Jesús CP

La escandolosa corrupción de este sexenio provocó que esta campaña girara en torno a ese tema. Parece que ahora llegar etiquetándose como “honesto” es el gran  atractivo político para ganar votos. Dos verdades dijo el presidente Peña Nieto, con las que coincido, la primera: “la corrupción es un problema cultural”. No hay cómo negarlo.

No encuentro a quién le puede interesar un país sin corrupción y con estado de derecho… ¿a los estudiantes que ingresan con palancas a las universidades? ¿a los banqueros que atienden a sus conocidos sin esperar turno? ¿a los empresarios que se roban la luz? ¿a los comerciantes que no quieren dar facturas? ¿a los médicos que se enojan cuando les piden recibo de honorarios? ¿a los mecánicos que se chingan a sus clientes con mentiras? ¿a los empleadores que no dan seguro a sus empleados? ¿a los que no pagan utilidades? ¿a los que les hacen firmar contrato cada mes a su personal? ¿a los burócratas que piden propina para sacar los trámites? ¿a los funcionarios que cobran un porcentaje de los apoyos otorgados o las obras asignadas? ¿a los constructores que ofrecen billetes para ganar obras? ¿a los delincuentes? ¿a los taxistas que no te cobran la tarifa establecida? ¿a los hospitales que cobran medicamentes que ni siquiera suministraron? ¿a los inspectores de los ayuntamientos que cenan gratis? ¿a los tránsitos y federales que consideran las mordidas complemento de su sueldo? ¿a los transportistas que dan mordidas en las revisiones? ¿a los albañiles que se roban el material de las obras en donde trabajan? ¿a los funcionarios que se llevan materiales a su casa? ¿a los ejecutivos que se tranzan a sus empresas con los viáticos? ¿a los rectores que no transparentan a sus universidades? ¿a los abogados que ganan a base de soltar dinero? ¿a los que compran o venden piratería? ¿a los contratistas que operan con empresas fantasmas? ¿a los que venden facturas? ¿a los aviadores? ¿a los paracaidistas? ¿a los agiotistas? ¿a los extorsionadores telefónicos? ¿a los gasolineros que te roban en cada carga? ¿a los empleados que hacen robo hormiga? ¿a los que no respetan las reglas de tránsito? ¿a los tianguistas que venden fayuca? ¿a los que no pagan su pensión alimenticia? ¿a las que utilizan a sus hijos para sacar dinero? ¿a los que no respetan a los animales?

Malamente, el país ya está deformado para operar de manera regular con la corrupción y con ausencia de respeto a la ley, por facilidad, por costumbre, por cultura, por lo que sea. Por eso creo que es hipócrita (y generalizo para que no sea charla banquetera) un discurso de honestidad por parte de una clase política que no la ejerce, para una sociedad que no le interesa.

La otra verdad con la que coincido con el presidente es: Ninguna les embona. A los comentarios me remito.

Jesús CP.

"Hombre de costumbres."

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.