Alex Berber
Comm Politics-Alex Berber.
 
            Andrés Manuel López Obrador estuvo el pasado fin de semana en Colima y dejó hilo para tenernos atareados más de una semana. El céntrico Auditorio “Miguel de la Madrid” se colmó de simpatizantes pejistas, pocos de ellos realmente incorporados a las filas del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), pero muchos de ellos ¿ex? priistas y/o panistas connotados, sin olvidarnos de la gran afluencia de petistas, liderados por su cacique estatal, Joel Padilla Peña, quien es nuevamente el más pejista de los pejistas colimenses, haciéndonos olvidar que hace un año era aliado electoral del PRI.
            Pero entremos en materia. Esta gira de Andrés Manuel, relativa a la firma del “Acuerdo por la Prosperidad y el Renacimiento de México”, fue el arranque de los trabajos partidistas de MORENA en Colima, y de paso la develación oficial de Indira Vizcaíno Silva como parte esencial del trabajo que hará este partido político en la entidad, colaborando con su granito de arena para que Andrés Manuel llegue a la presidencia de la República en 2018. Como bien lo dijo AMLO en su discurso, “queda un año”, y los aires electorales ya se sienten también en Colima.
            Como figura local más reconocida en la firma de este acuerdo, Indira se llevó el aplausómetro del evento (con rechifla y coqueteos incluidos), alborotando el gallinero de los “morenistas fundadores”, quienes no dejaron escapar los reflectores para atizar a la cuauhtemense con una lona en la que advertían a López Obrador que la ex diputada federal perredista iba a traicionarlo, destacando su reciente pasado en la administración priista del Gobernador Peralta.
MÁS QUE UN ACUERDO, ES UNA CONVOCATORIA…
            En su discurso, el presidente de MORENA tocó los puntos más interesantes de su intervención en Colima. Este acuerdo es una convocatoria abierta a todos los que simpaticen con su movimiento: priistas, panistas, perredistas, petistas, ciudadanos en general que estén hartos de los gobiernos neoliberales que, desde los tiempos de Miguel de la Madrid (curiosamente), han venido mermando año con año la calidad de vida de los mexicanos.
            AMLO fue muy claro para con sus correligionarios, esencialmente, con los socios fundadores de MORENA, aquellos que se brincaron del Titanic perredista desde el primer instante. “MORENA no tiene dueño”, dijo, aunque ya todos sabemos que sí, pero me imagino que fue un acto de falsa modestia. Y advirtió: “no estamos aquí por los cargos”, invitándolos a apoyar su movimiento sin esperar una candidatura determinada, en lo que fue una respuesta directa a los reclamos de aquellos que ven peligrar su posición en las boletas electorales ante la llegada del Huracán Indira al partido de AMLO.
ANDRÉS MANUEL NO LA PUEDE DEJAR IR, Y VICEVERSA
            Si después de la elección de 2012 nos preguntáramos por una oportunidad electoral más para AMLO, muchos lo hubiéramos incluso dudado. Pero nadie más que el Gobierno de Enrique Peña Nieto ha sido el culpable del renacer político de López Obrador. Al cumplirse todas sus desastrosas predicciones, ha llegado el momento en que el izquierdista por excelencia es el candidato a vencer, y en Colima históricamente se ha contribuido poco a su movimiento. Por tal motivo, en este 2018 parece dispuesto a buscar colimenses que le ayuden a obtener una cosecha al menos interesante de votos en este territorio.
Seamos sinceros. Los morenistas fundadores tienen muy pocas cartas a su favor para exigirle al dueño del partido que deseche la opción de incorporar a Indira Vizcaíno. AMLO es sabedor de que para 2018 si no empieza a sumar aliados, puede empezar a restar sus posibilidades. La popularidad de Indira en el ámbito de izquierda sí se mermó tras su paso por el Gobierno del Estado, pero se reavivó sensiblemente tras su renuncia al Gabinete estatal. No es lo mismo salir pateada que abrir la puerta a patadas, y los efectos políticos son consecuentes con tal decisión. El aplausómetro ya mencionado ha sido una ligera muestra de ello. MORENA necesita a Indira e Indira necesita a MORENA. Por el simple motivo que en nuestra entidad los movimientos ciudadanos son vistos con recelo e incredulidad (la mejor muestra es “¿Cómo Vamos, Colima?”), una candidatura como la de Indira necesitará un respaldo político, y qué mejor que el de AMLO Reloaded.
            Para pesar de los morenistas de antaño, los pésimos resultados en las elecciones previas en Colima son muestra de que el partido de AMLO necesita afianzar personajes con capital político que mejoren su cosecha. Indira lo tiene, “haiga sido como haiga sido”, dicen, y evidentemente que su llegada iba a generar recelo; lo peor para los anti-indiristas es que a Andrés Manuel esa situación no parece quitarle el sueño, y fue muy explícito al planteárselos.
            El futuro de Indira en el movimiento morenista en Colima es promisorio. La votación alcanzada por la cuauhtemense en las elecciones de 2015 por la diputación federal es recuperable desde el momento en que llega al escenario y sonríe. Indira tiene esa doble capacidad de vivir de su cara, pero también vivir de su discurso. Es por eso que, desde este momento, tricolores y azules han impulsado una campaña de desprestigio en su contra, como solo panistas y priistas saben, entendiéndose tan bien para unirse contra AMLO. Y es que si yo fuera candidato azul o tricolor para el Senado en 2018, me gustaría enfrentarme a cualquiera, menos a una Indira Vizcaíno cobijada por AMLO.
 
Pase de salida…
 
ROBO QUE PASÓ A SER UN CIRCO CON SOSPECHOSISMO PRIISTA
Qué pena por mis colegas periodistas que fueron robados en el evento de Andrés Manuel López Obrador. Durante la multitudinaria entrevista al “Peje”, un par de colegas fueron víctimas de los carteristas, aunado al robo de un teléfono celular propiedad de un medio de comunicación y el intento de robo de la grabadora de uno de los reporteros. Lo más triste es que este suceso fuera convertido en un circo por un medio local en su edición de domingo, desvirtuando toda la seriedad del asunto y elevando el sospechosismo. Al dar “la de 8” a la noticia del robo en el evento de MORENA y tratar de sacar tajada política a favor del PRI en una breve editorial, los únicos afectados fueron, nuevamente, los colegas periodistas. Salvador Silva Padilla, Director de Comunicación del PRI, y Rogelio Rueda Sánchez, dirigente estatal del tricolor, deberían estar sumamente molestos por esta situación, ya que no fueron pocos los que comentaron su incredulidad, elevando sus sospechas en contra del PRI por el suceso que afectó a periodistas rectos, como si la intención fuera manchar el evento pejista y desviar el verdadero mensaje que AMLO vino a dar. Por cierto, mensaje al que ni siquiera las víctimas de los robos le restaron importancia. Eso habla muy bien de ellos, y muy mal del que quiso sacar tajada política. Mi solidaridad para las víctimas de estos robos…
 
… Y LOS PANISTAS TAMPOCO SE RESISTIERON
De hacer escarnio por el robo a periodistas en el evento de AMLO, también hubo bastantes panistas que se mofaron de ello y quisieron sacar tajada… Enrique Michel no debería estar contento porque evidenciaron una sola cosa: ¡qué pánico le tienen a AMLO, igual que los priistas!
 
*Columnista  #G8-Independiente…
Alex Berber

Autor del libro "El hacedor de goles ha muerto"

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