Colima es cuna de ilustres mujeres y hombres que han luchado por los ideales y valores que son hoy la base de un pueblo libre, democrático y representativo, y que han dejado una sólida herencia histórica y cultural a las nuevas generaciones.

Uno de estas personajes ilustres fue el Coronel Pedro Regalado; que nació en la Villa de Colima el 18 de mayo de 1787 y fue un Insurrecto que  se adhirió y luego mantuvo la Insurgencia por la Independencia de México en Colima junto con su sobrino Manuel Llamas. Ambos se incorporaron a la lucha por la independencia el 30 de septiembre de 1810, combatieron a los realistas en territorio colimense y fueron conocidos por sus apellidos precisamente como “Los Regalado”.

En una carta dirigida a su suegro, Pedro manifestaba su deseo de incorporarse a la lucha por la independencia y le indicaba que en caso de que falleciera en la guerra, fungiera como albacea de sus bienes y declaró como heredera única a su esposa María Petra. Inmediatamente y al saberse su adhesión al proceso libertario, las autoridades realistas habían ordenado la confiscación de sus tierras, cultivos, ganado, acusándolo de rebelde y enemigo del rey.

Pedro Regalado Llamas  propuso que se otorgara a José María Morelos y Pavón, el grado de Generalísimo, con el que se le conoció y reconoció a tan ilustre personaje en el ámbito nacional como internacional.

Regalado militó en las fuerzas insurgentes de José Antonio Torres. Con José Calixto Martínez Moreno participó en la detención de un grupo de españoles residentes en Colima y en su conducción a Guadalajara cuando Hidalgo se encontraba en esa ciudad y por los cuales se pedía rescate.

Desempeñó otras comisiones, como participar en la Batalla del Puente de Calderón, en la que las tropas de Hidalgo resultaron derrotadas y ocasionó que los dirigentes del movimiento emprendieran la marcha al norte. Después de ese acontecimiento, Calixto Martínez y Pedro Regalado se replegaron al sur de Jalisco y participaron en varios encuentros con las tropas realistas comandadas por el coronel Manuel del Río, el general Rosendo Porlier, el capitán José Manuel Bazavilbazo y el comandante Juan N. Cuellar en las poblaciones de Zacoalco, Sayula, Zapotlán,

Pedro fue pasado por las armas en Colima el 14 de marzo de 1814  cuando contaba con 24 años, dejando viuda a su esposa Petra Covarrubias. Fue enterrado por el presbítero Joaquín Ortega en la Parroquia de Colima.

 

 

J. Daniel Miranda Medrano

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