TAREA POLÍTICA por José Luís Santana Ochoa.

El desabasto de medicamentos y material de curación en los hospitales a cargo de la Secretaría de Salud y Bienestar Social del Gobierno del Estado ha sido la constante en los casi tres años del gobierno bajo el que supuestamente los colimenses iban a vivir felices y seguros, saludables. Según datos del primer semestre de 2018, el Instituto Estatal de Cancerología sólo recibió el 35.2% de sus requerimientos; el Hospital General de Manzanillo, 35.6%; Tecomán, 43.14%; el Materno Infantil, 43.75%; Ixtlahuacán, 44.20%; y el Regional Universitario, 47.22%. Con tan bajos abastecimientos les es imposible a los trabajadores de la salud prestar a la población los servicios médicos y hospitalarios que demanda.

Titulares de la SS y BS van y vienen, ya son tres al hilo, y las condiciones de operación de sus hospitales no mejoran, al contrario, emporan. “La actitud necia, terca, indocta, caprichosa y petulante de Carlos Salazar Silva hizo que todo lo construido en la SSA se fuera a la tiznada. Nada le pareció y todo destruyó. Uno de los procedimientos que mandó a volar fue el relacionado con el abasto de medicamentos que se operaba a través de la subrogación de farmacias con la empresa NADRO. Sin preocuparse por entender, escuchar razones, descalificó el proceso, negó el adeudo y desbarató todo acuerdo operativo con el argumento de que los compromisos institucionales no le correspondían”, denuncia desde las entrañas mismas de esa Dependencia un conocido y reconocido médico de la misma.

“Con el fuereño Villaseñor Ruiz la nulidad anduvo por su administración y el desabasto continuó acrecentando su ritmo.

Con el simpático pero bueno para absolutamente nada del Señor Becerra, los saldos son verdaderamente preocupantes. Sin ideas pero con torpezas, las carencias de medicamentos y material de curación se han sentido en todas las unidades de atención; suspensión y paros de servicios, eventos quirúrgicos hasta de quimioterapias a niños con cáncer”, dispara con puntería apache el mismo denunciante.

“De los más de 200 millones de pesos anunciados por José Ignacio Peralta al calor de la reciente campaña electoral, nada de nada. Entre más explicaciones da el Secretario Becerra más se enreda. Acepta haber recibido el dinero, luego dice no saber ni qué onda, se excusa explicando procesos de compras en curso etc., etc., pero los medicamentos y materiales de curación correspondientes a esos millones no aparecen por ningún lado”, acusan médicos y enfermeras a quienes su jefe manda a la guerra sin fusiles.

“La situación llega al calificativo de caótica, cada vez son más los llamados de la sociedad, actores políticos, trabajadores de la salud, sin que a las autoridades den alguna señal para aminorar la estrepitosa caída de la Secretaria de Salud; al contrario,  continúan dando la nota por el tufo de la corrupción imperante y la ineptitud de sus mandos que aún con la adjudicación a una filial de la Empresa PISA SA de CV de la Subrogación de Farmacias continúan hechos pelotas y no han terminado de aterrizar los procesos para solucionar el  desabasto crónico de medicamentos y material de curación”, es la opinión generalizada de los trabajadores al servicio de la SS y BS.

Más que probado está que a José Ignacio Peralta le importa un cacahuate que miles de colimenses y vecinos de las zonas limítrofes de los estados de Jalisco y Michoacán no sean atendidos como debieran,  tanto porque los hospitales que opera a través de la SS y BS carecen de medicamentos y material de curación como de equipo e instrumental médico. Las ambulancias iguanas ranas, como si fueran vehículos para transportar mercancía. A él lo único que le importa es su rebanada del pastel, moches, en esta Dependencia que “es una de las fuentes de la gran corrupción” que impera en el gobierno peraltista, y donde manada y gobierna la Directora Administrativa, Licenciada en Administración de Empresas Turísticas Leticia Guadalupe Delgado Carrillo.

Porque sin medicamentos no hay salud, la población que a diario recurre a los hospitales públicos en busca de atención a sus males seguirá sufriéndolos hasta que el 1/XII/2018 llegue a la presidencia de la República Andrés Manuel López Obrador, pues con él nadie robará, mentirá ni traicionará, incluidos Peralta, Becerra y Hendy Zaga. ¿O sí?

 

EL ACABO

 

  • La Auditora Superior del Estado de Colima, Indira García Pérez, deberá acreditarse merecedora de haber sido elegida por sus pares Secretaria General de la Región Pacífico de la Asociación Nacional de Organismos de Fiscalización Superior y Control Gubernamental (Asofis), poniéndose ya a trabajar en serio y a fondo para secar las “grandes fuentes de corrupción” como la Secretaría de Salud y Bienestar Social del Gobierno del Estado y el Sistema Estatal de Financiamiento para el Desarrollo Económico del Estado de Colima (SEFIDEC), por ejemplo.
  • Por exceso de pago, el miércoles anterior la CFE le cortó el suministro eléctrico al edificio que alberga las oficinas de la Delegación Estatal del ISSSTE.
José Luís Santana Ochoa

Analista político

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