“Cuando la política deja de satisfacer las necesidades de la sociedad, su decadencia comienza con la irreverencia”

Jesús Reyes Heroles.

 

Déjenme decirles que en éste Colima de todos los días aspiración, no realidad, sigue siendo el Estado de Derecho. Por donde se le mire, el deseo naufraga en la mar de la contradicción, ineficiencia y corrupción.

Sea en la tarea de aplicar o de cumplir, el vicio doblega a la virtud y, tal dominio, arrastra al gobierno estatal al pantano de la incertidumbre, del no saber qué hacer. Y el fango no es piso firme.

Entre augurios de signos contrarios rebota el porvenir del “vas a vivir feliz”, el gobierno del gobernador José Ignacio Peralta Sánchez (a) el “asquitos” lanzó la preventa del paraíso, hoy se puede asegurar que los buenos deseos se fincan en predios del infierno. El “ascos” y la Gobernadora madre piden tiempo y no falta quien recuerde que, más de una vez, el tiempo ha derivado de un futuro vencido.

Buenos, lo que se dice buenos para resolver problemas no son ni Nacho Peralta ni sus 40 ladrones. Pero hay que reconocerles mérito: son únicos para crecer problemas. Sin temor al ridículo y en aras de subir sus bonos ante El “ascos” y la Gobernadora madre, su Secretario General de Gobierno  “El Chupitos” sigue pegado a la botella, su secretario de Finanzas lo trae enredado con las cuentas, el Secretario de Educación no ha desentonado, salió muy corrupto y bueno para nada y, así, con sus metidas de pata, lejos de resolver problemas, los complican.

Cuanto más alarga sus mensajes Nacho Peralta, más efectividad pierden sus discursos: En materia de seguridad las cosas pueden componerse o descomponerse. (SIC) vaya estupidez del gobernante. Cuanto más recae sobre El “asquitos” y la Gobernadora madre la responsabilidad de instrumentar una estrategia en economía, seguridad o política, más tienden ambos a dar por hecho lo que aún no es ni siquiera proyecto.

La mayoría de los colimenses desconfía del gobierno de José Ignacio y tiene sobradas razones para hacerlo, pues quienes lo acompañan en la vida pública están sumamente descompuestos, la verdad no esperábamos ese agotamiento tan pronto.

Ocurre cuando se embarca a un estado como el nuestro en una aventura bélica sin estrategia y mucho menos sin consultarlo ni informar cabalmente sobre ella y, peor aún, cuando al frente de la secretaria de Seguridad mantienen a un desfasado almirante como Eduardo Villa Valenzuela que no ha servido para nada ya que lo único que comanda son las fuerzas del desorden que terminan por confundir.

Desde el 1 de noviembre de 2015 no se sabe quién coordina la guerra contra el crimen organizado, misma que derrama su sangre y la de los colimenses hacia adentro y su ácido hacía fuera, calles y avenidas hoy están cubiertas de muertos.

Orden y contraorden (dicen verdes y blancos) es desorden y, precisamente, ésa es la estrategia no adoptada en el combate a la inseguridad. Un ejercicio de ensayo y error, donde el conejillo de Indias ha resultado ser la ciudadanía que se quedó en medio del fuego cruzado de la impunidad criminal y la negligencia política.

Ahora, en el colmo de la burla y el importamadrismo, cuando el drama de Colima adquiere visos de tragedia, se dice que el gobierno estatal está abierto a la crítica y a la propuesta razonable pero, de nuevo en la contradicción, el fiscal de plástico Felipe de Jesús Muñoz Vázquez salió a decir el miércoles 6 de abril que: “Si en seis meses no da resultados en el combate a la inseguridad < Renuncia >, don Felipe de Jesús ya ha consumido cerca de tres meses y ha quedado a deber, ojalá y tenga tantita vergüenza y se regrese por donde vino.

Al margen de su efecto el desorientado gobierno de José Ignacio Peralta Sánchez (a) El “asquitos” quizá marque, para los seis años por venir, una limitante permanente, dejando para el gobernador siguiente (2021) lo que el historiador Daniel Cosío Villegas definió y acuñó  como el estilo personal de gobernar,  todo, por una sencilla razón, NO hay gobernador en Palacio de Gobierno por lo tanto no hay estilo.

Seguir dependiendo de las alabanzas cotidianas de la Gobernadora madre en su pasquín, junto con sus columnistasnachoperalta@gmail.com no llevará a Nacho Peralta a superar ninguna circunstancia.

Continuar desde el gobierno diciendo medias verdades y mentiras completas, dejando al olvido enterrar los muertos y a la violencia justificar el autoritarismo, es apostarle al fracaso.

El gobierno de Colima camina solo por una línea muy delgada donde, como añadido, las acciones para restablecer la seguridad pública y atemperar el descontento social no acaban de rendir frutos, somos el primerísimo lugar en asesinatos y, sí esto que llaman gobierno no advierte la atmósfera de sangre y terror, las liebres le seguirán saltando y…seguirá, como hasta ahora, descarrilado.

Ahí se ven.

ENLACITOS

 

NO ES VERGÜENZA SER BANDIDO SI SE ROBA AL QUE ES LADRÓN: Ahora resulta que el gobernador Nacho Peralta es el adalid de la transparencia según Cerdo-Ta-do rogelio rueda quien está involucrado, junto con su jefe político en la corrupción de Mil 500 tarjetas de débito con depósitos de 7 mil pesos en una transa-acción que les deja 10 millones 500 mil pesos mensuales en sus bolsillos.

Por cierto, cientos de priistas “beneficiados” con las tarjetas millonarias siguen esperando que Nachito o  Cerdo-ta-do les depositen los 7 mil pesos mensuales atrasados desde el pasado mes de noviembre 2015.

Vaya par de ratas priistas.

 

NO ME DEFIENDAS COMPADRE: Al caer en las garras y una supuesta “protección” de la Gobernadora madre y su pasquín la alcaldesa porteña Gabriela Benavides Cobos cayó en la trampa de hacerle el caldo gordo a la decrepita tía en eso de los “sueldazos”.

El pasado miércoles 25 de mayo en las páginas del mamotreto de la influyente  tía editora la señora presidenta municipal de Manzanillo declaró que ella ganaba “aproximadamente” 60 mil pesos mensuales, más 25 mil pesos para ayudar a la gente. (Sic).

Sin embargo, los “aliados” periodísticos de la edil porteña Gaby Benavides el pasado 31 de mayo la desnudaron al denunciar lo siguiente: A pesar de su reticencia a publicar datos verdaderos en la página de transparencia del Ayuntamiento de Manzanillo, ella misma aceptó, en una entrevista, que percibe aproximadamente 85 mil pesos mensuales. (Diario de Colima 31/05/16)

¿Cuánto tiempo más durará la verdad en salir? “Garganta profunda municipal” dice que ella y ellos (regidores) ganan 47 mil pesos quincenales, lo que es igual a 94 mil pesos mensuales de salario, más 50 mil pesos mensuales de “compensación” de acuerdo al acta de Sesión Pública de Cabildo No. 17 del martes 29 del mes de marzo 2016, lo que da un total de $ 144 mil pesos mensuales.

Nada cuesta ser transparentes, lo criticable es que algunos alcaldes se presten a las maquinaciones perversas de la Gobernadora madre para desviar la atención de las raterías del gobernador José Ignacio Peralta Sánchez.

Si miento háganmelo saber.

 

 

 

 

 

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.