Seguramente, han escuchado   la  frase: el poeta nace, el orador se hace, pero  , ¿y  los genios? ¿Nacen o se hacen?

En 1898 nació, en New York, Williams James Sidis, catalogado como el hombre más inteligente de todos los tiempos, con  un  Coeficiente intelectual de  300. Su padre,  el Psiquiatra de origen ruso Boris Sidis, autor de varios libros, poliglota y poseedor de una amplia cultura, fue su guía: rodeó su cuna con libros infantiles, decoraciones multicolores, ilustraciones de viajes, un globo terrestre giratorio con los nombres de los países en colores, leyó  frente a él múltiples obras, puso a su disposición  cubos mágicos con el abecedario y  juegos infantiles, que despertaron tempranamente  el interés por el conocimiento. Este genio artificial, a los dos años  era capaz de conversar con adultos, de leer el  New York Times; a los cuatro había leído la Ilíada y la Odisea; a los seis años hablaba 9 idiomas, y había  creado su propia lengua (Vandergood) a los siete.  A sus 16 años  terminó medicina y leyes, pero antes estudió matemáticas en Harvard y en  el MIT. Cuando emprendió el viaje a los cuarenta y cinco Williams, dominaba 40  idiomas.

En  Budapest, el psicólogo Lazslo  Porgar,  autor del Libro “Cómo Educar  a un  Genio”, intentando demostrar  que un niño normal, con entrenamiento especial, puede realizar hazañas creativas e intelectuales, buscó casarse con la maestra Klara y  experimentar con sus propios hijos. El plan consistió en : educación personalizada  en casa, con  exámenes oficiales periódicos ,agregado al programa alguna disciplina. El también ajedrecista Porgar, capacitó, con la ayuda de  especialistas, intensivamente,  a sus  hijas,   en la técnica del ajedrez. Hoy  Susan,   su primogénita,  es la primera mujer campeona mundial de la especialidad  y la única que ha vencido a  todos los varones; Judith y Sofía sus otras dos hijas, se encuentran en la antesala del campeonato. Con trabajo y circunstancias afortunadas  dice  Lazslo:   se puede hacer de un niño, un genio.

Cuando se le pregunta, a la literata y escritora  Marilyn Vos Savant, considerada actualmente como la mujer más  inteligente del  mundo con  un C.I de  228, la razón de su genialidad, dice, no saberlo, confiesa haber tenido  127 puntos a los 7 años y luego 167 a los 10; ser autodidacta, gran lectora desde la infancia, analítica y objetiva, visitante acérrima de los museos de New York y amante de socializar. Esta celebridad, autora de las obras: Gimnasia Cerebral, Gimnasia Cerebral en Acción y  El Poder del Pensamiento Lógico, así como colaboradora de la Revista Párade ( la de mayor tiraje en el mundo con 36,000,000 de ejemplares) expresa finalmente: “para adquirir conocimiento, uno debe estudiar, pero para adquirir sabiduría, uno debe observar.”

Por eso, cuando analizamos  lo anterior y nos damos cuenta   que  las abejas con 10,000 neuronas, son capaces de  realizar actividades muy similares al hombre, incluso hacerse emperatriz de la colmena, cuando se lo proponen y disponen de alimentos adecuados,  y estimulación temprana; el niño de 86,000,000,000 de células cerebrales  magnificentes, que no se mueren con la facilidad con que se pensaba y cuando esto pasa  son reemplazadas por otras como lo aseguran investigadores de la Universidad de Princeton;  puede con  estimulación especial y entorno adecuado  hacerse un genio.

Ciertamente la  genialidad no se consigue con facilidad. En su búsqueda y hallazgo, participan, factores relacionados con la concepción, toda vez, que  las células germinales de la pareja , antes de que se dé , alinean a sus cromosomas de acuerdo al entorno, dándole  calidad al huevo o zigoto, quien  seguirá siendo influenciado en sus siguientes etapas por: la alimentación de la madre, el ejercicio, sus creencias, el efecto  de otros sobre ella, la modalidad del  estrés (eustrés o distrés) el grado de exposición a contaminantes o cancerígenos  y  la oxigenación que al final de la gestación recibe el producto.

Ya al nacimiento, la leche materna,  contribuirá al fortalecimiento del genio que estamos buscando, su alto contenido en nutrientes cerebrales,  entre ellos, los  omegas 3 y 6  llamados  DHA y ARA en las fórmulas infantiles, junto con el ejercicio ( gateo) , la armonía familiar, el amor y la estimulación  multisensoríal   harían el resto. En otras etapas de la vida, la alimentación diversificada que contemple: pescados azules( salmón, atún, sardina, trucha, pez vela, anguilas y cazón ) cereales, pastas integrales, frutos secos, semillas, nueces, chocolate negro, coliflor, plátano, piña, pavo, pollo y yema de huevo, ricos en Omegas, Triptofano y Colina, entre otros nutrientes, harán flexibles  las paredes neuronales, facilitando  la trasmisión entre una y otra célula, como si fueran lubricantes y dando como  consecuencia que los niños sean más inteligentes.

También hay  evidencias científicas, que nos obligan a  la necesidad de conectar estrechamente los dos  hemisferios cerebrales, para un mayor rendimiento del órgano, es sabido que el hemisferio  derecho, maneja la mano izquierda, tiene que ver  con la percepción u orientación espacial, la facultad para expresar y captar emociones ,para controlar los aspectos no verbales de la comunicación: la intuición, el recuerdo de caras, voces y las melodías, también contribuye al discernimiento y la imaginación. El hemisferio izquierdo, maneja la mano derecha, es el dominante en la mayoría de los seres humanos , es la mitad  más compleja y está relacionada con la parte verbal, el habla,  es además,   analítico, lógico, temporal, abstracto y  racional; por ende entrenarlos para una amigable cooperación  nos hace  superiores.

En fin hay muchos ejemplos que muestran el camino para hacer grandes a nuestros hijos, la  gimnasia cerebral es uno de ellos; el Dr. Paul E. Dennison  , en su obra Gimnasia para el Cerebro, nos lo enseña en diversos   ejercicios,  que permiten una mejor comunicación entre los dos hemisferios cerebrales: El “Gateo Cruzado”: que consiste  en hacer movimientos cruzados al ritmo de la música, tendientes a lograr  que el brazo de  un lado vaya hacia la pierna del lado opuesto,  cruzando la línea media mientras se realizan  movimientos oculares en todas direcciones.  El  “Ocho Perezoso”: el niño dibuja  tres veces un ocho acostado con cada mano derecha primero, luego  con la izquierda y finalmente con ambas manos. Un tercero ejercicio es el “Garabato Doble”: con la mano izquierda y derecha, simultáneamente   dentro de una hoja de papel,  se garabatea  simulando  curvas descendentes que siguen la misma trayectoria  como si fuera una sinuosa carretera.

Como podemos ver si es posible crear un genio, basta tener: un cerebro sano, que él niño quiera, se aplique, tenga un armonioso hogar   y el  método adecuado para su desarrollo intelectual. ( Véase los libros:  de los Mapas Mentales– Tony Buzán, Gimnasia Cerebral –Marilyn Vos Savant , Desarrolla Una Mente Prodigiosa — Ramón Campayo, Entrenamiento Mental—Alberto Coto y  Gimnasia para el  Cerebro—Paul E. Dennison.)

Dr. Ricardo Ramírez Ramírez

Médico Pediatra (UNAM); Presidente de la Asociación Colimense de Consumidores ; activista social.

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