyD presentáramos candidatos comunes a los diferentes puestos. La propuesta pegó en algunos casos y en otros no. Pero la menciono por ser el primer esfuerzo político-electoral que se hizo en ese sentido en Colima.

La situación se volvió cada vez más interesante, pues comenzaron a surgir, desde las filas priistas, en todos los municipios, muchas otras personas que, hartas tal vez de lo que veían adentro, decidieron aprovechar la coyuntura y romper con el “partidazo”. Ciudadanos a los que hoy me abstendré de mencionar porque todo ese movimiento político merece ser desarrollado en un libro especial.

Esta última situación tenía, sin embargo, muy preocupada a toda la gente involucrada con “el sistema”, y muy alegres y esperanzados, en cambio, a los líderes de la oposición histórica, y a los que al calor de las circunstancias estaban surgiendo esos días.

Pero, mientras que todo eso (y más) acontecía en aquel maremágnum político, surgió, como ya dije, el día 13 de junio, la SCEH, cuya sede oficial fue la casa de doña María Ahumada, ubicada en Guerrero # 192, en el primer cuadro de la ciudad.

Al cabo, sin embargo, de poco menos de un mes de que la SCEH se fundó, se efectuaron las elecciones del domingo 6 de julio de aquel año convulso. Por lo que puedo muy bien afirmar que sus fundadores tuvieron el tino de no meterse en “la grilla”, tal vez en consideración a los tres cultos sacerdotes que, como estaban las cosas entonces, ni siquiera tenían el derecho de votar en las elecciones populares.

El resultado nacional de todo aquel barullo político-electoral se conoce muy bien. Pero espero tener tiempo para exponer próximamente algunos detalles que no han sido aún publicados sobre lo que sucedió en Colima. Y, por supuesto, algunas biografías de los integrantes de la SCEH.

En este último sentido, el ingeniero Arturo Navarro precisa en su obra que, meses después de su fundación, “por diversas circunstancias y azares del destino el grupo original se fue disgregando”. Y enseguida añade que, así como se retiraron o fallecieron algunos elementos, otros se comenzaron a incorporar. Pero tuvieron que pasar seis años más para que a este redactor fuera aceptado entre los nuevos miembros y, quienes me invitaron a participar, fueron mis dos grandes amigos, Hugo Alberto Gallardo Virgen, y Elías Méndez Pizano, con quienes coincidía en el grupo de Pro-Ecología de Colima.

Hugo Alberto me enseñó a reportear y a tomar fotografías más o menos aceptables. Y don Elías fue nuestro guía en muchas de las veredas que recorrimos de nuestro bello estado. Descansen en paz los dos.

PIES DE FOTO. –

1.- Toma de protesta de la directiva de la SCEH que encabezó el Profr. Juan Vaca Pulido entre 1993 y 1994.

2.- Algún festejo en el que ya estuvieron presentes las dos mujeres que ingresaron con posterioridad a la muerte de doña María Ahumada y la separación de Cecilia Salazar.

3 y 4. – He aquí dos fotos que me regaló Hugo Alberto Gallardo del primer gran mitin de “la oposición” en Colima. Lunes 4 de enero de 1988, con el candidato presidencial Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

5.- Esta foto establece un punto de contacto entre Pro Ecología de Colima, A. C. y la SCEH. De izquierda a derecha José Salazar Aviña, Francisco Cárdenas Munguía, Ismael Yáñez Centeno, Rafael Coll y Hugo Alberto Gallardo Virgen.

 

 

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