TAREA POLÍTICA

Los mismos líderes empresariales que no vieron nada irregular en las administraciones silverista y anguianista, ahora se han erigido en los paladines de la transparencia y la rendición de cuentas amparados en los membretes de moda ¿Cómo vamos? Colima, “3 de 3” y Observatorio Ciudadano. Para el financiamiento de tan patriótica tarea, el máximo líder de los guardianes del buen gobierno está en vías de lograr que José Ignacio Peralta, para quien “una de las características esenciales de la nueva forma de gobernar consiste en incentivar la concurrencia de la ciudadanía organizada dentro de las acciones de la administración pública”, le entregue puntual y religiosamente el 5% de la captación total que genere en el futuro el impuesto del 2% sobre la nómina , algo así como unos diez millones de pesos mensuales, calculan quienes saben.

“Lograr que gobierno y ciudadanía trabajen corresponsablemente en la evaluación de la gestión pública como mecanismo idóneo de control preventivo, es una prioridad de esta administración”, argumenta José Ignacio para justificar la entrega de dinero público al señor Brun Solórzano y a su grupo de auto nombrados  inquisidores del sector público local. En su iniciativa de adición del artículo 41 U BIS de la Ley de Hacienda del Estado de Colima, estima “de sustancial importancia incentivar a la ciudadanía para que coadyuve con el quehacer público, haciendo un esfuerzo que permita a ambos sectores dotar de recursos financieros a las organizaciones de la sociedad civil que colaboren y participen legal y activamente en el establecimiento de mecanismos de vigilancia social”. Así que ya saben todos los interesados en ser subsidiados: organícense, colaboren y participen para recibir el mismo trato que los dueños de las franquicias mencionadas en el párrafo anterior.

José Ignacio alega que para su gobierno también es prioritaria la promoción para que la comunidad “participe activamente en los procesos de planeación, establecimiento de prioridades, sistematización, realización, control y supervisión de programas y proyectos, es decir, que tome parte en los asuntos públicos del Estado”, comunidad que para él representan los señores Brun, Moncada, Pérez, Marmolejo y Zarco, quienes, si el Congreso del Estado aprueba la iniciativa de su amigo, recibirán el dinero como pago a  sus valiosos servicios en la operación de una contraloría y de un observatorio ciudadano con los que pretenden mantener a raya a los alcaldes, diputados locales y federales, senadores, etc., menos a los funcionarios estatales provenientes de la Marina Mercante, por supuesto. Luego vendrá el negocio de las asesorías, certificaciones y reconocimientos al estilo de los ISOS.

Antes de siquiera someter a discusión la iniciativa peraltista de fondear a Guillermo Brun Solórzano y Cia, los diputados de la LVII Legislatura Local deben ordenarle al Órgano Superior de Auditoría y Fiscalización Gubernamental del Estado de Colima audite a  fondo, en serio y de manera integral, al Fideicomiso para el Desarrollo Económico del Estado de Colima, FIDEC, y al Sistema Estatal de Financiamiento para el Desarrollo Económico del Estado de Colima (SEFIDEC), en manos ya de la misma gavilla empresarial. Con un poco de suerte y mucha voluntad los auditores podrían rastrear el destino de unos 500 0 600 millones de pesos, recuperar la parte que haya sido desviada y con ella cubrirles varios años de cuotas a los “vigilantes sociales” de COPARMEX y demás yerbas en caso de que el Congreso lo apruebe.

EL ACABO

  • Con Andrés Rivas Franco como nuevo titular del SEFIDEC, los recursos que lleguen a autorizarles a los vigilantes sociales liderados por Guillermo BRUN les fluirán como agua de CIAPACOV.
  • Gracias a esquiroles de la alternancia política en la gubernatura de Colima como el ‘ciudadano’ Leoncio Morán Sánchez, “las irregularidades que se cometieron durante el sexenio de Mario Anguiano Moreno podrían quedar impunes por la pasividad y complicidad del gobierno del Estado y el Congreso local”.
  • El lenguaraz comerciante de la calle Madero que encontró en la política su modus vivendi, no se equivoca al afirmar que no pasará nada. Lo que pasó en el sexenio de Anguiano Moreno quedará impune, mismo caso del encabezado por Jesús Silverio Cavazos Ceballos. Y así pasará dentro de seis años. Al tiempo.
  • Si los dos centros de prevención y readaptación social que operan en la entidad, Colima y Manzanillo, están saturados de población penitenciaria, ¿dónde metió José Ignacio Peralta  a las mil 427 personas detenidas en los en 100 días de su administración que en los hechos lleva ya más de 200? ¿O todos entraron por una puerta y salieron por otra? Son preguntas, no se enojen.

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