A pesar de las defecciones del dos veces alcalde de Manzanillo, Virgilio Mendoza Amezcua; de la ex diputada local porteña, Gabriela Benavides Cobos; del ex diputado local y federal Pedro Peralta Rivas; de Esmeralda Cárdenas Sánchez, con estos dos mismos cargos en su haber; del ex presidente municipal de Colima y ex diputado federal, Leoncio Morán Sánchez; del ex diputado local y ex alcalde de Coquimatlán, Salvador Fuentes Pedroza; y de sus colegas de Comala y Villa de Álvarez, Braulio Arrequín Acevedo y Brenda Gutiérrez Vega; de los ex presidentes municipales de Tecomán, Elías Martínez Delgadillo y Saúl Magaña Tejeda, entre las principales, el Partido Acción Nacional en las elecciones del domingo 07/06/2015 ganó la mayoría de curules en el Congreso del Estado, seis alcaldías y una diputación federal, quedando a 503 votos de la gubernatura.

Con tantas deserciones era como para que el blanquiazul hubiera perdido de todas, todas, hasta su registro, pero no ocurrió así porque sus militantes de base no se fueron con el canto de los desertores, grupo que por su fechorías políticas está definitivamente fuera del PAN, así no haya renunciado a sus filas. No renuncian para causarle el mayor daño adicional posible al partido del que tanto se sirvieron. Sus posibilidades de volver a figurar dependen de lo que decidan en su momento el PRI y su incondicional aliado el PVEM. Su destino no está en sus manos sino en las de tricolores y verde ecologistas. Como no habrá para todos, la mayoría se quedará chiflando en la loma. Al tiempo.

De nuevo con la administración municipal de Manzanillo en contra, el domingo 17/06/2016 el PAN ratificó su bien ganada posición como primera fuerza electoral en la entidad, así haya perdido la batalla por la gubernatura del estado ante el avasallamiento de toda la fuerza del estado priista, de la mafia peñista en el poder. El Pan conservó su voto duro y obtuvo un gran respaldo de los ciudadanos sin partido, verdades de a kilo que deberán considerar los tres diputados panistas que sólo escuchan y obedecen la voz de su amo Pedro Peralta Rivas: Julia Jiménez, Crispín Gutiérrez y Riult Rivera. Este trío continuará, si el alto mando panista se los sigue permitiendo, jugando el papel de esquiroles, quintacolumnistas y colaboracionistas del nuevo viejo PRI empeñado en desestabilizar al panismo colimense. Si derechos y honorables fueran, debieran abrirse de capa e incorporarse al grupo mencionado en el párrafo anterior.

El próximo relevo del CDE del PAN será aprovechado por sus enemigos tradicionales y los ex panistas ahora conversos priistas-verde ecologistas, para volver a golpear a la institución como lo han hecho en los últimos meses. Los panistas-panistas, los de a de veras, los de principios, convicciones y lealtades, tendrán que emplearse a fondo para prevalecer en el liderazgo de las preferencias electorales de los colimenses de cara al 2018. Por lo que esté en juego, todos los grupos internos y liderazgos del PAN deberán actuar con inteligencia y alta visión de miras. Es lo memos que le deben y han de pagar a sus militantes y simpatizantes. Hay que reconocer que el todavía dirigente estatal, ex diputado local y ex alcalde de Comala, Jesús Fuentes Martínez, ha conducido la nave azul con valor y decisión en las tormentosas aguas de las dos elecciones, la ordinaria y la extraordinaria. Nunca se arrugó ante las bravuconadas de los ultras peraltistas; al contrario, les tupió como los buenos.

Mención aparte merecen los alcaldes panistas de Colima, Héctor Insúa; Coquimatlán, Orlando Lino; de Cuauhtémoc, Rafael Mendoza; y Villa de Álvarez, Yullenny Cortés, que en pleno derecho de sus derechos políticos y responsabilidades partidistas, lideraron a sus correligionarios y gente de la sociedad civil en la contienda extraordinaria por la gubernatura del estado, ocasión en la que acreditaron con hechos y resultados contantes en votos azules la aceptación ciudadana de que gozan en sus respectivos municipios. Ellos se han ganado a pulso la oportunidad de volver a contener por un cargo de elección popular en los siguientes comicios que están a dos años de distancia.

EL ACABO
• En pago por haber impedido la concreción de la alianza del PRD con el PAN en la pasada contienda electoral, José Ignacio Peralta Sánchez le dará chamba a las “perredistas” Indira Vizcaíno y Martha Zepeda, “perfiles atractivos”.

• Otra más de Don Damón. El gobernador interino de Colima, Ramón Pérez Díaz, dijo sentirse satisfecho del trabajo realizado a 80 días de haber asumido el cargo en el que “no imaginó que se encontraría una administración con tantas demandas, crisis y deudas por pagar”. En primer lugar, nunca asumió nada; en segundo, ¡qué poca imaginación!

• Las perras bravas peraltistas no logran sosegarse. ¡Y eso que disque ganaron!

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